Sociedad y Justicia
Ver día anteriorDomingo 14 de diciembre de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

No sólo superaron la inactividad, también las amenazas, dicen

Terminado el paro, los estudiantes se aprestan a continuar su formación
 
Periódico La Jornada
Domingo 14 de diciembre de 2014, p. 33

Ahora que terminaron los paros en el IPN, Juan Alfredo Hernández quiere terminar su doctorado, realizar un posdoctorado y después ser académico de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB).

Llevo 14 años en el instituto y no porque sea fósil, sino porque aquí me he formado desde que ingresé a la Vocacional, en el 2000. Al pasar al nivel superior ingresó a la Escuela Superior de Ingeniería Eléctrica y Mécanica, luego pidió su cambio a la ENCB, donde además de una licenciatura cursó una maestría, fue académico interino y después ingresó al doctorado. En eso estaba cuando estalló el movimiento estudiantil y él, semanas después, se convirtió en uno de los alumnos elegidos para dialogar con el gobierno federal.

Alejandro Rodríguez estudia una ingeniería en la ESIME Zacatenco y tiene una preocupación: Me la pasé muy metido en el movimiento y creo que ya no recuerdo qué estábamos viendo en la escuela antes del paro. Sabía que este movimiento significaba sacrificios y uno de ellos será estudiar muchísimo para ponerme al corriente.

Desde que Juan Héctor Hernández Mireles vio que a su papá le pusieron una inyección supo que se convertiría en médico. Algunos de sus tíos son egresados del Politécnico y ello influyó para que quisiera estudiar aquí. El año pasado le informaron que fue aceptado en la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía y hasta hace poco tenía la intención de solicitar su cambio a la Superior de Medicina. Pero después de lo que viví con mis compañeros aquí, ahora adoro a mi escuela y ya no deseo dejarla.

Juan Héctor también colaboró directamente en la construcción de los acuerdos con el gobierno federal. Al inicio de su estancia en el Poli, estaba desencantado con el estado de las instalaciones de su escuela, pero es algo que tienes que aceptar. Viene de San Luis Potosí. Ahora vive solo y durante el paro constantemente hacía guardias en su escuela. Ahora, a veces bromeamos que los paristas somos una familia.

Luego de su participación en las mesas de diálogo, Juan Héctor, como otros de sus compañeros, se ha encontrado con que de repente otros jóvenes se acercan a él y le piden tomarse una fotografía con ellos. Ni modo de negárme, porque son parte de la comunidad. Pero luego de la foto les digo: si me desaparecen, quiero que ustedes sean los primeros en alzar la voz.

Y es que sus papás se asustaron cuando recibieron llamadas de desconocidos que les exigían que Juan Héctor dejara el movimiento. Pero lo que más me alarmaba eran las amenazas que recibían mis compañeros de la escuela. Cuando salíamos del plantel nos tomaban fotos, a veces nos seguían.