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Balance de la jornada

La gran final, una oda a la multipropiedad

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▲ El mediocampista chileno Diego Valdés está listo para reforzar la plantilla que dirige Santiago Solari, técnico del América.Foto Club Santos
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n aras del título bien vale hacer caso omiso a la multipropiedad y haber suprimido el descenso, ¡por supuesto que sí! Como habría dicho el protestante Enrique IV: París bien vale una misa; la frase, apócrifa o real, le queda como anillo al dedo a los dirigentes del balompié mexicano, que una y otra vez echan al cesto de basura sus convicciones o cartas de buenas intenciones (como hicieron con la promesa de reducir foráneos)… Y viendo tanta explosión de festejos ¿alguien lo puede dudar?

La multipropiedad que ostentan Jesús Martínez Patiño y Alejandro Irarragorri, flamantes finalistas del torneo Apertura 2021, merece volverse ojo de hormiga. Hombres em-poderados en el balompié mexicano, a tal grado que el primero, en 2017, estuvo a punto de arrebatarle los derechos de transmisión de la selección a Televisa, pero se topó con Irarragorri, con decisiva intervención a favor de los dueños del América, consciente de que más temprano que tarde sería recompensado con creces.

En efecto, tuvo de ellos su bendición para quitar el descenso y el ascenso y allanarle el camino al Atlas, equipo del que adquirió 70 por ciento a una TvAzteca que había sumado fracaso tras fracaso. Irarragorri sabía que el cuadro tapatío requería un impulso mayúsculo extracancha, y sin empacho alguno se lo dio haciendo mutis ante la avalancha de críticas que aún no cesan... Pero ya sin la presión del descenso, el equipo levantó increíble vuelo.

Milagrosamente evitó el bochorno mayor; fue San Luis el que quedó en último lugar en la tabla de cocientes y debió erogar hace un semestre 120 millones de pesos, pero ¿quién lo iba a saber?, Irarragorri hizo lo conducente, porque Atlas igual sufrió hasta el final y por muy poco libró el sitio de la deshonra; lo que no pudo evitar fue tener que pagar una multa de 70 millones de pesos (y los Bravos, 50 mdp). En la final del domingo se desquitó: hizo colecta millonaria tras condicionar la venta de boletos a la adquisición del abono.

Si desde los tiempos del empresario Carlos Fernández ya eran amigos Santos Laguna y América, con Grupo Orlegi se armó el carnaval con desfile de jugadores albiverdes hacia el nido –Darwin Quintero, Christian Benítez, Oribe Peralta, Agustín Marchesín, Jorge Sánchez, entre otros–; hoy retoma vigencia con el chileno Diego Valdés. Y es que eso de tener más de un equipo en un mismo circuito da ventajas, nadie lo puede negar. No es ocioso que en las ligas europeas esté prohibida la multipropiedad.

Grupo Pachuca no se queda atrás, o quizás esté peor, porque succionó recursos de diversos gobiernos hidalguenses que fueron generosos con dinero del erario público. Casi de la nada Jesús Martínez erigió un emporio que incluye equipos extrafronteras, en Chile y Argentina. Tuvo su auge con los nazarenos, a los que colmaba de atenciones y solía dar carta libre en conocido tuzo-restaurante, pero por esas vueltas que da la vida, el arbitraje esta vez adquirió ciertos tintes rojinegros.

Martínez da poco crédito a sus estrategas, sean de la fiera o de los tuzos. Considera que aquellos le deben la gloria a Grupo Pachuca porque les provee de todo para ceñirse la corona. Javier Vasco Aguirre no toleró mucho y puso sana distancia. Imperdible el video del regaño a gritos y manotazos que le asestó a Enrique Ojitos Meza, hombre mesurado que había hecho multicampeón al Toluca. A Ignacio Ambriz le dejaron en claro que si fue campeón se debió al respaldo que tuvo.

Pero que nade empañe el fervoroso festejo de cientos de miles de aficionados... Irarragorri espera otra hazaña con el Tampico Madero, instalado en la final de la Liga de Expansión ante Atlante; no obstante, que alguien le recuerde: no hay ascenso… Lástima por los Potros de Hierro y sus fieles fans, que nostálgicos añoran verlos retornar al máximo circuito. Esa fue una mala jugada de otro Alejandro, de apellido Burillo. Hay más tiempo que vida y los azulgranas algún día volverán.