Sociedad y Justicia
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En Oaxaca, Alfredo Cano enseña a menores recluidos; uno ganó campeonato

La cárcel no reforma a jóvenes; el ajedrez sí puede mejorar su vida, dice entrenador
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La principal enseñanza del juego es el pensamiento estratégicoFoto César Arellano
 
Periódico La Jornada
Lunes 7 de mayo de 2018, p. 41

Para incentivar a jóvenes que están en reclusión a cambiar conductas y formas de ver la vida, Alfredo Cano Ovando, entrenador de ajedrez en la Universidad La Salle Oaxaca, imparte talleres a adolescentes de 13 a 17 años en centros penitenciarios de ese estado desde hace cuatro años. Ha logrado llevar a un alumno a concursar fuera del penal.

El juego de mesa, señala en entrevista, se debe practicar desde la educación básica, ya que favorece el razonamiento, el pensamiento deductivo, la creatividad y el control emocional. Además, aporta muchas herramientas de enseñanza para las futuras generaciones.

El curso que imparte es tanto para quien no sabe jugar como para avanzados. Hay alumnos que destacan sobre todo en conducta. Incluso, agrega, un interno del centro de menores estatal obtuvo permiso de libertad provisional para competir en la Copa Benito Juárez en 2015, y en la actualidad el muchacho está en libertad e instruye a otros jugadores.

La mayoría de los menores encarcelados en esta entidad portaban arma de fuego, robaron con o sin violencia y cometieron violación o secuestro, entre otros delitos.

Cano Ovando, criminalista de profesión, imparte cursos especiales para muchachos en conflicto con la ley y en situación vulnerable con apoyo de la Casa de Cultura de Oaxaca; también es promotor de un taller para adultos encarcelados.

“La evolución y aceptación de este sector de la población carcelaria ha sido muy favorable. Empecé con 10 jóvenes, después se fueron incorporando otros. El objetivo es promover un cambio de actitud en ellos, que se propongan nuevas metas. Muchos no tienen un proyecto de vida, ya que por alguna circunstancia infringieron la ley.

En ocasiones los muchachos faltan a clases por diferentes causas, entre ellas, el proceso que enfrentan, pero cuando regresan lo hacen con más ganas. Preguntan jugadas y a veces se quedan más tiempo en clase. Hace unos meses se organizó una competencia con 30 jugadores. A los ganadores se les premió con ropa. La principal enseñanza del torneo fue la aplicación fundamental del pensamiento estratégico, lógico y analítico como herramienta ante la competitividad y esencial para la toma de decisiones.

El informe especial Adolescentes, vulnerabilidad y violencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, indica que a principios de 2016 la población de adolescentes en conflicto con la ley era de 3 mil 761, de los cuales 3 mil 600 eran hombres (96 por ciento) y 161 mujeres (4 por ciento).

Además, en ese año, en el país también existían un total de 13 mil 327 adolescentes sujetos a diversas medidas por haber cometido delitos, por lo que los más de 3 mil que estaban privados de la libertad representaban 28 por ciento de su grupo de población, es decir, 72 ciento restante había cometido delitos no graves que no ameritaron la privación de la libertad.

El profesor de ajedrez lamenta que en México las autoridades piensen que reclusos se van a rehabilitar sólo por estar encerrados, y no es así. Hay que capacitarlos con talleres, deportes, valores para que armen planes de vida y otras actividades que estén enfocadas cien por ciento a la reinserción.

El entrenador tomó un curso de ajedrez en penitenciarías por la Fundación Jóvenes y Deporte de España. Añade que tiene planes para que el taller se implemente en diferentes centros penitenciarios del país.