Mundo
Ver día anteriorJueves 28 de septiembre de 2017Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Enfrascado en un pleito con la NFL, Trump olvida a 3.5 millones de isleños, acusa

Crisis humanitaria en Puerto Rico, denuncia el activista social La Luz

Urge que el Congreso de EU apruebe un paquete de asistencia, o no habrá recuperación

Foto
El huracán María dejó a Puerto Rico sin luz ni agua potable, y la cosecha de café y plátano se perdió en su totalidad. En la imagen, devastación en un vecindario de San JuanFoto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 28 de septiembre de 2017, p. 36

Nueva York.

Interrumpiendo brevemente su incesante actividad para organizar la respuesta de la diáspora puertorriqueña y sus aliados en Estados Unidos, José La Luz ofrece un panorama donde su isla está literalmente en una batalla entre la vida y la muerte ante la espeluznante falta de respuesta de la cúpula política en Washington.

Mientras espera angustiado por un lugar en un vuelo para ir a rescatar a su padre, La Luz describe las dimensiones del desastre desatado por el huracán María en Puerto Rico –país donde es veterano de luchas por la autodeterminación y donde encabezó una histórica campaña exitosa para sindicalizar a decenas de miles de empleados públicos– que ha puesto su futuro en jaque.

Ayer (martes) el cabrón de Trump por primera vez reconoció que estamos ante una crisis humanitaria, comentó el sindicalista y luchador social en entrevista con La Jornada, señalando que ahora se está ante la posibilidad de que pueden perecer cientos, sino no es que miles, de personas y por tanto las próximas 48 a 72 horas son realmente críticas.

Una semana después de que el huracán María azotó la isla en fase de categoría 4 dejando sin luz ni comunicación a casi toda la población, sin agua potable y donde la cosecha de café y plátano se ha perdido en su totalidad, Trump por fin habló de la crisis, pero en gran medida para elogiarse por su gran esfuerzo.

Evitando repetidamente mencionar que los 3.5 millones de habitantes son ciudadanos estadunidenses, declaró: “todos han dicho que la tarea que hemos hecho en Puerto Rico es asombrosa… estamos muy orgullosos de ello”, y anunció que viajará a la isla el próximo martes. Comentó que hay obstáculos para hacer llegar asistencia con la explicación de que “esta es una isla en medio de un océano, y es un océano grande… muy grande”.

Trump no había dicho nada, estaba enfrascado en el pleito con los jugadores de la Liga Nacional de Futbol (NFL), parte de su política neofascista de movilizar el racismo, la xenofobia, y no dijo nada sobre los 3.5 millones de conciudadanos que viven ahí, algo que continuaría si no fuera por la presión que hemos generado, junto con los esfuerzos de la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz. A este señor le vale madre, y por tanto tenemos que seguir movilizando a la gente de la diáspora y a nuestros aliados aquí.

Puerto Rico no tiene la capacidad para enfrentar esta situación, y se requiere de una movilización militar de asistencia a gran escala –algo que hasta los que favorecen la independencia aceptan, incluida la alcaldesa de San Juan– o sea, dar el mismo trato a los ciudadanos estadunidenses en Puerto Rico que se dio a los de Texas y Florida, si no, ¿para qué sirve la ciudadanía?

Para La Luz vale recordar que antes de todo esto el gobierno de la isla ya estaba en bancarrota y una junta de control fiscal creada por esa legislación federal que se llama Promesa, estaba implementando un programa de austeridad, según el cual ya se habían cerrado 114 escuelas públicas y tres o cuatro decenas de hospitales públicos. “Todo esto para pagar a los que controlan los bonos de deuda, a los fondos buitre, de Wall Street”. Pero, agregó, hasta la juez a cargo de la implementación de este programa afirma que eso tiene que ser suspendido, ya que evitar una mayor crisis humanitaria es lo imperativo en este momento.

Resumió que salvar vidas es la prioridad, y después crear las condiciones para poder normalizar la situación en las próximas semanas, lo cual requiere la aprobación lo antes posible de un paquete fiscal de emergencia, y a la vez defenderse de “lo que se conoce como el ‘capitalismo de desastre’, ya los buitres están rondando para insistir que lo que hay que hacer es privatizar la luz y fuerza estatal y la empresa encargada de agua, poner en venta todo lo que se pueda; la misma receta de siempre”.

La Luz destaca que “lo que ha hecho la diáspora es impresionante, en parte parecido con lo de México –al cual ofrezco toda mi solidaridad, ya que es mi segunda patria, con ese pueblo que ha dado cátedra de solidaridad, de autorganización– y se ha movilizado en todas las ciudades en Estados Unidos, particularmente en la costa este, en Nueva York, como Florida, donde ya hay más de un millón de puertorriqueños”.

Informó que hay varias iniciativas sociales para enfrentar la crisis, entre éstas la de varios sindicatos nacionales estadunidenses –incluido el del sector público, el de servicios, el automotriz y el de alimentos– que están estableciendo un cuartel de operaciones en el Coliseo, en coordinación con la alcaldesa de San Juan, para empezar a distribuir la ayuda que va llegando desde Estados Unidos y participar en las operaciones de rescate (a las que La Luz se incorporará una vez que auxilie a su padre).

También resalta la respuesta cultural de la diáspora, como el cantante Marc Anthony, quien escribió en un tuit: Sr. Presidente calle su chingada boca sobre la NFL. Haga algo sobre nuestra gente necesitada en Puerto Rico.

El pueblo se moviliza, la gente une sus manos, pero ciertamente estamos en una situación que requiere de otro tipo de respuesta, que es lo que estamos reclamando, dijo La Luz al referirse al paquete de asistencia que tiene que ser aprobada cuanto antes por esa bola de cabrones en el Congreso.

Explica que sin eso no habrá recuperación, porque la economía ha estado en recesión por cerca de dos décadas, fue lo que provocó el colapso total de las finanzas públicas y con este proyecto de austeridad no hay posibilidades para resucitar la economía. Eso provocó el éxodo que se ha incrementado al grado que ya son mil 500 personas las que salen de la isla cada mes para no volver.

Llegan a Florida, Texas y otros lugares sin trabajo, como otros migrantes más, un éxodo que podría crecer de manera exponencial, algo que tal vez hará que se haga algo en Washington porque no quieren ver a más gente como nosotros, como se nota con los inmigrantes indocumentados de todos nuestros países.

Señaló que ya se han recibido expresiones solidarias de varios pueblos, incluido México, con aliados ahí, y que Cuba ya ha ofrecido enviar médicos y rescatistas, pero que ahí no queda claro si serán otorgadas visas por los estadunidenses.

Ojalá no ocurra lo peor en las próximas horas, por eso estoy un poco desesperado y ansioso, concluye, corriendo para hacer todo lo posible por evitarlo.

Preguntado cómo se puede apoyar directamente a la gente de Puerto Rico, La Luz informa que una ONG, Center for Popular Democracy, es la que ha sido designada como el mejor canal.