Sociedad y Justicia
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Hay avances, pero persiste el problema; Conapred recibió 168 quejas desde 2011

Personas con discapacidad exigen mejorar el acceso a edificios, transporte y servicios
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Hay más conciencia en cuanto a calles con rampas, pero falta adaptar plataformas en líneas del Metro y trolebuses, así como instalar más rampas y elevadores, señalaron afectados. Imagen de archivoFoto Francisco Olvera
 
Periódico La Jornada
Domingo 16 de febrero de 2014, p. 30

Personas con discapacidad y asociaciones civiles afirmaron que las autoridades aún tienen el enorme desafío de asegurar el acceso pleno a espacios y servicios como oficinas e inmuebles públicos y privados, así como al transporte, los sistemas de tecnología de información y la comunicación.

A pesar de que en México existen avances normativos y los tres niveles de gobierno han desarrollado incipientes políticas públicas, falta mucho por hacer en favor de las personas con discapacidad, afirmaron.

Denunciaron que aún son discriminados en establecimientos que no cumplen con la regulación de accesibilidad.

A diferencia de hace una o dos décadas, hemos generado un avance en cuestión de normatividad. Desde 2007 se cuenta con una convención sobre los derechos de las personas con discapacidad que se encarga de velar a nivel internacional (por los) derechos humanos y la protección de las garantías de las personas que presentan una discapacidad. También en nuestro país, principalmente en el Distrito Federal, hay un gran avance, manifestó la directora de la asociación Libre Acceso, Laura Bermejo Molina.

Sin embargo, todavía hay un vacío en materia legal por la falta de sanciones a quienes incumplen con la regulación en materia de accesibilidad, sostuvo.

Si bien las leyes no son retroactivas, al acudir a un restaurante podemos observar que a pesar de brindarles mantenimiento, remodelarlos, darles un cambio de fachada, no cuentan cuentan con rampas, se olvidan de poner espacios accesibles. Lo mismo sucede en algunas escuelas y centros de trabajo.

De 2011 a enero de este año, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) recibió 168 quejas relacionadas con el derecho a la accesibilidad.

El Distrito Federal encabeza la lista, con casi 50 por ciento de los reclamos, seguido por estado de México, Baja California, Tamaulipas y Jalisco.

Las principales causas de los presuntos actos de discriminación son por discapacidad y los derechos afectados estuvieron relacionados con la accesibilidad y el trato digno.

Esos actos ocurrieron en lugares de prestación de servicios al público, culturales, educativos, de recreación y esparcimiento, así como en transportes, educativo, entre otros.

Para la directora general adjunta de quejas y reclamaciones del Conapred, Hilda Téllez Lino, los avances han sido significativos desde que se cuenta con la convención mencionada.

“Ese marco jurídico importante, que en gran medida fue impulsado por el Estado mexicano, ha tenido repercusiones de carácter positivo hacia su aplicación en el país.

Lograr la inclusión total de las personas, en este caso personas con discapacidad, y hablando de los esquemas de accesibilidad, infraestructura y todo, ya en la práctica pasa por un proceso más paulatino porque se trata evidentemente también de derechos en los que tiene que haber una inversión y destino de recursos económicos importantes.

Abundó que a partir con la promulgación de la propia convención y Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación ha habido mejoras sustantivas, entre ellas a nivel estructural.

“Cuando hablamos de accesibilidad es un tema más amplio; va más allá sólo del tema de la infraestructura. Por ejemplo, en un edifico donde hay una institución, cualquiera que sea, incluso Conapred, algún otro edifico o una empresa (...) hay una obligación de que ese inmueble cuente con todas las condiciones de accesibilidad, que haya rampas, información audible, información en braille, que se pueda tener acceso a partir de la interpretación de señas.

La otra sería que se adopten mecanismos para quienes trabajen o hagan uso de esos espacios y cuenten con los ajustes ajustes que verdaderamente garanticen igualdad de condiciones.

Jesús Holayo, de 31 años, estudiante de doctorado en la UAM-Iztapalapa y con discapacidad motriz, quien diario se traslada de Valle de Aragón a la institución educativa, consideró que aunque “ya hay más conciencia en cuanto a las calles con rampas, todavía nos falta más en cuestión de transporte.

Ya estamos viendo un poco de avances en ese aspecto, con la iniciativa de empezar a poner elevadores en el Metro, pero falta mucho: adaptar plataformas en más líneas del Metro y trolebúses para subir y bajar, además de más rampas y elevadores.