Opinión
Ver día anteriorJueves 16 de mayo de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
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El siniestro plan de Vintila Radulezcu
M

artín Zapata es uno de esos teatristas que ha abrevado conocimientos en diferentes lugares. Actualmente es director de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana (facultad que envidiamos desde diferentes lugares de la República) y afortunadamente ese puesto no ha almidonado su actitud ni su obra como ocurre con tantos directores que conocemos: el regocijante texto El siniestro plan de Vintila Radulezcu, producido por la universidad de que es miembro y presentada en la capital gracias al Instituto Nacional de Bellas Artes, da buena cuenta de ello. Con sólo una actriz y un actor veracruzanos logra dar a conocer a múltiples personajes, y el espectador comienza su diversión desde el programa de mano en el que se da una falsa historia que se narra –con grandes tintes de seriedad académica– las investigaciones de un tal doctor Jonathan MacLean acerca de las similitudes que presentan los dramaturgos Samuel Beckett y Eugene Ionesco recopiladas en su libro El caos y la nada –título con reminiscencias sartrianas– publicado por la editorial francesa Gauthier Dunot. Zapata extrema la tomadura de pelo al dedicar su obra al doctor MacLean y a su señora esposa la sicoterapeuta Anita Miller.

Este aparente academicismo abre la obra en que aparecerán solamente una actriz y un actor veracruzanos. En efecto, el programa de mano únicamente da fe de Mujer y Hombre, que se desdoblarán en muchos otros en el techo de la Acrópolis en lo que en principio aparenta ser un encuentro casual. Ella ha subido para hacer fotografías, no sabemos si es profesional o aficionada, pero eso pronto carece de importancia cuando el Hombre hace acto de presencia y comienza un extraño diálogo, con hincapié en la combustión espontánea, en donde la mujer toma y ofrece una serie de sustancias sicotrópicas, lo que despoja a ambos de cualquier asomo de inocencia. Corre el año de 1938 con varias referencias, entre otras al zepelín –vuelta a la combustión espontánea– que estallara en el aire en esa época y la cincuentona Vintila y el cincuentón acosador dan lugar a un apasionado contrapunto amoroso.

Cada uno de ellos confiesa su identidad falsa. Ella, es una espía doble y él es un asesino a sueldo al que ella quiere contratar para vengarse de Beckett e Ionesco, jóvenes autores que han escapado de niños al horrible plan de la mujer del que sólo se sabe al final y que por supuesto no daré a conocer en esta nota por respeto al lector y los teatristas, aunque sí puedo adelantar que ella fue maestra de prescolar y él es el detective irlandés Peter O’Brian que la persigue hace 25 años. El contraste entre ambos se manifiesta en modos y apariencia, incluida la ropa, ya que mientras él viste chamarra y sombrero un tanto abollado, ella luce una ropa de la que se agradece a Tolita Figueroa (ya sea diseño o préstamo), muy propia para una excursionista de la época, lo mismo que al drogarse, ella con toda delicadeza, él con la rudeza del macho ideal.

Las maletas de ambos son el único elemento escenográfico, aparte de una sillita plegadiza de Vintila, y lo mismo sirven de precarios asientos que para guardar un gramófono con la música de Lily Bleending, que tiene lugar en la historia que se nos cuenta. El trazo del director se va volviendo cada vez más ágil hasta culminar en una lucha de los personajes –con entrenamiento corporal debido a Ernesto Habichayn– y en la combustión espontánea de que se habló en un principio (Martín Zapata da muestras de unir todos los cabos aparentemente sueltos a pesar de lo delirante de su texto) y se centra mayormente en la dirección de actores. Adriana Duch es una bella e interesante Vintila, con excelente dicción, mientras que Manuel Domínguez lleva la mayor parte de la carga actoral con sus cambiantes expresiones y su capacidad corporal; ambos se complementan del mejor modo. El diseño de producción corresponde a Blanca Forzán, el diseño de iluminación a Eduardo Mierv Hughes y el diseño sonoro es de Joaquín López Chas.