Estados
Ver día anteriorLunes 14 de agosto de 2017Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Delincuentes los despojaron de huertas y desaparecieron a dos de sus integrantes

Familia michoacana de aguacateros, asediada por autoridades y criminales
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 14 de agosto de 2017, p. 31

Morelia, Mich.

La familia Orozco Medina recibe amenazas de un grupo criminal que la despojó de huertas de aguacate, además de que desapareció al jefe de la familia y a uno de sus hijos.

Los Orozco Medina vivían en la comunidad indígena de Nuevo Zirosto, municipio de Uruapan, y huyeron por las amenazas. Otros pobladores también fueron víctimas de despojo y se niegan a denunciar por miedo.

Los problemas de la familia comenzaron en 2007, cuando militares se llevaron preso a Moisés, el hijo mayor. Cinco años después salió absuelto, y es el único hombre de la familia que sigue vivo.

Leticia Orozco recordó que en 2007 soldados rodearon el pueblo y entraron por la fuerza a varias casas. Se llevaron a Moisés alegando que tenía en su poder armas y droga, lo que era totalmente falso, dijo.

Cuando se inició el proceso penal contra Moisés, en 2008, su padre, Leonel Orozco Ortiz, fue detenido y desaparecido en Nuevo Zirosto. Encañonaron a mi mamá, a mi tío y a mi hermano menor, y se lo llevaron, dijo Leticia.

Su tío y su hermano fueron al vecino municipio de Peribán a pedir ayuda en un puesto de control militar. Los soldados los ignoraron y horas después los plagiarios exigieron una huerta como condición para dejar en libertad al secuestrado, y pagarés de personas que le debían por la compra de aguacate. Finalmente acordaron dar cinco millones de pesos, juntamos el dinero y lo entregamos pero nunca nos regresaron a mi papá.

El 18 de abril de 2009, Leonel Orozco, entonces de 17 años, salió de trabajar en un vehículo y lo interceptaron personas vestidas con ropa con las siglas de la Agencia Federal de Investigación. Pedían 5 millones de pesos y querían huertas de nuestra propiedad. Les dijo que ya no teníamos dinero. Eran los mismos que se llevaron a mi papá. No se juntó lo que pedían. Les dimos tres millones de pesos pero tampoco entregaron a mi hermano, según Leticia.

La familia padeció hostigamiento, cateos sin orden y en mayo de 2010 un grupo de hombres armados se llevó a mis tíos, a quienes torturaron para que les dieran los documentos de los terrenos. Así nos despojaron de todo.

Los afectados dedujeron que autoridades y delincuentes estaban coludidos. Moisés se integró a un grupo de autodefensas de Nuevo Zirosto y así lograron recuperarse algunas huertas. De acuerdo con Leticia, ella y sus parientes aún reciben amenazas, pero nos quitaron tanto que también ya nos quitaron el miedo.