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La alimentación de México, en transición, afirma la nutrióloga Valeria Rubio Márquez

Los snacks, importante combustible para el cerebro

Hay que evitar los tres venenos blancos: las harinas, el azúcar y la sal

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Foto Paul Brauns
 
Periódico La Jornada
Miércoles 16 de abril de 2014, p. a21

Ningún alimento provoca sobrepeso, asegura la nutrióloga Valeria Rubio Márquez. Éste es resultado de la suma del consumo habitual y excesivo de cierta comida. Se puede comer de vez en cuando un producto de los llamados chatarra y no pasa nada. El problema es que se convierta en parte de un hábito alimentario, de un abuso, señala en entrevista con La Jornada.

Licenciada por la Escuela de Dietética y Nutrición del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) y coautora del libro Nutrición en el individuo sano, afirma que la alimentación en México está en una transición.

Comenta: Antes, en los años 80, las principales causas de mortalidad eran las enfermedades cardiovasculares. Luego se creó la pirámide nutricional, la cual dictaba que los malos del cuento eran las grasas saturadas y los que menos nos enfermaban eran las harinas. Entonces se vino el auge de consumir barras, granola, avena, pero lo que sucedió con ese cambio fue que la gente se dejó de enfermar del corazón, pero los males se centraron en la diabetes, por el alto consumo de harinas y la poca ingesta de proteínas. Se tenía la creencia de que ésta iba generalmente añadida de grasas. Estamos en ese cambio de disminuir la incidencia de diabetes, la incidencia de enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Abunda: Ahora se diseña un nuevo esquema, en el cual se habla de disminuir las harinas, particularmente las blancas, aumentar el consumo de fibra y acrecentar el de proteínas, pero no con tanta grasa (que es el famoso plato del bien comer). En eso estamos, pero sigue faltando mucha información nutricional para los consumidores, para saber qué productos son los mejores y cuáles no.

La especialista en alimentación destaca la importancia de los snacks, lunchs o colaciones, como se les conoce.

“Los snacks aportan calorías, algo de azúcar. Pero hay que elegir el adecuado, porque no todos tienen el mismo efecto. Si comemos una colación a media mañana y a media tarde, está probado que el metabolismo se hace más rápido, lo que ayuda a la pérdida de peso. No se trata de comerlos todo el día, sino elegir un equilibrio que tenga ese efecto positivo”, dice la experta.

Rubio Márquez recuerda que antes la mujer se encargaba de la alimetación de la familia. Ahora las mujeres tenemos que salir a laborar, por lo que nos queda menos tiempo para la preparación de sopas de pasta natural, de platillos basados en verduras compradas en el mercado. Ahora se consumen más alimentos enlatados o en sobre, lo que hace que tengamos que comer en la calle. Hay que tratar de hacer lo que se pueda con lo que se tenga, y si nuestra opción es comer en la calle o viajar, hay que buscar la forma de no sacrificar la alimentación, además de que afuera hay opciones saludables, la cuestión es saberlas elegir.

La especialista señala que lo que debemos evitar los mexicanos son los llamados tres venenos blancos: las harina, el azúcar (que viene escondida en los jugos, refrescos, en el pan dulce, en los chocolates e incluso en los aderezos), y la sal, que en exceso eleva la presión arterial y nos hace retener líquidos.

Afirma también que no es necesario tener una guía estricta para saber comer si tienes en la mente los principios de actividad física y tomar agua.

Para ella, el problema no es que existan y estén a la mano todos los llamados productos chatarra. El asunto no es que existen esos productos, sino que haya una falta de orientación nutricional. O sea, por más que hagan el esfuerzo las empresas de bajar el contenido de azúcar y de aumentar el contenido de fibra, o el gobierno por su parte de hacer programas, nada servirá si la gente no sabe qué hacer con eso. Hay que enfocarse en campañas para que la gente aprenda a usar una tabla nutricional y a elegir y consumir de manera responsable y saludable lo que se ofrece en el mercado, concluye.

(http://mx.linkedin.com/pub/valeria-rubio-m%C3%A1rquez/2b/4a5/960)