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Un tiro de Benítez dio el triunfo a los locales, que quitaron lo invicto a los Tuzos

El América regresa a la victoria en el Azteca tras seis meses de sinsabores

Lo más justo era el empate, consideró Flores

Herrera estimó que se complicaron el partido

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El delantero ecuatoriano Chucho Benítez recibe una faltaFoto Luis Humberto González
 
Periódico La Jornada
Lunes 20 de febrero de 2012, p. 4

A punto de cumplir seis meses sin victoria como local, el América finalmente pudo ganar en su cancha en la presente temporada y logró meterse en la zona de clasificación, al vencer a los Tuzos por la mínima diferencia y de paso les quitó lo invicto con gol del ecuatoriano Christian Benítez.

Aunque el cotejo tuvo algunas emociones en el tiempo reglamentario, los instantes finales fueron un prolongado alarido por la encarnizada disputa del balón. Con este resultado, los de Coapa suben a la séptima posición, con 12 unidades, mientras los Tuzos, pese a haber perdido, se quedan en el sitio seis, con la misma cantidad de puntos.

Los primeros 10 minutos se fueron en jugadas menores y en faltas sancionadas por el silbante Miguel Ángel Ortega, quien para no dejar que creciera la indisciplina puso orden con cartones amarillos.

Fue hasta el primer cuarto de hora cuando el América creó una oportunidad de peligro para la portería de Rodolfo Cota, quien sin moverse de su lugar vio pasar el esférico, al que ya no pudo dar alcance ningún delantero de casa.

Sin ceder un solo espacio, los anfitriones empezaron a dominar las acciones. Tuvieron una oportunidad inigualable cuando cobraron una falta en el pico derecho del área grande, pero otra vez la falta de puntería echó por la borda la opción.

Los Tuzos no se quedaron con los brazos cruzados y construyeron la llegada de mayor emoción del partido, cuando el portero local Moisés Muñoz falló en su salida, rebotó la pelota en la defensa y quedó a los pies de Edy Brambila, quien inexplicablemente perdonó con una definición defectuosa.

Para el minuto 25 las acciones estaban parejas con llegadas de ambos bandos, aunque la constante fueron los gritos de emoción y las expresiones de desaprobación cuando los avances prometían, pero eran cortados por errores propios o aciertos del rival.

Héctor Herrera fue habilitado dentro del área, tuvo tiempo de acomodarse, pero cuando estaba puesto para fusilar al arquero Muñoz llegó Diego Reyes para salvar lo que era una segura amenaza de abrir el tablero.

Los aficionados se divertían con el ir y venir del partido, pero no les brindaban los 22 en la cancha ninguna jugada que los levantara de sus asientos; acaso sólo los motivaban para sonar con fuerza sus tambores y lanzar un grito de guerra para invocar el gol. Pero no los hubo y así, todo igual que al principio, se fueron al descanso.

Para el complemento, ambas escuadras salieron con fuerzas renovadas y cada una forjó una llegada en los primeros segundos, aunque con la misma falta de contundencia mostrada en la primera mitad.

Pachuca tejió un avance con exactitud, que lo llevó hasta el área chica del portero Muñoz y, aunque tenía toda la técnica propia de un gol, finalmente Brambila disparó cruzado hacia el poste derecho y el balón salió apenas desviado, ante la euforia de los asistentes llegados desde la Bella Airosa.

Los equipos se soltaban más con llegadas atrevidas, con pases a profundidad exactos, con centros que terminaban siendo inofensivos por falta de rematadores que no llegaban a tiempo o de plano no estaban cerca de la jugada, hasta que al minuto 56 estalló el grito contenido de gol.

El ecuatoriano Christian Benítez robó el esférico desde la media cancha, se dirigió a paso veloz sin distracción rumbo a la portería de Cota y con la misma determinación saltó un obús desde fuera del área grande para horadar la portería y poner 1-0 al América, ante la algarabía de los asistentes. Desde ese momento sentenció el partido.

El silencio que se vivió en los momentos posteriores a la anotación fue roto por las rechiflas cuando el sonido local anunció el ingreso del Guille Franco a la cancha, porque pocos olvidan su papel en el representativo nacional hace unos años.

Metidos en el encuentro, los aficionados tuzos sufrieron cuando Benítez de nueva cuenta tuvo la oportunidad de marcar, al sacar un disparo sin fuerza que alcanzó a desviar en dirección de gol Leobardo López, pero con reflejos felinos Cota se rehizo para mandar a tiro de esquina.

Los minutos finales fueron de alarido interminable. Ambos rivales despertaron. Parecía que todas la emociones las pusieron en el terreno de juego en los últimos instantes, que dejaron ronco a más de uno.

Ante los medios de comunicación, el técnico Miguel Herrera consideró que el América se complicó el partido, porque pudimos haber liquidado desde antes, aunque salió con buen sabor de boca, ya que el plantel se entregó, corrió los 90 minutos, pese a jugar contra un equipo que venía bien embalado.

Aunque opinó que todavía les hace falta mejorar, al Piojo Herrera le gusta el equipo, me gusta el desempeño, la actitud, sobre todo porque se sabe director de un plantel importante, por lo que está consciente de que debe aprovecharlo al máximo.

El técnico de los Tuzos, Efraín Flores, consideró que el Pachuca perdió el encuentro, más que nos lo haya ganado el América. Añadió que lo más justo, como se jugó el partido, creo que hubiera sido un empate, pero una jugada inclinó la balanza.

Aceptó que no le funcionaron los tres cambios que mandó a la cancha, que de entrada eran ofensivos, pero nos faltó más inteligencia, intensidad, y creo que nos ganó la desesperación de empatar el duelo, de no querer perder lo invicto.