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Balance de la jornada

El mecenas que murió olvidado

E

l futbol mexicano tuvo su mecenas: fue Jimmy Goldsmith, hijo del multimillonario franco-británico sir James Goldsmith. Jimmy fue crucial en ese intento de dar pasos hacia afuera, de internacionalizar al Tri pactando partidos con rivales de peso, algunas veces pagando de su propio bolsillo. Sin embargo, antes de morir –el 23 de diciembre–, le tocó ver el retroceso: un balompié con una organización caótica y totalmente anclado en la Concacaf.

Jimmy (Manes le decían sus familiares) llegó a México en 1983. Cuentan que en 1986 su padre, sir James, lo visitó en el paraíso de Careyes y quedó fascinado; enseguida realizó cuantiosas inversiones. El fanatismo de Jimmy por este deporte y sus buenas relaciones le permitieron estar durante muchos años cercano a la Federación Mexicana de Futbol, hizo amistad y labor con Alberto de la Torre, Alejandro Burillo, Guillermo Cañedo y con jugadores como Carlos Hermosillo y Rafael Márquez.

El episodio oscuro fue su participación en el caso de los cachirules, que derivó en la descalificación hacia el Mundial Italia 90. Sin embargo, fue pieza importante para la realización en México de la Copa Confederaciones en 1999. Estuvo cerca hasta que Justino Compeán lo desechó sin más, después de que en un draft realizado en Cancún reveló a la prensa algunas cifras, lo que disgustó hondamente al directivo.

Jimmy rió ante el enojo de Justino y exclamó: “Como dijo el general (Douglas) MacArthur: Me voy, pero volveré….” No lo hizo, se enfrascó en sus equipos hasta el final. Es cierto que el impulso mayor al deporte de las patadas lo han dado las televisoras, especialmente Televisa, pero su acción conlleva un fuerte interés económico. El de Jimmy fue un aporte amistoso, sin afanes de lucro. Si algo le sobraba era dinero.

Goldsmith, cuya familia es propietaria de vastos territorios en Colima y Jalisco, en algún tiempo compró cartas de jugadores y también apoyó a dueños en apuros. Ascendió a Segunda División a Académicos de Cihuatlán y más tarde mantuvo a Loros de la Universidad de Colima, sin requerir dinero de la casa de estudios. Los Loros eran la envidia en el torneo de Ascenso, porque se hospedaban y viajaban en mejores condiciones que incluso algunos clubes del máximo circuito.

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▲ Jimmy Goldsmith, quien murió a los 60 años, aportó mucho al futbol, del que era gran aficionado.Foto @LorosColima

La Liga de Ascenso quedó en shock, no tanto porque le duela el deceso de Jimmy –quien en sus años mozos como buen júnior derrochó mucho dinero–, sino porque sus herederos decidieron retirarse del futbol, liquidar cuerpo técnico y jugadores, y disolver al equipo Loros y a Loritos de Segunda División, pues como se ha recalcado en este espacio, los empresarios –ajenos al fanatismo de Jimmy– concluyen que sostener un equipo no es negocio.

Los directivos del Ascenso apenas se estaban sobreponiendo a la salida de Potros UAEM, que tiró la toalla al declarar que no tenía recursos. Habían fijado para el 9 de enero el inicio del Torneo Clausura 2020, cuando les llega un nuevo golpe cuyo eco puede repercutir hasta en la Primera División, ya que había planes de ascender a algunos equipos vía venta de franquicias. Este lunes está programada una junta extraordinaria.

Los equipos siguen armándose con ánimo de revancha, sobre todo Cruz Azul y Chivas; ambos prometen una sustancial mejora. Pumas se conforma con modestos fichajes y seguramente dará más de lo mismo. Conviene poner la lupa en los grupos multipropiedad, pues hay un alegre intercambio de jugadores.

Es la época favorita para la directiva de Xolos, que compra jugadores y los coloca obteniendo jugosas ganancias. A Tigres le sobran futbolistas y aprovecha a los que han destacado; ya lo hizo con Luis Quiñones, a quien le fue bien en Toluca y decidió sumarlo a su plantilla. Recientemente le echó el ojo a Jeison Lucumí y a Ake Loba, quienes destacaron con el Querétaro, y busca reforzarse con alguno de ellos.

Los Tinajero, del Necaxa, son otros que aprendieron a hacer negocio con buenos fichajes; compran barato y revenden caro, aunque parece que se pasan de la raya y han despertado el enojo de su afición, que certamen a certamen pierde a sus máximas figuras y nomás no puede ver coronarse al equipo.