Economía
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Riesgoso, no hacer cambios que esperan inversionistas

Hay una sobre expectativa acerca de la modernización del país

La visión sobre México es que está bien en su economía y política y que va a ser capaz de avanzar hacia la modernización y el crecimiento con las reformas planteadas. Sin embargo, si los capitales se desencantan se retirarán en sólo un día, advierte su presidente

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Marcos Martínez Gavica, presidente del Grupo Financiero Santander, en entrevista con La Jornada en sus oficinas de Santa FeFoto Cristina Rodríguez
 
Periódico La Jornada
Lunes 22 de abril de 2013, p. 23

La expectativa de reforma económica en México se ha elevado a tal punto que puede derivar en un factor de riesgo en caso de que no se realicen los cambios con la profundidad esperada por la comunidad de inversionistas, asegura Marcos Martínez Gavica, presidente del Grupo Financiero Santander.

“Se están alineando muchas estrellas para que esto salga bien. ¿Dónde está el riesgo? En que haya una sobre expectativa, que lo que están esperando los inversionistas que pase en México realmente no se dé. Si no se da…”, plantea en una entrevista con La Jornada.

El jueves y viernes próximos tendrá lugar en el puerto de Acapulco la 76 edición de la Convención Bancaria, la principal cita anual de la comunidad financiera en el país. Será la primera ocasión, después de 12 años de administraciones panistas, que el foro sea inaugurado por un presidente priísta, Enrique Peña. El gobierno federal anunció que esta semana presentará una iniciativa de reforma para acelerar el crédito para las pequeñas y medianas empresas y reducir el costo que pagan por el financiamiento de la banca.

–Desde la última convención bancaria, hace un año, hubo cambio de gobierno y de partido en el gobierno. Hay en algunos sectores de México y el extranjero opiniones optimistas sobre el país. ¿Cuál es su punto de vista de lo que está ocurriendo?

–Comparto el optimismo, sin ninguna duda. Los planteamientos que ha puesto sobre la mesa el gobierno son los mismos que siempre hemos dicho que hacen falta para que el país crezca a otro ritmo. Si a esto se suma que la economía interna tiene un peso tal que el país ha podido crecer independientemente de los problemas internacionales y de la situación económica de Estados Unidos, cualquier mejora propiciada por las reformas supone un crecimiento adicional para el país.

En el mundo hay una gran liquidez, en parte derivada de las políticas de inyección de dinero por los bancos centrales de los países avanzados, menciona. “Hay un montón de lana buscando un buen destino. Y México es uno de los destinos que mejor se ven por todo esto que está pasando. Se están alineando muchas estrellas para que esto salga bien. ¿Dónde está el riesgo? Que haya una sobre expectativa y que lo que espera la comunidad de inversionistas que pase, que es la modernización del país, realmente no se dé. Si no se da…”

–¿A qué llama sobre expectativa?

–A que están comprándonos que México no sólo está muy bien en su economía, en su parte social, en su parte política, sino que va a ser capaz de dar los pasos de modernización y de crecimiento con control que hoy se están planteando. Y bueno, como pasa siempre con los inversionistas, quieren estar antes para tener el beneficio y no llegar al final de la fiesta. Ese es un riesgo. Aunque la verdad de las cosas es mejor tener ese riesgo a vivir las otras realidades cuando no llega la lana, no hay crecimiento ni luz de esperanza de que se pueda modernizar el país.

–Han llegado al país grandes sumas de dinero para inversiones en el mercado financiero. Los llamados capitales golondrinos, ¿también son un riesgo? (En cuatro años la inversión extranjera en bonos del gobierno mexicano se multiplicó por seis para llegar a 128 mil millones de dólares).

–Todo tiene una parte buena y una mala. La parte buena es que están escogiendo México. La mala es que el día que se van, el día que se desencantan, no se van poco a poco, como llegaron. Cuando lo hacen, se van en un día. Si por ese temor prefieres que no lleguen... Más bien, hay que asegurarse de que las razones por las que están viniendo se vuelvan realidad. Le están apostando a que México es capaz de dar ese brinco que hoy se está planteando. A eso tenemos que apostar todo. No son sólo los extranjeros. El empresariado mexicano está entusiasmado, está metiendo su lana. No son discursos.

–¿Ve condiciones políticas para que se den los cambios que propone el gobierno?

–Por lo pronto se ve que esos cambios pueden pasar. Lo que es más importante es que se está separando el discurso político que no tiene sentido o el de los temores de si las cosas se hacen por modernizar al país o por cualquier otra razón. Se están dejando muy en claro los beneficios que tendría para toda la población que las cosas sucedieran, que no son cosas dogmáticas. Todo mundo está diciendo que se pueden respetar ideologías y rollo, pero que hay que modernizar al país y que el beneficio está ahí, cerquitita.

–El gobierno federal ha planteado la necesidad de que la banca otorgue más préstamos y a un menor costo a las pequeñas y medianas empresas. Incluso presentará una iniciativa de reforma legal en este sentido. ¿Cómo reducir el costo de los préstamos a este sector?

–Santander es el banco que más presta a las pequeñas y medianas empresas, con 35 mil millones de pesos en crédito. En un año nuestra cartera de crédito a este sector creció 77 por ciento. Y seguimos al mismo ritmo. Hemos avanzado mucho en conocer el sector, en la sofisticación de cómo atenderlos. Tenemos muchos clientes de pequeñas y medianas empresas que trabajan con el banco, que tienen su cuenta de cheques aquí, y que no disponen de un crédito del banco. Aunque no nos pidan un préstamo, los conocemos porque son clientes, los estudiamos y preautorizamos sus créditos, los conocemos antes de que pidan. No tenemos un solo producto, sino paquetes para los diferentes tipos de empresas de este tamaño. Como banco ganamos más atendiendo de manera integral a una pequeña y mediana empresa, que cobrándole una tasa de interés. Pero creo que nada más se nos ha ocurrido a nosotros.

–¿Cuál es la morosidad en Santander de los créditos de pequeñas y medianas empresas?

–Nuestra cartera vencida es de 2.1 por ciento (del total de préstamos otorgados), que es la mejor del sistema financiero. Y esto radica en que ya conocemos a quién le vamos a prestar.

–En los últimos años el crédito de la banca en conjunto a personas y familias ha crecido alrededor de 15 por ciento, cuatro o cinco veces más que la economía. ¿Es sostenible esa tasa sin generar problemas de morosidad?

–Los crecimientos de crédito en el sistema bancario alrededor de 15 por ciento se van a seguir dando. Si llegan a superar 20 por ciento habría que verlos con cuidado. A veces no se entiende, como si la banca no quisiera prestar, si es lo que vende. Pero los crecimientos enormes, sin mucho control, y en eso me refiero al sistema, llevan al riesgo de tener un problema sistémico, de entrar en una crisis de crédito. Entonces, hay que crecer pero con prudencia.

–¿En qué sectores cree que habrá mayor crecimiento del crédito?

–Nosotros crecemos muy bien en todos. La demanda por parte de pequeñas y medianas empresas no se ha caído, tarjetas de crédito crece un poco menos, aunque el año pasado aumentamos los préstamos 30 por ciento, el doble del mercado. El crédito a empresas más grandes no crece como nos gustaría, pero es que tampoco la economía crece como se hubiera esperado. Tenemos la expectativa de que el crédito en infraestructura se reanime más.