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La soprano fusiona ambos géneros en su disco Bésame mucho España

El flamenco y el ranchero se cantan desde las entrañas: Olivia Gorra
 
Periódico La Jornada
Domingo 20 de abril de 2014, p. 5

Si algo exige la música es honestidad, sostiene la soprano Olivia Gorra a propósito de su material discográfico más reciente, Bésame mucho España, en el cual tiende un puente sonoro y emocional entre esa nación y México.

Es una especie de cante jondo ranchero, define en son de broma la intérprete veracruzana, para quien no existe mayor división o diferencia en la música que la calidad. Sólo hay buena y mala música, enfatiza.

Esa manera de pensar explica por qué la cantante no ha tenido empacho de alternar sus poco más de 25 años de carrera dentro del terreno operístico con proyectos de naturaleza más popular, como espectáculos y/o grabaciones de boleros, canción ranchera y jazz.

Lo más importante dentro del canto, de la música, es la pasión, la entrega y la honestidad que como intérprete uno pone. No importa de qué género se trate ni en qué escenario se actúe, lo que vale es hacerlo con el corazón, señala en entrevista.

Olivia Gorra cuenta que, de hecho, su acercamiento al canto fue través de géneros populares siendo muy pequeña, alrededor de los seis años de edad, en su natal Coatzacoalcos, y ésa es una vertiente que siempre la ha acompañado, incluso cuando ha debido concentrarse casi de forma exclusiva en la ópera.

Reconoce que la manera de cantar en el mundo académico y popular sí es diferente, en términos técnicos y de estilos.

Lo que no puede cambiar, precisa, es que ambos ámbitos finalmente provienen de emociones y sentimientos, que en ellos se evocan y reproducen esos sentimientos y emociones y, por tanto, hay que encararlos con el mismo respeto y verdad.

En Bésame mucho España, la soprano busca resaltar el mestizaje que distingue a nuestra cultura mexicana, a partir de fusionar dos universos sonoros en apariencia tan lejanos pero, a su decir, unidos por lo emocional, como el flamenco y la canción vernácula o ranchera.

Son expresiones muy parecidas entre sí, no sólo por ser pasionales y oradar en lo más profundo de los sentimientos, sino porque ambas obligan a ser cantadas desde las entrañas, afirma.

La idea de este disco es mostrar también mi amor por España, por su música, la correspondencia que tiene de México y la fusión que hay entre ambos lados. Finalmente, somos parte uno del otro, agrega.

Realizado de forma independiente, el álbum reúne el sonido del mariachi y guitarras flamencas para acompañar temas como Cielito lindo, Ojalá que te vaya bonito, Amor de hombre, Piensa en mí y Las mañanitas.

También propone unas fusiones, como la de El beso de España, de Adrian Ortega y Fernando Moraleda, con Bésame mucho, de Consuelo Velázquez, así como de Cuando salga la Luna con la de El jinete, ambas canciones de José Alfredo Jiménez.

México y España somos una fusión de tequila y vino, que no podemos quitarnos de la piel; por lo menos, yo no quiero hacerlo, recalca la cantante, quien en su haber, además de éste, cuenta también con otros discos compactos con repertorio más de tipo popular, como Pecadora, con boleros de Agustín Lara, y Moviendo el agua, en el que lo mismo interpreta arreglos de temas de Juan Gabriel y Marco Antonio Solís El Buki que de Los Beatles.