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Reconoce la CNDH a Consuelo Morales

Recibirá religiosa premio nacional de derechos humanos
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Gloria Consuelo Morales (al centro), activista por los derechos de los desaparecidosFoto María Meléndrez Parada
Corresponsal y reportero
Periódico La Jornada
Jueves 26 de noviembre de 2015, p. 10

Por su destacada labor en defensa de los derechos humanos, especialmente de las personas desaparecidas, la religiosa Gloria Consuelo Morales Elizondo, directora fundadora del organismo Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (Cadhac), recibirá el Premio Nacional de Derechos Humanos 2015.

Este reconocimiento es para las familias que diariamente superan el dolor, se arman de amor y de valor para continuar la búsqueda de verdad y de justicia, declaró a La Jornada Morales Elizondo, mejor conocida como la hermana Consuelo.

Este premio es el reconocimiento que la sociedad mexicana confiere, por conducto de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), a las personas que se han destacado en la promoción efectiva y defensa de los derechos fundamentales.

La decisión del organismo nacional fue unánime y obedeció a la promoción y defensa de los derechos humanos que Cadhac ha realizado en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.

La activista, quien nació en Monterrey en 1948, dijo que dedica el premio no sólo a las familias de personas desaparecidas, sino a todas esas víctimas que se atreven a alzar la voz para denunciar injusticias y con su ejemplo inspiran a otras para luchar contra la impunidad.

La hermana Consuelo pertenece a la congregación de Notre-Dame, Canónigas de San Agustín. Me identifiqué plenamente con sus ideales de justicia que sentí desde que era niña, explica la mayor de tres hermanos y que luego de una estancia en Canadá para aprender inglés decidió abrazar la religión a los 21 años.

Después de graduarse de la Escuela de Trabajo Social Vasco de Quiroga, de la ciudad de México, hizo labor durante 7 años en diferentes lugares del país, como Veracruz y el Distrito Federal, donde trabajó con niñas abandonadas en la Casa Hogar IMAN.

Finalmente, en 1993 regresó a Monterrey y fundó Cadhac. Uno de sus éxitos más destacados fue que en junio de 2011 la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León abrió los expedientes de sus investigaciones sobre personas desaparecidas a los familiares de las víctimas.

Desde entonces, cada mes, autoridades y familiares se reúnen para intercambiar información y ponerse al tanto sobre los avances de las indagatorias, una práctica que dio origen al Protocolo de Búsqueda de Personas y fue reconocido por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en enero de 2015. Este protocolo se replicó en 2014 en Tamaulipas y se busca hacer lo mismo en otras entidades.

Otro triunfo fue que en diciembre de 2012 activistas de diferentes organizaciones, encabezados por Morales Elizondo, lograron que el Congreso local tipificara el delito de desaparición forzada y en octubre de 2013 aprobara una ley estatal de víctimas.

En Nuevo León, Cadhac ha contabilizado más de 900 personas desaparecidas y apoya a otros grupos locales y de entidades como Coahuila y Tamaulipas.

Su labor en favor de las víctimas ha sido reconocido por diversas instituciones internacionales, como la Human Rigths Watch, que le entregó en 2011 el premio Alison Des Forges por su activismo extraordinario, el más alto honor que otorga dicha organización, además de que en 2014 recibió la medalla al mérito cívico, Presea estado de Nuevo León, máximo reconocimiento que otorga la entidad.

Cadhac es una organización no gubernamental, independiente de partidos políticos, respetuosa de la pluralidad de credos, ideologías y preferencias sexuales, dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos, dice la propia organización, que mostró satisfacción por el galardón a su fundadora y directora.

Desde hace más de 22 años, y desde la Cadhac, la hermana Consuelo, junto con otras personas, trabaja un amplio rango de problemas sociales relacionados con los derechos humanos, especialmente en los centros penitenciarios, casos de tortura, abusos policiacos y de autoridad, de violencia contra la mujer, y de abusos a menores de edad, entre otros.

La ceremonia de entrega del premio se llevará a cabo el día que determine el titular del Ejecutivo federal en la residencia oficial de Los Pinos, como se ha realizado en años recientes.