Opinión
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El Correo Ilustrado

Porque tenemos memoria

A

rtistas, investigadores, docentes y profesionistas del sector cultu-ra y otras instituciones de educación superior suscribimos las consideraciones expresadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador en respuesta al desplegado firmado por un grupo de intelectuales el pasado 15 de julio. Los abajo firmantes expresamos nuestro apoyo a las transformaciones encabezadas por el mandatario para lograr una verdadera democracia y justicia social.

Virginia Barrera Rodríguez, César Delgado Martínez, Guillermina Fuentes Ibarra, Julio Rosales, Sofía Rosales y Jaime, Natalia Eguiluz, J. Víctor Arias Montes, Herlinda García, Cristóbal Ocaña Dorantes, Juan Carlos Moreno, Yaremi May Chi y 44 firmas más

Deriva a la ultraderecha

México está al borde de una deriva política hacia la ultra derecha. ¡Cuidado! ¿Será la tormenta de la que nos hablaron los zapatistas del EZLN?

En esta estridencia, la libertad de expresión ha llegado a un punto de libertinaje tal que cualquiera publica cualquier cosa.

Está de moda criticar sin pudor al Presidente de la República: un grupo de acomodados sociales, que se autodenominan intelectuales, publicó recientemente un llamado a promover el voto anti AMLO en las próximas elecciones.

¿Eso se vale en democracia? ¿O es sólo el ejercicio de un poder?

Estos abajofirmantes ¿no deberían, en todo caso, proponer algo para hacer mejor la vida de México y su población? Aunque fuese un anteproyecto, ya no pido un tratado universitario. Es así como se van gestando los golpes de Estado. Precedidos por un concierto de voces que van consensuando en el universo discursivo, la idea de la necesidad de eliminar un gobierno democráticamente electo.

Pero, el golpe no sería contra AMLO, el golpe de Estado sería contra los pueblos, las mujeres, los viejos, los estudiantes, los campesinos, contra la Madre Tierra!

¡Ojo compatriotas! Atendamos el drama del hermano pueblo de Bolivia. A finales del año pasado un golpe militar dirigido por los extractivistas internacionales, logró derrocar a un gobierno popular, fuerte y vigoroso. Un golpe que se perpetúa y se endurece con la complicidad de la academia racista y el feminismo blanco.

Tendríamos que comenzar por hacernos responsables de lo que publicamos, de lo que hacemos y de ¡cómo nos relacionamos con los otros!

Ana Claudia Molinari

Golpe de timón

Los hechos que están ocurriendo en México son de carácter esencial y no se pueden analizar con frivolidad, expresando improperios y denostaciones sin sentido. Son un reflejo de la realidad nacional. México está inmerso en un profundo pozo de contradicciones, donde la violencia y corrupción están en un contexto primario de la vida nacional.

Con la llegada a México de Emilio Lozoya, hay muchas inquietudes y cuestionamientos. En nuestro país, los problemas no se resuelven de primera instancia. Se teme siempre decir la verdad y se apuesta al olvido.

Lozoya debe estar en la cárcel y si tiene problemas de salud, ahí se le debe atender, como un delincuente común. Resulta patético oír hablar de impunidad, cuando los culpables de miles de muertos en una guerra insensata contra el narco, todavía están libres; cuando están impunes quienes han robado la riqueza que producimos todos los mexicanos y mexicanas con nuestro trabajo limpio y cotidiano; cuando están impunes todos aquellos que con poder político o empresarial corrompen la Constitución y las leyes.

El presidente López Obrador lo ha dicho: cero canonjías para los delincuentes de cuello blanco. Hay que castigar a los culpables de tanta atrocidad y prepotencia que llevamos viviendo los ciudadanos durante más de 70 años.

Hay que dar un golpe de timón para que la Cuarta Transformación siga en marcha.

Arturo García Alcocer

Política y dignidad

Con motivo del encuentro entre Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, el 8 de julio:

La vida es más interesante, si la llenas de instantes trascendentes / y en esos te inscribes en la historia, / respondiendo con tus verdades interiores, / andando el camino con todo y piedras, con dimes y diretes en tu contra, / y lo entiendes por saber de dónde vienes. // No basta decir que lo hecho es insuficiente, / que con ello no termina el neoliberalismo, /o también, que es poco lo hecho, /sin comprender que se estuvo a la estatura, / señalando las huellas del sendero. // Al ver lo que fue comentado, / nadie duda del torneo de intereses, / jugado con toda gallardía y honestidad, / sin dolor a través de los abrojos y con respeto en el curso del río bravo. // Hoy es cierto, que estamos para fortalecerlo, / con el apoyo crítico que sea necesario, / con un puente que sea del país y ¡de todos los del mundo!

Marcelo Herrera Herbert

Post-pandemia

La izquierda mira cómo las derechas se radicalizan en México y en otras partes del continente, donde gobiernos de tintes progresistas y nacionalistas aplican políticas de economías mixtas o, mejor dicho, con la participación estatal, privada e inversión extranjera –capitalismo de Estado–, camino ya recorrido y que pareciera que volviese en esta nueva época.

Las derechas conservadoras y reaccionarias, de ideologías retardatarias e imperialistas, sienten cómo las políticas neoliberales se pierden poco a poco por las presiones de las mayorías, de los precariados del sistema capitalista y de su modelo neoliberal, que son la misma cosa y que nada bueno trajeron a la sociedad, sino crisis de todo tipo y desigualdad social.

Las izquierdas deben esforzarse por convertirse en alicientes del presente y porvenir, con la participación de los trabjadores del campo y la ciudad y los demás sectores. La post-pandemia debe darle a la sociedad perspectivas de un mundo mejor, pero estas no llegarán solas, sino por la lucha, unidad y solidaridad más acuciantes.

Luis Langarica Arreola