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Avigdor Lieberman argumenta que ese pacto de 2007 nunca lo ratificó el Parlamento

Desconoce nuevo canciller israelí los acuerdos para la creación de un Estado palestino

Netanyahu no cree en la paz y tampoco quiere detener la colonización, sostiene Mahmoud Abbas

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El nuevo ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, al salir de una ceremonia en el Ministerio del Interior ayer, poco antes de tomar posesión de su cargo. En su primer discurso el funcionario dijo que hacer concesiones a los palestinos sólo invita a la guerraFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Jueves 2 de abril de 2009, p. 28

Jerusalén, 1º de abril. El nuevo gobierno ultraderechista de Israel no está atado a los acuerdos alcanzados en 2007 liderados por Estados Unidos para la creación de un Estado palestino, sostuvo este miércoles el nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman.

El rechazo del Lieberman a la declaración de la conferencia de Annapolis podría llevar rápidamente a Israel y al recién juramentado primer ministro, Benjamin Netanyahu, a un choque con el presidente Barack Obama, quien la semana pasada reafirmó el compromiso de Estados Unidos con un Estado palestino.

Más aún, el propio Obama reiteró hoy en conversación telefónica con Netanyahu, que Estados Unidos continuará trabajando por una solución de dos estados para el conflicto palestino-israelí, y reafirmó su compromiso con la seguridad de Israel.

El acuerdo de Annapolis no tiene validez, precisó el ultranacionalista Lieberman al pronunciar un discurso tras asumir como ministro de Relaciones Exteriores, al argumentar que el gobierno y el Parlamento israelíes nunca lo ratificaron.

No obstante, afirmó que Tel Aviv sí está obligado a seguir el mapa de ruta, el plan de paz trazado en 2003 por el cuarteto Internacional para Medio Oriente conformado por Estados Unidos, Rusia, la Organización de Naciones Unidas y la Unión Europea.

Tanto el proceso de Annapolis, alcanzado entre líderes israelíes y palestinos, como el mapa de ruta, respaldan una solución de dos estados y llaman al establecimiento de un Estado palestino independiente.

El primero llama a negociaciones inmediatas, sobre todo en los temas centrales en el conflicto palestino-israelí: Jerusalén, refugiados y límites fronterizos, mientras que el segundo insta a los palestinos a combatir a los militantes y a Israel congelar la edificación de asentamientos y desmontar los puestos de avanzada de colonos erigidos sin aprobación formal del gobierno en los últimos ocho años en Cisjordania.

El martes, durante la presentación de su gabinete ante el Knesset (Parlamento), Netanyahu, líder del ultraderechista Likud, prometió continuar el proceso de paz con los palestinos y los gobiernos árabes, pero se absutuvo de mencionar la solución de dos estados.

Tras la declaraciones de Lieberman, el presidente palestino, Mahmoud Abbas, afirmó que el nuevo primer ministro no cree en la paz, y pidió a la comunidad internacional que lo presione para que acepte un Estado palestino.

Benjamin Netanyahu no acepta la solución de dos estados, no respeta los acuerdos firmados y no quiere detener la colonización. Eso es evidente, afirmó Abbas.

El secretario general de la Organziación de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamo al nuevo gobierno israelí a trabajar por la creación de un Estado palestino que viva en paz con un Israel seguro.