Cultura
Ver día anteriorViernes 2 de noviembre de 2018Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Festividad nahua de difuntos llega al Museo Nacional de Antropología

El ritual Mihcailhuitl en Cuacuila, Puebla, es presencia, compañía y protección, define el titular del INAH

Foto
▲ En el patio central del recinto de Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec, se puede admirar el Mihcailhuitl, ritual que da continuidad a una tradición prehispánica.Foto Melitón Tapia/INAH
 
Periódico La Jornada
Viernes 2 de noviembre de 2018, p. 4

El Museo Nacional de Antropología alberga, del 21 de octubre al 4 de noviembre, una recreación del Mihcailhuitl, fiesta de los difuntos de la comunidad nahua de Cuacuila, Puebla, que reúne oraciones, procesiones y gastronomía tradicional.

En el patio central de ese recinto se instaló la muestra alusiva a ‘‘la ideología mortuoria’’ que da continuidad a esta tradición de origen prehispánico, como desde cinco décadas las comunidades étnicas desarrollan esta ‘‘representación lo más cercana posible a como lo hacen en sus lugares de origen”, se informa en un comunicado.

Es una ‘‘instalación arquitectónica y museográfica de una casa tradicional de su región, dentro de la cual fue colocado el altar de muertos, compuesto por elementos como patzcalli (platillo elaborado con pipián y chile guajillo), mole con guajolote, tamales de alverjón, frutas de temporada (naranjas, mandarinas y plátanos); cervezas, aguardiente, cigarros, agua ‘para mitigar el largo viaje de los difuntos’, pan, veladoras y arcos de cempasúchil: la flor de muerto”.

Los arcos que flanquean la mesa son de fajas, blusas, enredos, camisas, enaguas, rebozos, sombreros, botas, morrales y machetes, ya que ‘‘según la cosmovisión de los nahuas de Cuacuila, en el mundo de los muertos, el difunto tiene las mismas ocupaciones que en su vida terrenal, es decir, posee una pareja, casa, parientes, compadres; come, duerme y trabaja; cumple con obligaciones colectivas y asiste a rituales”.

Tradiciones y riqueza de los sincretismos

Diego Prieto, titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dijo que ‘‘los días primero y 2 de noviembre se realiza la fiesta de los muertos, y se denomina fiesta porque celebramos que aquellos seres queridos siguen entre nosotros. Entre los nahuas de Cuacuila, la fiesta es presencia, compañía y protección; esos difuntos que se constituyen como antepasados son los que protegen y median ante las divinidades para que la comunidad siga viviendo con bienestar”.

Antonio Saborit, director del MNA, destacó que esas actividades ‘‘son parte de la misión de estudiar, fomentar, promover y difundir temáticas donde exista una continuidad cultural que recoge elementos de diversas tradiciones, así como los procesos históricos que se fusionan, hasta lograr la riqueza expresiva de los sincretismos”.

En Cuacuila, el 31 de octubre se inicia el Mihcailhuitl con el recibimiento a los niños fallecidos; mediante una senda de pétalos de cempasúchil, la familia señala la entrada al altar. Los alimentos colocados carecen de picante.

El primero de noviembre (dedicado a los difuntos adultos), los altares incorporan, además de dulces de calabaza y chayote, frituras y caramelos comerciales. Se cuelgan ropajes en los arcos que rodean la mesa y en el arco frontal se sujeta una cruz de madera forrada con flor de muerto. El día siguiente se desarrolla el mismo ritual, pero sin asistir al panteón y entre la parentela intercambian ofrendas.