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La película de Benoît Jacquot confirma que la obsesión por enriquecerse aún existe

Abre la Berlinale con Adiós a la reina, cinta de época cercana al presente

Esta edición del festival alemán destaca por su actualidad: se exhibirán varios filmes sobre la Primavera Árabe y el movimiento de los indignados

Ovacionan La demora, de Rodrigo Plá

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La actriz Huo Siyan a su llegada al estreno de Adiós a la reinaFoto Reuters
Especial
Periódico La Jornada
Viernes 10 de febrero de 2012, p. 8

Berlín, 9 de febrero. Adiós a la reina, (Les adieux à la reine), dirigida por Benoît Jacquot, abrió la 62 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín.

La producción franco-española se encuentra entre las 18 cintas que compiten por el Oso de Oro de un total de 395 cintas divididas en nueve secciones.

La cinta se desarrolla en julio de 1789 en el palacio de Versalles, durante la toma de la Bastilla, y con el pueblo francés pidiendo las cabezas de Luis XVI y María Antonieta, su esposa.

El público dio a la película un recibimineto tan frío como la ola gélida que azota a la capital del país.

La alemana Diane Krueger interpreta a una María Antonieta superficial, caprichosa y atormentada por el amor que profesa a una duquesa. La reina parece no querer enterarse de que su cabeza, al igual que la de su marido Luis XVI, se encuentra en los primeros dos lugares de una lista de 269 de los residentes de Versalles.

La película de Jacquot muestra lo grotesco de una vida llena de lujos, caprichos y superficialidades de los reyes de Francia y la servidumbre cercana a ellos.

Aunque se trata de un periodo alejado, he procurado acercarlo al presente, explicó el director. Es un cine de época que busca ser actual, pero sin caer en anacronismos. Actual es también el revolucionario trasfondo del filme, muy a tono con esta edición del festival, donde podrán verse varias películas sobre la Primavera Árabe, la ocupación marroquí del territorio saharaui y el movimiento de los indignados.

Trazar esas similitudes depende del público, señaló Kruger, enfundada en un llamativo vestido verde que acaparó todos los luces durante la rueda de prensa. “Pero está claro que el tema de esta revolución sigue siendo actual.

El abuso de poder es el mismo, así como la obsesión por enriquecerse. Eso existe aún en la historia. La gente comete los mismos errores, dijo.

Me encantan los finales de reino. Todos se parecen desde el comienzo de los tiempos. Quienes están en el poder se aferran a él, cualquiera que sea la orientación del régimen. Son días de pánico, un verdadero naufragio, declaró por su parte Benoit Jacquot.

La lucha de clases, la lucha entre pobres y ricos, sigue existiendo. Para Francia y también para Europa, la Revolución fue un acontecimiento que trastornó todo; fue tan decisivo como ningún otro de nuestra historia, declaró.

Por otro lado, este año la Berlinale presenta tres trabajos documentales de jóvenes realizadores japoneses sobre la catástrofe nuclear de Fukushima, ocurrida en marzo de 2011.

La desolación y el estado sicológico de los habitantes de una pequeña población de mil 400 habitantes parte de la provincia de Fukushima retrata la vida cotidiana de los supervivientes posterior a la catástrofe. El documental relata la minuciosa organización de uno de los muchos albergues temporales que se instalaron en las inmediaciones de Tokio.

En las instalaciones de una escuela no sólo se acondicionaron dormitorios y comedores para las víctimas, sino también una oficina de consultoría financiera para quienes perdieron todo.

El mismo alcalde como superviviente intenta mantener unida a la comunidad sin perspectivas en un futuro inmediato.

La demora generará debate

En la sección Fórum del festival se presentó La demora, del realizador uruguayo radicado en México Rodrigo Plá, coproducción entre México, Uruguay y Francia.

Plá es conocido en Alemania por su cinta La zona, que le valió el León de Oro en 2007 en el festival de Venecia. La zona ya se proyectó en la televisión alemana.

La demora fue recibida con aplausos en la primera proyección. Está basada en un cuento de Laura Santullo; trata sobre la ambivalencia que las responsabilidades familiares generan cuando uno de los integrantes envejece y alguien tiene que hacerse cargo de ellos.

El drama gira alrededor de una madre soltera con tres hijos en la lucha cotidiana por la supervivencia. Su padre comienza a perder la memoria y la mujer, en un momento de desesperación, decide abandonalo en una plaza pública.

Carlos Vallarino, en el papel de Agustín, decide esperar a su hija al no tener conciencia clara de la noción del tiempo y al no poder regresar a casa. La hija demora, pero él está seguro de que volverá. Cargada de culpa, María (Roxana Blanco) regresa por el padre ya entrada la madrugada.

A decir de algunos asistentes, La demora generará la discusión en este país sobre la relación que tiene la sociedad con la gente de la tercera edad. Hacerse cargo de los padres cuando envejecen nunca será la regla en Alemania, ya que para eso existen recursos, como ingresar a los ancianos en asilos, seguros de vida para su internamiento e incluso instituciones caritativas que se hacen cargo en caso de no existir familiares.

(Con información de agencias)