Cultura
Ver día anteriorDomingo 14 de abril de 2019Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Hernán Cortés no fue villano ni héroe, sólo era un hombre de su tiempo

Su idea de conquista no era el exterminio, sino el intercambio de ideas, explica el historiador José Manuel Chávez Gómez

Foto
▲ Del 6 al 9 de mayo se realizará el coloquio 500 años del desembarco de Hernán Cortés: 1519-2019 para analizar el contexto en el que se dio la expedición y llegada de los españoles, y para diluir varios mitos.Foto tomada del libro Historia general de las cosas de Nueva España:
libro XII de la conquista de México. Códice Florentino de Bernardino de Sahagún
 
Periódico La Jornada
Domingo 14 de abril de 2019, p. 2

Para comprender la figura de Hernán Cortés, a 500 años de su llegada a América, que se cumplen este 22 de abril, hay que acercarse sin prejuicios, pues no se trata de un villano, tampoco de un héroe, sólo fue un hombre de su época, explica el historiador José Manuel Chávez Gómez (Ciudad de México, 1969).

El investigador de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia es uno de los organizadores, junto con Aurora Díez-Canedo, del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, del coloquio 500 años del desembarco de Hernán Cortés: 1519-2019, que se realizará en ambas instituciones del 6 al 9 de mayo.

El encuentro reunirá a más de 40 especialistas que analizarán el contexto en el cual se dio la expedición y desembarco de los españoles, sobre todo para diluir varios mitos, entre ellos, el que dice que se les recibió pensando que eran dioses.

“No fue así señala Chávez Gómez, desde un principio, cuando Cortés llegó al primer asentamiento maya, los recibieron como comerciantes. Esa es una de las finalidades del coloquio: plantear que quienes llegaron y quienes aquí estaban fueron seres humanos de carne y hueso, y en ambos lados tuvieron errores, pero también virtudes.

“Abordaremos desde las letras hispánicas y latinas, la etnohistoria, la arqueología y la filología qué trajo a Cortés a tierras americanas, pero también cómo eran los diferentes grupos étnicos que los recibieron, y quiénes fueron los otros personajes que llegaron, como Pedro de Alvarado.

Ideologías desterradas en la actualidad

“Cortés es un hombre de su tiempo. Después de que España logra la reconquista, hay varios como él en su generación: exploradores buscando fortuna para tratar de servir a su patria, y profundamente religiosos. Son ideas que en la actualidad nos cuesta trabajo entender porque no tenemos esa sed de aventura, de buscar para engrandecer a un país, y tampoco tenemos una religión tan exacerbada que nos haga tratar de lograr el triunfo de dios en la tierra.

“Se podría pensar que Cortés fue un fanático, y tampoco. Él sirvió a su dios en la Tierra, como un instrumento, para tratar de llevar la palabra de Dios, sin fundamentalismo, sino para incorporar a más personas y hacer una nación más grande.

“La idea de la conquista de Cortés no fue exterminar a los indios, al contrario. El quiso sumar estas tierras y a sus hombres al imperio español, pero como vasallos del rey, y evangelizarlos, porque era la religión oficial. Todos piensan que los españoles llegaron con la idea del exterminio, y no, ellos buscaron un intercambio de ideas, tan sólo hay que ver que no todos los pueblos indígenas fueron conquistados, hay que pensar en los que se aliaron a Cortés.

Obviamente sí hubo rechazo de algunos grupos y por medio de las armas los españoles se hicieron de esas alianzas, pero era una práctica común en Europa, someter e incorporar a las tropas a quienes se resistieran, eso fue lo que pasó aquí con los tlaxcaltecas.

Ascención Hernández Triviño, George Lovell, Rodrigo Martínez Baracs, Verónica Volkow, Consuelo Maquívar y Antonio García de León son algunos de los especialistas que hablarán, entre otros temas, de cuál era el bagaje cultural de Cortés, pues no era ignorante, tenía estudios universitarios, había leído varias obras en latín y traía un conocimiento que después aplicó en las tácticas militares, lo cual quería decir que el enemigo que tenía enfrente también era bastante avezado e inteligente en cuestiones de combate, detalla Chávez Gómez.

Como una primicia arqueológica se presentará en el coloquio evidencia temprana de figurillas que representan españoles, elaboradas por los grupos mayas de Tabasco, es material que no se conoce aún, derivado de los primeros contactos.

También habrá una ponencia de la matanza de Tecoaque que hicieron los tlaxcaltecas y de la que hasta ahora se sabe poco.

El historiador reitera que hay que acercarse a la figura de Hernán Cortés sin prejuicios, “pero tampoco con esa idea romántica de que fue el gran hombre. Sólo tratar de entender que fue una persona con grandes virtudes y con grandes errores, que al entrar en contacto con los grupos indígenas experimentó un intercambio cultural muy fuerte.

“Muchos de esos pueblos tuvieron un papel privilegiado porque se les consideró vasallos del rey, por ejemplo los tlaxcaltecas. Sobre todo, hay que pensar que ese intercambio desembocó en lo que ahora es México, es nuestro gran antecedente para entender lo que hoy somos.

“El mestizaje en algunos casos se dio de manera violenta, pero también sucedió de forma amistosa. Se conquistó a los mexicas, un gran reino, Cortés siempre manifestó su admiración por ellos, pero así son las guerras. Los tlaxcaltecas también siempre hicieron notar que ellos conquistaron Tenochtitlán, sus eternos rivales, y es algo que no se dice.

“Hernán Cortés sólo es uno de los ejemplos que propició el mestizaje cultural. Entonces, el coloquio servirá para tumbar todas esas leyendas negras de que la Conquista fue el mal de México. No. Ese encuentro era inevitable, si no hubieran sido ellos, habrían sido los ingleses, y creo que ahí sí habría sido peor, porque los ingleses desde un inicio tenían la intención de no mezclarse y dejar fuera a los pueblos originarios.

En cambio los españoles estaban acostumbrados al mestizaje, desde la presencia árabe en su territorio, no fue un problema para ellos, pero sí el que se aceptara su dominio, concluyó el historiador.