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Mediante contrato con Pemex rastrea región frente a Veracruz

Explora embarcación francesa aguas nacionales en busca de hidrocarburos

Pescadores locales se quejan por afectaciones; la empresa las niega

Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 17 de agosto de 2013, p. 7

Veracruz, Ver.,16 de agosto.

Contratado por Petróleos Mexicanos (Pemex), el barco SR/V Alizé, propiedad de la Compañía General de Geofísica-Veritas (CGGVeritas), de capital francés, busca yacimientos de gas y aceite en 2 mil 492 kilómetros cuadrados, en aguas nacionales del Golfo de México, entre los municipios de Veracruz, Boca del Río, Alvarado y Coatzacoalcos.

Debido a la queja de los pescadores locales, quienes responsabilizan a la empresa paraestatal de afectaciones por supuestas explosiones de dinamita en el fondo marino, Pemex aceptó la visita de medios de comunicación, entre ellos La Jornada, para conocer la forma en que opera el Alizé.

Desde el aire –los reporteros fueron llevados en helicóptero hasta la nave, en un vuelo de poco más de media hora– el Alizé parece una embarcación menor comparada con las de gran calado que se ven por estas latitudes: 101.40 metros de eslora, 29 metros de manga y apenas 7.6 metros de calado; sobre su cubierta aterriza hasta cuatro veces al día un Eurocopter propiedad de Pemex que traslada personal a la embarcación.

Una orden del capitán es no tomar fotos o videos a la tripulación francesa y, sobre todo, evitar acercamientos fotográficos a las pantallas y monitores multiplicados por todo el primer piso del barco, de seis que tiene, sin contar el cuarto de máquinas ni la cubierta.

La nave es todo un laboratorio de rastreo del fondo submarino. Trabaja las 24 horas del día, arroja al mar ocho cables, o streamers, de 8.1 kilómetros de longitud, a una velocidad de 4.5 nudos, para evitar que se enreden: son sensores que recogen información de los estratos marinos, precisó Arturo Palacios Alvarado, supervisor de operaciones de Pemex Exploración, ingeniero mexicano en geociencias que participa junto a la tripulación francesa.

Palacios Alvarado afirmó que no ha habido incidentes con los pescadores en los 50 días que el barco ha explorado en estas aguas y que no hay ningún daño, como a simple vista se puede observar, con el arrastre de streamers, porque estos sensores sólo provocan burbujas y no explosiones del tipo de la dinamita en el lecho marino, dijo.

El llamado Estudio Sísmico Veracruz Marino 3 D se inició el 26 de junio pasado y culminará el 30 de septiembre. Lleva 73 por ciento de adquisición de datos en esta etapa; luego vendrá otra de estudio e integración de datos, y una última de interpretación de resultados, informa el mexicano.

Contrariamente a lo que comentan los pescadores –dicen que la embarcación usa explosivos–, ésta emite ondas sísmicas mediante 12 pistones neumáticos: Los pistones hacen descargas sísmicas impulsadas con aire comprimido. Las ondas atraviesan el agua y van al fondo marino, continúan a través de las capas del subsuelo y, de acuerdo con sus propiedades, serán refractadas o reflejadas.

Las ondas reflejadas son registradas por los 648 hidrófonos que contiene cada uno de los ocho cables remolcados por el barco, lo que permite tomar muestras de la tierra, y conocer la conformación del subsuelo del litoral veracruzano. Nosotros somos el primer eslabón de la cadena...nuestra información pasa a otro grupo de especialistas, apuntó.

No puede calcular la capacidad del yacimiento o yacimientos que pudieran estar ubicados frente a Veracruz, pero asevera que no se investiga ni se invierte en ello si no hay un dato previo que establezca un margen de posibilidades de encontrar lo que se busca.

Al Alizé le siguen cinco barcos menores –entre ellos el Calakmul y el Venture G, de suministros– además de dos escoltas –el Flota Tampico Star y el Dominator, este último un navío rápido que le abre el paso entre embarcaciones pequeñas pesqueras.

Pemex da gasolina, no dinero

Isabel Pastrana, el dirigente de los pescadores de la región Veracruz-Boca del Río, reiteró su denuncia de que Pemex les quiere pagar con miles de litros de gasolina las afectaciones que han sufrido con la exploración del barco. No comemos gasolina, dijo, pero señala que les urge negociar con representantes de la empresa paraestatal.

Israel de la Peña, vocero de Pemex, afirmó que no hay nada, refiriéndose a las demandas formales de los pescadores, y que sin ellas no podrían dar indemnizaciones en efectivo, Pemex no da dinero, dijo. Pemex sólo se ha comprometido a reparar aperos de pesca dañados por el paso del barco; una red, precisa.

Los pescadores insisten en que las explosiones son la causa de la aparición de especies marinas muertas. La paraestatal niega la versión.