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Otras versiones del autor son mediocres, de escritura muy cinemática: Roberto Rochín

Purgatorio sí capta la esencia cinematográfica de Juan Rulfo”

Crea un mundo surrealista, disloca el tiempo, usa símbolos; eso es lo más cercano entre el cine y la poesía, expresó el director en entrevista

Se estrena hoy en salas del DF con 15 copias

Foto
Fotograma de la película en el que aparece Ana Claudia Talancón
 
Periódico La Jornada
Viernes 8 de mayo de 2009, p. a11

Hoy se estrena la más reciente película de Roberto Rochín, titulada Purgatorio, que protagonizan Ana Claudia Talancón, Miguel Rodarte, Dolores Heredia, Justo Martínez, Fidel Zerda, Alex Hank, Pedro Armendáriz y Evangelina Martínez.

La historia se filmó en una hacienda del estado de México y se ubica en los años 50 del siglo pasado. En esta cinta, Rochín recrea tres relatos del escritor mexicano Juan Rulfo: Paso del Norte, Pedazo de noche y Cleotilde.

En entrevista con La Jornada, Rochín menciona: “Después de tanto tiempo invertido, me siento afortunado de estrenar la película, pese a las condiciones: aunque salga del purgatorio –independientemente de que me toque el infierno o el cielo–, aunque sea en días de la peste, con 15 copias y sólo en el Distrito Federal. Pero creo que dependerá del éxito de la primera semana si aumenta a 20 copias”.

El cinerrealizador agrega: “Tenía mucho tiempo sin estrenar una película; con Purgatorio salimos sin el más mínimo apoyo publicitario; tuvimos que hacer de tripas corazón y estrenar en estas condiciones. Primero iban a hacer 35 copias, después 20, y como la recuperación de la película está tan tremenda, pues lo único que uno quiere es cerrar el ciclo... Ahora ya estrenamos, y a morirnos en la raya”.

Otras adaptaciones

Sobre el trabajo de las historias que inspiraron la cinta, Rochín mencionó: “La primera es Paso del Norte, que originalmente se incluía en El llano en llamas, pero al final salió porque la historia es totalmente diferente a las demás; es un cuento muy efectivo y cinematográfico, que narra la partida de un hombre a la frontera y le deja los hijos a la madre. Es una elipsis que se inicia con el hombre en la puerta y regresa muerto; tiene todo este conflicto de comunicación entre padre e hijo. Una historia muy bella.

“El otro es Pedazo de noche, que salió publicado en la Revista de Literatura Mexicana y formaba parte de una novela más grande, la única que Rulfo sitúa en un contexto urbano, Los hijos del desaliento, la cual destruyó Juan Rulfo, pero que fue la semilla de Pedro Páramo; este fragmento se publicó aparte. La tercera historia, Cleotilde, se publicó en Los cuadernos de Juan Rulfo, junto con La tía Cecilia y Después de su muerte, que forman parte de esta edición, pero que no son una historia terminada. Así que junté estas tres historias para hacer Purgatorio.

El director continúa: “Mi interés fue juntarlos porque hablan de lo mismo; siento que están los cimientos de los personajes que serán Susana Sanjuan y Pedro Páramo, entre otros; además, también fue por la admiración que siento por la obra de Rulfo. Lo veía tan claro que dije: ‘por qué no hacerlo’. Fue una decisión de muchos años, porque lo que no consideré fue que nadie iba a querer adaptar a Juan Rulfo, de ver estas historias realizables... De hecho, las otras adaptaciones que se han hecho de Juan Rulfo son tan mediocres, en el sentido de que no han capturado la esencia cinematográfica de Juan Rulfo, que tiene una escritura muy cinemática.

“En estas historias crea un mundo aparte de una realidad surrealista; por eso va tan bien con el cine, porque disloca el tiempo, lo maneja, repite el tema varias veces, usa los símbolos y la voz en off; eso es lo más cercano entre el cine y la poesía.”

Rochín considera: “Modestia aparte, creo que en Purgatorio sí se capta la esencia cinematográfica de Rulfo, más que otras adaptaciones. Además, el primer relato que rodé fue Pedazo de noche, con Dolores Heredia – hace ocho años–, quien además de estar muy bella representa muy bien a la mujer de los 40 o 50; luego, en Paso del Norte no quería que el protagonista fuera tan conocido, tenía que ser alguien desdibujado y bronco; finalmente, Ana Claudia Talancón estuvo muy aplicada en Cleotilde, no era lo famosa que ahora es, pero siempre estuvo a la hora que se le citó, se llevó de maravilla con Pedro Armendáriz y con Miguel Rodarte. Todos se subieron, porque les gustó la historia”.

Fue como hacer tres películas

Rochín confesó: “En todo momento he tratado de mantenerme fiel y respetuoso hacia la visión que Rulfo dejó plasmada en cada narración.

Purgatorio es una colección de cuentos sobre fantasmas que vivieron, murieron y cuentan sus historias en el umbral de su muerte; cuando la puerta se abre a otro mundo, en el que no se está muerto ni vivo, sino en un espacio creado por la literatura de Rulfo.

Fue tan intenso como hacer tres películas. La manera de ver la vida y la muerte, y cómo retrata la esencia de lo mexicano y una época. Por ello traté de capturar visualmente lo que Rulfo describió por medio de sus escritos y de su fotografía. Por esto puedo afirmar que es un filme hecho con estilo expresionista y espíritu poético.

Rochín finalizó: “En el trabajo de Rulfo, como en la película, el tiempo está fraccionado mediante elipsis, flashbacks y metáforas visuales para hacer un viaje surrealista dentro del alma de los personajes. Vivimos con la sombra y el espejo de la muerte, de ahí la obsesión morbosa por la que buscamos resolver ese dilema”.

Por su parte, la actriz principal Ana Claudia Talancón confesó estar satisfecha con su participación en Purgatorio, pues consideró que: Quien dirige, mis compañeros y la historia, son los puntos más fuertes para elegir estar en una película, porque nunca se sabe cuál será el resultado; pero aquí todo fue casi perfecto.

Ana Claudia da vida a Cleotilde, cuya imagen aparece en llamas en el cartel publicitario de la cinta. Ella agregó: Estoy muy emocionada por el estreno, es mi bebé y, aunque no salga con muchas copias, definitivamente la queremos apoyar mucho. Además me enfrenté a nuevos desafíos cinematográficos, como trabajar con la sobreposición para crear una realidad distinta en la pantalla. Otro reto fue jugar con el orden temporal de la historia, mezclar la acción con la fantasía. Por esto y por otras razones, cuando Roberto Rochín me ofreció el papel me gustó mucho la idea de poder hacer algo de Juan Rulfo y la forma en que plantea la historia, así como la buena química de trabajar con Pedro Armendáriz, porque es una delicia.