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Ver día anteriorJueves 18 de julio de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Demanda migratoria
L

a investigación del BBVA La situación de la migración en México 2013 hace una propuesta en relación a por qué la migración mexicana hacia Estados Unidos prácticamente no ha mostrado crecimiento desde el año 2008. El documento analiza algunas de las propuestas que se han dado para explicar este fenómeno, entre ellas la cuestión demográfica y del crecimiento económico de México. El documento concluye que no puede atribuirse a un cambio demográfico importante pues México, entre otras cosas, presenta una tasa de natalidad aún mayor que la de otros países, asiáticos o europeos, cuyos flujos hacia Estados Unidos son más importantes que los de México. En cuanto al crecimiento económico de México señalan que, si bien es cierto que ha habido mejoras a nivel del PIB, y algunos potenciales migrantes pudieron desincentivarse, las diferencias salariales entre los dos países se han incrementado, por lo que es poco probable atribuir la disminución de los flujos a mejoras económicas. La propuesta del BBVA es que hay un desfase entre la demanda de trabajadores en el país vecino, que se centra en trabajadores altamente calificados, y la oferta de migrantes mexicanos que son trabajadores de baja calificación, que han estado laborando en sectores que se encuentran prácticamente estancados: construcción, manufacturas y servicios.

Sin duda que el planteamiento del BBVA es muy interesante y de hecho, como los autores señalan, abre la posibilidad de la discusión de un tema que resulta por supuesto central para México, por lo que no es de ninguna manera ocioso plantear nuestra propia propuesta.

En colaboraciones anteriores había señalado, y estoy de acuerdo con el documento, en que ni los cambios demográficos ni un posible crecimiento económico de México explicarían la disminución de los flujos migratorios. También he planteado que Estados Unidos requiere, por obstáculos estructurales internos, tanto demográficos como educativos, migrantes altamente calificados, pues la salida de la crisis pasa por profundizar a la economía del conocimiento. No es extraño que republicanos y demócratas estén de acuerdo en incrementar el número de visas para este tipo de trabajadores, y además quieren apoyar a los estudiantes del mundo que se encuentran cursando maestrías y doctorados en las universidades estadunidenses otorgándoles en forma rápida visas de residencia permanente para evitar, han dicho, que se conviertan en nuestros competidores. De hecho hemos analizado que esta demanda se está generalizando a un importante conjunto de países desarrollados quienes también presentan algunos problemas a nivel tanto demográfico como educativo, y requieren trabajadores altamente calificados, en la misma idea de profundizar la economía del conocimiento.

El documento del BBVA plantea que la disminución de la migración de México a Estados Unidos se debe a una contracción de los mercados laborales en Estados Unidos que son intensivos en mano de obra: construcción, manufacturas, servicios de alimentos y alojamiento y el comercio y han sido los sectores que menos han crecido a partir de la crisis, y no han logrado recuperar los empleos perdidos, y por lo tanto, la mano de obra migrante mexicana está siendo menos demandada.

Yo estoy de acuerdo en que la disminución de la migración se ha debido a la disminución de los empleos en Estados Unidos, y si algo nos enseñó esta crisis, con enorme claridad, es que esto es lo que realmente inhibe a los flujos migratorios. Pero lo que me parece un poco aventurado es plantear una nueva fase de la migración mexicana que no corresponde al ciclo económico en la medida en que Estados Unidos se está recuperando económicamente, y no así los flujos de migrantes mexicanos.

Es cierto que estamos presenciando un nuevo patrón migratorio cuyo peso importante lo forman los flujos de migrantes altamente calificados, pero la recuperación de Estados Unidos es aún muy débil y sumamente lenta, y eso es lo que ha provocado el desfase entre la oferta de trabajadores mexicanos y la demanda de Estados Unidos. Pero se trata de un fenómeno temporal, pues la recuperación sostenida de la economía sólo puede darse, como señalan algunos teóricos (Kalecki), a través de inversión pública en infraestructura alentando al sector de la construcción. El plan Obama-Biden tiene como eje central la generación de infraestructura en las energías limpias; sin embargo, la fracción republicana no ha permitido que se expanda el gasto público lo suficiente y prefiere direccionarlo hacia el sector especulativo y financiero haciendo que el crecimiento sea lento. Esto ha disminuido los flujos de trabajadores migrantes que se empleaban primordialmente en el sector de la construcción y otros de trabajo intensivo, y no parece claro que estemos ante una recuperación de la economía de Estados Unidos. Todavía no, lo que explica la divergencia. Pero al mismo tiempo habría que enfatizar que los flujos de trabajadores altamente calificados mexicanos están al alza.

¿Cuándo terminará esta fase? Si las condiciones estructurales de la economía mexicana no muestran un cambio, y México no pone en marcha una economía que los absorba en condiciones dignas y decentes, los trabajadores de baja calificación estarán a la espera de la recuperación de la economía de los Estados Unidos para poder alcanzar un horizonte de vida mejor que su país no les ofrece.

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