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Prevalece la violencia familiar

Marginación y abandono, denominador común en las 340 colonias más peligrosas
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▲ Calle de la colonia Vicente Guerrero, en Iztapalapa, una de las 340 colonias consideradas por el gobierno capitalino como más peligrosas.Foto Alfredo Domínguez
 
Periódico La Jornada
Lunes 15 de julio de 2019, p. 29

En la Ciudad de México, 340 colonias, de mil 695, son consideradas las más peligrosas, donde igual hay violencia familiar que se cometen delitos como homicidio, narcomenudeo, robo en sus distintas modalidades, secuestro, despojo de inmuebles y extorsión.

Un alto índice de marginalidad combinado con el abandono en materia de seguridad y la falta de oportunidades educativas o laborales, principalmente para los jóvenes, las han convertido en caldo de cultivo de la delincuencia, de acuerdo con vecinos consultados.

De enero a mayo, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México inició 9 mil 388 carpetas de investigación por violencia familiar, presente en las 16 demarcaciones territoriales, 6 mil 161 por robo a transeúnte en vía pública con violencia y mil 726 por robo a pasajero o conductor de vehículo con violencia.

Así como 802 indagatorias por robo a bordo de transporte público con violencia, 665 por robo a transeúnte de celular con violencia, 492 por robo a pasajero a bordo de colectivo con violencia y 6 mil 475 por robo a negocio con y sin violencia.

Mientras, por despojo, la PGJ inició mil 312 expedientes, 828 por tentativa de extorsión, 779 por lesiones intencionales con arma de fuego, 486 por homicidio con arma de fuego, 440 por privación de la libertad y 348 por extorsión.

Por narcomenudeo en su modalidad de posesión con fines de venta, comercio y suministro investiga 365 carpetas; así como 291 de robo a casa habitación con violencia y 263 de robo a pasajero o conductor de taxi con violencia.

De acuerdo con cifras de la dependencia, Iztapalapa ocupa el primer lugar de incidencia delictiva, con 75 colonias peligrosas, entre las cuales están Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, Unidad Vicente Guerrero y San Lorenzo.

En segundo sitio se encuentra Gustavo A. Madero, con 37 colonias riesgosas, como Zona Escolar, Cuautepec y Chalma de Guadalupe; seguida de Cuauhtémoc con 10, como la Morelos, Doctores, Obrera, Guerrero, Santa María la Ribera y Buenos Aires.

Álvaro Obregón cuenta con 30 colonias; Tlalpan, 29; Venustiano Carranza, 22; Xochimilco, 20; Tláhuac, 19; Azcapotzalco, 17; Iztacalco, 16; Coyoacán, 12; Milpa Alta, 11; Magdalena Contreras y Miguel Hidalgo, 10; Benito Juárez, cinco, y Cuajimalpa, cuatro.

Ante esa situación, la administración capitalina ha apostado por mayor presencia policiaca mediante su estrategia de cuadrantes y el ingreso de la Guardia Nacional a ocho circunscripciones, entre ellas tres donde ya inició operaciones: Iztapalapa, Venustiano Carranza e Iztacalco, y a la instalación de los puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes (Pilares).

Éstos van dirigidos en especial a los jóvenes, que por alguna razón dejan la escuela y se acercan a actividades delictivas porque no tienen ninguna otra opción.

Hoy, además de ofrecerles la oportunidad de acabar su primaria, secundaria y preparatoria, tienen la oportunidad de aprender un oficio o explotar sus habilidades para crear su propia empresa.

Ojalá que ese programa haga un cambio y reduzca la delincuencia que se ha desatado en muchas colonias, como Morelos, Doctores, Valle Gómez, Jalalpa, Martín Carrera o Citlalli, donde niños y jóvenes están haciendo carrera, coincidieron vecinos entrevistados.

Los adultos mayores, afirmaron, se han convertido en el centro de sus fechorías, así como las personas con celular, pues la venta de éstos en el mercado negro es pan comido, por el contubernio que existe con policías.

Además, la fuerza que han agarrado y el temor que han imprimido en algunas zonas como Tepito o El Triángulo, en Iztapalapa, han hecho que los policías no entren; mientras el miedo a sufrir represalias o saber que no pasará nada impide denunciar, comentaron.

La confianza en las instituciones de seguridad y procuración de justicia, expusieron, se ha perdido, por “todos los enjuagues que tiene la autoridad con los delincuentes, quienes con una corta (mordida) o la falta de denuncia, vuelven a salir a delinquir, en su mayoría jóvenes”.

Consideraron que buena parte de la ciudad está secuestrada por la delincuencia, que no se acabará con más policías, sino con alternativas educativas o laborales, y mano dura para quienes cometan un delito por primera vez.