Sociedad y Justicia
Ver día anteriorViernes 26 de diciembre de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Casi 20% de las discapacidades se deben a lesiones en las etapas prenatal o perinatal

UNAM desarrolla diagnóstico temprano de probable daño cerebral en recién nacidos

Se trata de una rehabilitación efectuada antes de que el daño ya esté establecido: investigadores

 
Periódico La Jornada
Viernes 26 de diciembre de 2014, p. 35

En México, alrededor de 20 por ciento de las discapacidades están relacionadas con lesiones cerebrales que ocurren durante las etapas prenatal y perinatal. Estos problemas pueden ser originados por uno o varios factores, como nacimiento prematuro, asfixia, bilirrubina alta, infecciones durante el embarazo, desnutrición o consumo habitual de tabaco en la madre.

Frente a ello, investigadores de la Unidad de Investigación en Neurodesarrollo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollan métodos de diagnóstico y tratamiento temprano con el objetivo de prevenir secuelas neurológicas y cognoscitivas en recién nacidos con factores de riesgo, presentadas durante el embarazo y alrededor del nacimiento.

El proyecto de este laboratorio universitario, con sede en Querétaro, consiste en identificar en los menores factores de riesgo que pudieran producir daño cerebral para realizar estudios con técnicas de resonancia magnética y así saber si existen alteraciones estructurales. Para detectar riesgos funcionales se practican electroencefalogramas y para evaluar disfunciones conductuales se emplea la exploración neuropediátrica.

Si el daño cerebral es diagnosticado durante los primeros tres meses de vida y se inicia una terapia habilitadora de forma inmediata, las secuelas del daño cerebral, como sordera o problemas de aprendizaje, pueden minimizarse o evitarse, explicó Harmony Baillet, directora de la unidad de investigación.

Luego de evaluar al niño durante varios días, los especialistas establecen un programa individual de tratamiento. Posteriormente, realizan sesiones diarias de 40 minutos, las cuales además se las enseñan a los padres para que ellos las realicen en casa cuatro o cinco veces al día.

Si bien se trata de un intensivo programa, en su adecuada implementación se alcanzan resultados positivos. La investigadora refirió que de los niños que presentan problemas en su desarrollo motor, 80 por ciento llega a habilitarse sin ninguna secuela; los bebés prematuros extremos, hasta 50 por ciento; y de los que tienen problemas de lenguaje, 100 por ciento se recupera.

Es un trabajo de habilitación, es decir, es un tratamiento temprano y no de rehabilitación cuando el daño ya está establecido, apuntó Baillet.

La información, difundida por la agencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, refiere que los factores de riesgo por problemas durante el embarazo pueden generar consecuencias motoras, como parálisis cerebral; alteraciones sensoriales, entre ellas sordera o ceguera; secuelas cognitivas como problemas de atención, aprendizaje y/o lenguaje. Lo que a la postre genera dificultades en el desarrollo de los menores y altera la vida de sus familias.

Foto
Los factores de riesgo durante el embarazo pueden generar consecuencias como parálisis cerebral, sordera o ceguera, advierten investigadores de la Unidad de Investigación en Neurodesarrollo de la UNAMFoto Alejandro Meléndez

Los investigadores universitarios tienen un laboratorio con una unidad maternofetal en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer de Querétaro, donde se detectan los factores de riesgo y se les practica la evaluación y el diagnóstico al momento de nacer o dentro de los primeros dos meses de vida, edad en la que ingresan a la Unidad de Investigación en Neurodesarrollo.

La terapia

Quienes entran al programa de neurohabilitación son los niños prematuros menores de 37 semanas de gestación, los que nacieron de una madre que durante el embarazo tuvo infecciones intrauterinas, preeclampsia, amenazas de aborto, consumo de drogas o desnutrición. También los bebés que durante el parto presentaron asfixia, circular de cordón o placenta previa; o si después del parto presentaron bajo peso, infección grave o bilirrubina muy alta.

El equipo de trabajo se basa en una técnica llamada neurohabilitación Katona, que fue desarrollada en 1966 en Hungría por Ferenc Katona. Ésta consiste en colocar al pequeño en determinadas posiciones y analizar si responde como un niño sano. Por ejemplo, acostarlo y jalarlo de las manos para que se levante (un menor sin daño alguno podrá colocarse en forma vertical y ver directamente a los ojos de la madre, o de quien le practique la técnica); sujetarlo de los muslos sin ningún apoyo, en el aire, para que pueda levantar su espalda en forma vertical; o ponerlo a gatas (si el niño se mueve como si gateara y puede hacer las demás posturas, significa que su desarrollo es correcto).

Se trata de forzarlos a que realicen las posturas que deberían hacer de manera natural. Este método de neurohabilitación incluye aspectos motores, sensoriales y cognitivos. El programa también incluye apoyo sicológico para los padres, pues se ven afectados al tener un bebé con alteraciones en su desarrollo.