Sociedad y Justicia
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La cobertura puede eliminar la pobreza y apoyar el desarrollo económico: ISSA

Recomiendan expertos efectuar cambios en la seguridad social

Postergar edad para el retiro y elevar el número de años de contribución, entre los planteamientos

 
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de abril de 2016, p. 32

La cobertura de seguridad social es una inversión que puede eliminar la pobreza y apoyar el desarrollo económico de los países, aunque los sistemas enfrentan desafíos para garantizar su sustentabilidad. Ante ello son necesarios ajustes, como postergar la edad para el retiro y aumentar el número de años de contribución, afirmó Hans-Horst Konkolewsky, secretario general de la Asociación Internacional para la Seguridad Social (ISSA, por sus siglas en inglés).

Al mismo tiempo, dijo, debe haber cambios en los sistemas de seguridad social para que se reconozcan, prevengan y atiendan las enfermedades profesionales, entre otras; las afecciones músculo-esqueléticas, circulatorias, sobrepeso, obesidad y padecimientos mentales que son consecuencia de largas jornadas de inactividad física o de laborar bajo estrés.

Durante el foro internacional que la ISSA realiza en colaboración con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado en la ciudad de México y en el que participan 200 especialistas de 25 países, el ejecutivo señaló que la seguridad social comprende garantizar la protección de las personas desde la infancia, con educación y servicios de salud, y en la edad adulta con empleos formales y una pensión para el retiro. Dar esos beneficios no es una carga, sino una inversión, subrayó.

En entrevista, Konkolewsky resaltó que en algunos países los sistemas ya han empezado a cambiar en los aspectos comentados, pero también lo deben hacer respecto de las enfermedades profesionales, de las cuales se reconocen una parte mínima.

Información de la Organización Internacional del Trabajo señala que al año se registran 2.3 millones de muertes a causa de accidentes laborales. De éstas, 15 por ciento son por algún accidente y 85 por ciento se deben a enfermedades profesionales.

Konkolewsky agregó que está muy claro el riesgo de los trabajadores cuando por su actividad laboral están en contacto con sustancias tóxicas, como el asbesto, pero hay otros males, como los músculo-esqueléticos, los problemas circulatorios, los mentales e incluso el sobrepeso, la obesidad y el cáncer, que están asociados con jornadas largas, inactividad física y/o estar bajo estrés.

Éstas no están reconocidas como enfermedades profesionales, pero ya hay un movimiento a escala internacional en ese sentido, indicó el ejecutivo de la ISSA.

Cambios favorables

Respecto de la cobertura de la seguridad social, Konkolewsky planteó que siempre ha sido un desafío, sobre todo en algunas regiones de África, Asia y Latinoamérica. Pero en los pasados 15 años ha habido cambios favorables, principalmente a partir del reconocimiento de los países de que se trata de una inversión en el ser humano que tiene repercusiones positivas en el desarrollo de las naciones, porque garantizar el ingreso con pensiones para adultos mayores favorece el consumo interno y evita que este sector poblacional, en aumento, se convierta en carga para las familias y la sociedad.

No obstante, también se reconocen otros retos que amenazan la sustentabilidad de los sistemas de seguridad social por factores como el envejecimiento poblacional y el aumento de la esperanza de vida.

Por eso también hay una corriente fuerte hacia reformas legales que posterguen la edad para el retiro o se aumenten los años de contribución a cambio de algunos incentivos, como incrementar los beneficios de la pensión a las personas que decidan permanecer en sus trabajos por más tiempo.

Konkolewsky comentó el caso de Dinamarca, donde la ley prevé que cuando se determine que ha aumentado la esperanza de vida de las personas, en automático se incrementa la edad para la jubilación. Actualmente está en 67 años.

Estas no son decisiones fáciles y el problema es que no se toman desde la seguridad social, sino en el nivel político, donde la visión suele ser de corto plazo. Además, está el tema de las personas que por no estar en la formalidad al final de su vida laboral están desprotegidas. La seguridad social también debe incluirlos como parte de un sistema mixto que asegure la equidad, sostuvo.