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En duelo previo, el mexicano Óscar Valdez retuvo cetro pluma

Pacquiao vence a Jessie Vargas y es nuevo campeón welter
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Manny Pacquiao lanza un derechazo a Jessie Vargas en el duelo por el campeonato de peso welter OMB en Las Vegas, NevadaFoto Afp
 
Periódico La Jornada
Domingo 6 de noviembre de 2016, p. a31

Las Vegas.

Manny Pacquiao, el senador filipino que boxea, es el nuevo campeón welter de la OMB al vencer por decisión unánime a Jessie Vargas en el Thomas & Mack en Las Vegas, con tarjeta de 114-113, 118-109 y 118-109.

Pacman, ahora con la responsabilidad de legislar en su país, buscó recuperar el esplendor del peleador que fue y que parecía en declive. A los 37 años, después de un retiro de siete meses, tuvo enfrente a un rival sin trayectoria célebre, pero que por momentos le complicó la pelea y parecía decidido a arruinarle la noche.

Un primer asalto en el que Vargas estuvo más atento a la distancia, aprovechando su mayor longitud de brazos. Pacquiao medía y buscaba un hueco en el cual meter la potencia y velocidad de sus golpes. Fue puro tanteo y lectura.

En el segundo episodio empezaron a soltarse. Vargas alejando con el jab al filipino, que no dejaba de avanzar en movimientos pendulares. Un paso a la izquierda, otro a la derecha, con el enigma de no saber de dónde le caería el fogonazo. A punto de cerrar el episodio, una izquierda sorpresiva en el rostro de Vargas lo mandó a la lona.

No fue fácil para Vargas encontrar al Pacman, que brincoteaba sobre las puntas, en una exhibición de forma y estilo, pero siempre con un par de puños temibles que salían disparados desde quién sabe dónde.

Pacquiao trabajó duro para encontrar el ritmo a su pelea, para hacerlo como acostumbra, con paso firme y frontal, boxeado veloz y con despliegue estético. Pelear bien, duro y bonito. Pero Vargas no se la dejó fácil al filipino, un poco porque no le permitía acomodarse y otro tanto porque la edad ya pesaba en el desplazamiento.

En el octavo episodio Pacquiao fue otra vez el guerrero de antes, con un ataque certero y terrible que dejó lastimado a Vargas y le provocó un corte en la ceja derecha. La pelea empezó a tomar el ritmo de Pacman, con intercambio fragoroso y contragolpeo emocionante.

Los últimos episodios alternaron entre el ajedrez de dos peleadores que analizaban los movimientos del oponente para responder en el mismo calibre, pero sin caer en la especulación contemplativa. Nunca dejaron de lanzarse los puños para lastimar al de enfrente. En ese vaivén, las combinaciones de tres o cuatro golpes de Pacman fueron más eficaces. Pacquiao era el dueño del cuadrilátero.

Al final del combate le preguntaron a Manny Pacquiao si volverá a enfrentarse a Floyd Mayweather, y el filipino respondió con un escueto vamos a ver.

En el duelo previo, el mexicano Óscar Valdez retuvo su título pluma de la OMB, al imponerse por nocaut sobre el japonés Hiroshige Osawa.

Valdez resultó demasiada pieza para el púgil asiático, quien cayó en el cuarto asalto, tras recibir un potente gancho de izquierda. Acto seguido, el boxeador de Sonora asestó duros puñetazos a la cabeza de su rival.