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Reforma educativa

Con los cambios legislativos se legalizó el deterioro de condiciones laborales

Ya se aplica el outsourcing en la educación pública, afirman profesores

Miles de maestros tienen contratos temporales y carecen de todas las prestaciones sociales

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Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación marcharon al Palacio de Justicia de San Lázaro para entregar otra remesa de solicitudes de amparo contra la reforma educativaFoto Marco Peláez
 
Periódico La Jornada
Jueves 11 de abril de 2013, p. 5

Con la aprobación de la reforma educativa se legalizó el deterioro de las condiciones laborales del magisterio, aseguraron integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

En la práctica, afirmaron, se aplica el “outsourcing en la contratación de miles de docentes. Les imponen contratos temporales, que nunca superan los seis meses, y carecen de acceso a toda prestación social”.

El outsourcing consiste en la subcontratación de personal mediante una empresa externa.

Dirigentes magisteriales de Jalisco, estado de México, Puebla y Distrito Federal aseguraron que no sólo se afecta la calidad educativa, sino que los alumnos son las primeras víctimas del desmantelamiento de la seguridad en el empleo para los profesores.

Juan Carlos Banderas Rentería, integrante del Movimiento de Bases Magisteriales de la sección 16, de Jalisco, explicó: si a un grupo le cambias tres o cinco veces maestro en el año escolar, su aprendizaje se verá comprometido, porque el profesor no sabe si continuará con sus alumnos después de 15 días, un mes o cuando mucho tres meses.

Afirmó que en Jalisco, desde hace por lo menos tres años se aplica la figura de docente supernumerario, el cual sólo tiene acceso a contratos hasta de dos semanas. Sólo se les paga de lunes a viernes y no tienen derecho a ningún beneficio de quienes tienen plaza de base.

Es el caso de Irma, profesora de una escuela primaria del municipio de Tlaquepaque, quien desde hace seis años espera su basificación. La primera vez que me propusieron un interinato como docente supernumerario, me animé, porque pensaba que era temporal, pero llevo más de cinco años con contratos de dos meses. No nos pagan los fines de semana, ni tenemos derecho a los servicios del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

Agregó: Tampoco recibimos prima vacacional o bono de fin de año; mucho menos aguinaldo o cualquier otra prestación que reciben los compañeros que cuentan con plaza de base.

En entrevista, luego de solicitar el anonimato por temor a sufrir represalias, Irma destacó que en el plantel donde labora somos tres maestros contratados como supernumerarios, pero hay muchos casos más.

Aseguró que ha acreditado el examen nacional para la asignación de plazas docentes hasta en tres ocasiones, pero siempre quedo en lista de espera. En 2010, la Secretaría de Educación del estado de Jalisco llamó a todos los docentes supernumerarios y prometió que si aceptábamos trabajar en escuelas en la periferia de las zonas urbanas o en comunidades lejanas, liberarían las claves de una plaza base, pero todo fue mentira.

Al respecto, Pedro Ramírez Vázquez, líder de la sección 36, del estado de México, destacó que miles de maestros a escala nacional cubren interinatos temporales sin ninguna seguridad laboral. En el estado de México el número de docentes afectados es muy elevado, en particular entre quienes se están integrando al servicio.

Dijo que a esto se suma que al menos 30 por ciento de quienes ocupan cargos directivos en el sistema educativo nacional no tienen la clave del cargo correspondiente, es decir, son maestros de grupo que hacen funciones directivas, o directores que fueron promovidos como supervisores o jefes de sector, pero no tienen el nombramiento.

Gilberto Maldonado, secretario general de la sección 23, de Puebla, destacó que en esa entidad se aplica un modelo de subcontratación de los maestros más jóvenes, a quienes sólo les ofrecen contratos de un mes, o cuando mucho de dos.

No tienen ninguna seguridad en el empleo y si protestan o rechazan cualquier indicación institucional, no les renuevan el contrato. Esto es una clara advertencia de las condiciones que muy pronto enfrentarán más de un millón de docentes, pues con plaza de base o sin ella, quieren acabar con la seguridad en el empleo.