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Paratletas llegan de Lima con el pase olímpico y otros aún buscarán conseguirlo

Son recibidos con entusiasmo en el aeropuerto capitalino

 
Periódico La Jornada
Martes 3 de septiembre de 2019, p. a12

Familiares y amigos recibieron con porras y ramos de flores a varios medallistas de los Juegos Parapanamericanos que regresaron ayer de Lima.

La terminal uno del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México era una tertulia. Todos querían posar con los deportistas que tenían el metal más preciado en manos o que colgaban de sus cuellos, mientras que otros, aunque no ganaron preseas, eran ovacionados o felicitados a su paso.

Lenia Ruvalcaba fue la primera en salir. La judoca brillaba como la presea dorada que lucía en su pecho, un logro más para su larga carrera; sin embargo, todavía no tiene lo más deseado: el boleto a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

Soy la tercera de la lista mundial, me faltan tres eventos para clasificarme y espero ganarlo junto con Eduardo (Ávila) y otro chico más, aseveró la jalisciense, campeona paralímpica en Río 2016 en la división menor de 70 kilogramos.

En cuanto a los premios económicos que recibirán como se les otorgó a los convencionales, Ruvalcaba comentó que todo apoyo al deporte es bien importante, pero también debemos estar conscientes que en México nos hace falta un poco de cultura financiera. Todos nos emocionamos con esas cantidades, añadió la competidora débil visual.

Los monarcas de powerlifting Amalia Pérez, Perla Bárcenas y Jesús Castillo compartieron un doble festejo porque ganaron el pase paralímpico a la justa japonesa.

Amalia, multimedallista paralímpica, contenía las lágrimas y como emblema del deporte adaptado resaltó que el tercer lugar general y la mejoría de medallas se debió a que hay otra mentalidad con las nuevas generaciones.

Todos los chicos estaban emocionados, entregados en la disciplina y con ese espíritu de ganar. Es un resultado histórico, resaltó Amalia, quien ahora se siente más tranquila por tener el pase a Tokio.

Tres jugadores de la selección de futbol cinco de invidentes y débiles visuales guiados por su entrenador Raúl Ortiz pasaron inadvertidos, acaso porque guardaron la presea de bronce en sus maletas, la única que obtuvo México en los deportes de conjunto y que los dejó fuera de la clasificación a la justa japonesa del próximo año.

En Lima se entregaron dos cuotas que obtuvieron Brasil y Argentina. Nos enfrentamos a los mejores del mundo y a veces son las adversidades lo que nos deja fuera. Llevamos 10 años trabajando, a veces no tenemos cancha ni apoyos y tenemos que costear gastos, señaló Moisés Cerezo, quien junto con su hermano José Eduardo y Omar Otero trabajan en empresas privadas y el municipio en Puebla.

Los deportistas esperan la confirmación para la reunión que tendrán con el presidente Andrés Manuel López Obrador y recibir los premios prometidos para ellos y sus entrenadores, como pasó con los atletas convencionales.