Sociedad y Justicia
Ver día anteriorViernes 15 de marzo de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

No se hace lo suficiente en la atención ni para impulsar donación y trasplantes

Afecta la enfermedad renal crónica a 129 mil personas que requieren diálisis

Tan sólo en el IMSS consume 7.2 por ciento del presupuesto atender a los enfermos

 
Periódico La Jornada
Viernes 15 de marzo de 2013, p. 48

La enfermedad renal crónica en etapas avanzadas afecta a 129 mil personas en el país, las cuales requieren de un tratamiento sustitutivo de diálisis o hemodiálisis. Poco más de mil se encuentran en etapa terminal y 9 mil 200 están en espera de un riñón. Este es un problema grave que crece a un ritmo de entre 8 y 11 por ciento al año y sólo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) la atención de los afectados consume 7.2 por ciento de su presupuesto en salud.

De ese tamaño es el reto que tiene el sistema nacional de salud, plantearon activistas, expertos y funcionarios del sector durante el acto conmemorativo del Día Mundial del Riñón, en el cual la secretaria de Salud, Mercedes Juan López, reconoció que no se ha hecho lo suficiente para atender a los enfermos ni para impulsar la donación y trasplante de órganos.

Esta cirugía es 10 veces más exitosa en el control del daño renal respecto de cualquier otra alternativa, indicó en el foro organizado por la Asociación Ale, el Instituto Carlos Slim de la Salud, entre otras agrupaciones. La funcionaria advirtió sobre la importancia de prevenir el daño renal, la obesidad y el desarrollo de enfermedades como la diabetes, la cual está presente en 70 por ciento de quienes tienen insuficiencia renal.

Informó que entre las acciones que se realizarán en este gobierno, está la incorporación de la materia de salud en las escuelas para enseñar a los niños a que eviten la comida de bajo contenido nutricional. Sobre la posibilidad de prohibir los alimentos chatarra en las escuelas, la secretaria señaló que las personas tienen la decisión sobre lo que consumen.

En cuanto al proyecto para aplicar un impuesto a los refrescos, Juan López, quien en un principio dijo que no podía opinar sobre el tema, recordó que ya se aplicó un gravamen a los cigarros y, sin embargo, hay gente que sigue fumando.

En tanto, Alfonso Yamamoto, coordinador de Trasplantes del IMSS, planteó que la insuficiencia renal crónica es un problema creciente de salud. Es la décima causa de muerte general en el país, la primera de internamiento en los hospitales y la segunda con la mayor cantidad de años de vida saludable perdidos.

Dijo que el Seguro Social atiende a 50 mil derechohabientes con daño renal terminal, de los cuales 72 por ciento están en diálisis y 28 por ciento en hemodiálisis. Del total, 30 por ciento son candidatos a trasplante de órgano.

Durante la conmemoración, la Asociación Ale resaltó la necesidad de prevenir el daño renal y su progresión, así como aumentar la donación y trasplante de órganos, lo que Yamamoto puso en cifras: el IMSS realiza mil 400 cirugías sustitutivas de riñón al año, una tasa de 30 por millón de derechohabientes. Elevar el número al estándar internacional (50 por millón) significaría efectuar 2 mil 500 procedimientos al año.

El especialista coincidió en que el trasplante es la mejor opción terapéutica, ofrece mayor esperanza de vida a las personas, les permite reincorporarse a la actividad productiva y tiene un costo menor respecto a la diálisis y hemodiálisis.

Sin embargo, además del económico, existen varios obstáculos, los cuales fueron referidos por Roberto Tapia, director del Instituto Carlos Slim de la Salud. Entre otros, está la imposibilidad administrativa en los hospitales públicos de contratar personal que se dedique a la procuración de órganos y de pagar el trabajo que realiza el personal médico que acude a los nosocomios cuando la familia de una persona fallecida acepta la donación.

Casi siempre, dijo, los trabajadores van por ganas, pero no perciben ningún estímulo económico. Otro factor es que falta de presupuesto, cuando la familia acepta dar los órganos de su paciente fallecido, deben cubrir los costos de la estancia hospitalaria hasta que se concrete la obtención.

Tapia también resaltó que aunque se solventaran estos obstáculos todavía hace falta eliminar las barreras económicas. Como el Seguro Popular no cubre el costo de los procedimientos, si no están en la seguridad social, sólo acceden a ellos las personas que los pueden pagar, igual que las medicinas que deben tomar de por vida, para evitar el rechazo del órgano trasplantado.