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Falleció el pintor colombiano Santiago Rebolledo

Realizó gran parte de su obra en México // Formó parte del grupo Suma con René Freire, Mario Rangel Faz, Gabriel Macotela y otros

 
Periódico La Jornada
Miércoles 1º de julio de 2020, p. 5

El pintor colombiano Santiago Rebolledo (Bogotá, 1951), radicado en México desde 1975 e integrante del grupo Suma, falleció el lunes 29 a las 16:30 horas, en su ciudad natal, de cáncer del pulmón.

De acuerdo con su amigo Mario Rey, escritor colombiano también radicado en México, a Rebolledo le detectaron cáncer hace un par de años en un viaje a su país, y entonces decidió quedarse allá. Sin embargo, hace unos meses vino a México porque aquí conservaba su casa y su estudio.

Rey conoció a Rebolledo en los años 80 y, más allá de una amistad basada en la nacionalidad, promovieron juntos la Semana Cultural de Colombia en México, así como la revista La Casa Grande.

Rebolledo también se vinculó con la realidad mexicana, ya que estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Llegó en busca del aprendizaje del muralismo, pero aquí exploró otras manifestaciones más contemporáneas. En el grupo Suma trabajó cerca de artistas como Mario Rangel Faz, Gabriel Macotela, René Freire, José Barbosa, Paloma Díaz y Jesús Reyes Cordero. Trabajó con Felipe Ehrenberg, de quien fue muy amigo.

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▲ Santiago Rebolledo en su taller en la calle Lic. Verdad, Centro Histórico, en junio de 1983.Foto Rogelio Cuéllar

Rey destaca las diferentes etapas de Rebolledo, como la hechura de cajas con objetos que encontraba. Asimismo, traía tierra y arenas de Colombia para incorporarlas a sus pinturas. En una última etapa de su producción, realizó una serie de fotografías de ventanas, puertas y rejillas en la calle. Trabajaba mucho con tintas. Junto con sus pinturas, creó piezas con restos de chatarra y materiales de desecho.

En cierto momento también hablaba de la ciudad, al borde del desastre y en calma. No necesita otra cosa más que sus capas de pintura y chorreados, y sus colores siempre negros, sienas, amarillos y algo de rojos quemados. Los ángulos rectos reiteran las esquinas o una continuidad de casas. La ciudad como lugar que nos expulsa y nos atrae ensordecedoramente.

En México, Rebolledo desarrolló su obra entre la Ciudad de México y Oaxaca, donde también vivió muchos años.