Política
Ver día anteriorMartes 14 de abril de 2015Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Los invisibles pierden a su cronista
Recordarlo usando la imaginación para hacer más ancha la vida, piden en España
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 14 de abril de 2015, p. 9

Adiós poeta, descanse en paz el juglar de nuestra era que nunca se cansó de luchar contra la injusticia o recordémosle usando nuestra imaginación para ganar la calle y hacer más ancha la vida, fueron algunas de las miles y miles de expresiones de duelo que dejó en España la muerte de Eduardo Galeano. El escritor uruguayo era el único autor de América Latina –y probablemente del mundo– que era capaz de despertar en sus lectores un fervor tal, que llenaba teatros de más de 5 mil personas de aforo, que cuando firmaba libros la gente esperaba horas para estrechar su mano e intercambiar algunas palabras con él, o provocar que los lectores de ciudades o pueblos recónditos se organizaran para fletar autobuses y acudir en masa a las lecturas públicas de sus textos. Su paso por España era lo más parecido a un vendaval de celebración a la palabra.

Galeano reconocía cuando visitaba España que se sentía abrasante y abrazado. Cuando acudía para promocionar alguno de los libros que publicó Siglo XXI, como Espejos. Una historia casi universal o Patas arriba, solía recorrer el país de este a oeste y de norte a sur ofreciendo recitales que duraban una, dos y hasta tres horas. Siempre en salas de teatro que en ocasiones tenían un aforo de más de 5 mil personas. Y siempre, ya sea en recintos pequeños o grandes, resultaba insuficiente para los lectores que le seguían con devoción. Por eso su muerte, para la mayoría repentina, para muy pocos esperada al conocer su padecimiento, provocó un alud de comentarios, citas y palabras de llanto para el que definieron como uno de los autores más bondadosos y sabios de nuestro tiempo. Un escritor comprometido que siempre defendía que su principal mérito fue acercarse a conocer sin prejuicios ni envoltorios a la gente común.

Desde escritores, cantantes y hasta políticos le dedicaron algunas palabras de recuerdo. O simplemente recordaron algunos de sus muchos textos, aforismos o frases que le han convertido en un juglar del siglo XXI. Como el poeta Benjamín Prado, quien advirtió que ha muerto el escritor Eduardo Galeano. Un tipo inteligente y divertido, con el que era un placer conversar de libros y futbol. Una lástima. O el cantautor Pedro Guerra, quien señaló que de todas la muertes posibles, la de Galeano, la más dolorosa. Sin sus escritos, mis canciones hubieran sido otras. Yo hubiera sido otro. DEP.

El líder de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón, señaló, por su parte, que Galeano hizo más ancha la calle de la imaginación. Recordémosle usando nuestra imaginación para ganar la calle y hacer más ancha la vida. Un duelo al que también se sumó el partido político emergente Podemos, que escribió: Desde Podemos queremos sumarnos al duelo por el fallecimiento de Eduardo Galeano. Hoy la democracia y la cultura están más huérfanas. DEP.

Foto
El cantautor español Pedro Guerra admitió que sin los textos de Eduardo Galeano mis canciones hubieran sido otras. Yo hubiera sido otroFoto Sergio Hernández Vega

Desde Greenpeace España señalaron que “‘al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos’. Hasta siempre”. Mientras que el Comité Español de Unicef advirtió que siempre nos lo recordó y siempre nos inspiró para cambiarlo. Te echaremos de menos, Eduardo Galeano.

Su sensible manera de mirar y explicar el futbol, deporte que admiraba profundamente, también provocó que la noticia de su muerte no sólo tuviera eco en todas las cabeceras de los principales diarios –tanto los conservadores como los progresistas–, las radios y televisiones, sino también en la prensa deportiva. En el periódico Marca, uno de sus articulistas, José Luis Hurtado, recordó cuando leyó por primera vez su libro sobre futbol: “Empecé el libro con la ilusión del ignorante. Y a mucha honra. La ignorancia precede a la curiosidad, y ésta debe ser eterna. De repente inicié un viaje fabuloso. El sofá se convirtió en una tribuna de preferencia. Aquellas piezas, cortas y certeras, transportaban al lector, en un banquete inolvidable, de Peñarol a Nacional, de Cruyff a Maradona, de Di Stéfano a Pelé, del Azteca al Monumental, de la tribuna a la caseta, de la hierba al despacho, de la chilena a la gambeta. No era un libro. Era una enciclopedia… Él enseñó a construir el futbol con otras palabras. Su influencia ha sido tanta que si hubiera cobrado derechos de autor se podría haber comprado Wembley”.

Editan Mujeres

La muerte de Galeano coincidió con la llegada a las librerías de la edición en España de su libro Mujeres, publicado por Siglo XXI, y que las ediciones de La Jornada lo publicó en 1996. Desde la editorial española recordaron el sentido y el espíritu tanto del libro como del autor: Galeano ha hecho de la mujer un eje vertebrador de su creación, para defender, en ella y en su reivindicación, la dignidad, siempre precaria, del ser humano... Galeano entrega en cada relato su maestría de narrador oral y de artesano del lenguaje, para conjurar el olvido, pero también para celebrar la experiencia de las que nunca se resignan.