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Reinoso, abatido por la derrota, pero insiste en que se siente firme en el puesto

América no levanta el vuelo ni en casa; Potros gana fácilmente

El gol de Osvaldo Martínez detonó el estallido azulgrana en la tribuna del Azteca

La verdad no jugamos bien, pero al final de cuentas la victoria es importante: Herrera

 
Periódico La Jornada
Lunes 12 de septiembre de 2011, p. 2

Atlante doblegó por la mínima diferencia al América en su patio, en un cotejo donde los dirigidos por Carlos Reinoso nunca tuvieron lo necesario para desplegar su futbol y en cambio el estratega de los visitantes, Miguel Herrera, supo sacar provecho.

Con este resultado, los de Cancún suman nueve unidades para ponerse arriba de los rivales de la tarde de ayer, que se quedaron con ocho puntos, aunque tienen un partido menos.

El gol solitario de la victoria fue obra de Osvaldo Martínez, una de esas jugadas que pocas veces se ven.

Hubo más tarjetas amarillas que emociones antes del minuto 8, cuando Adolfo Rosinei y Óscar Rojas ya habían sido reconvenidos por el árbitro Marco Antonio Rodríguez cuando las porterías seguían frías.

Por allí una genialidad de Francisco Kikín Fonseca, cuando lo encerraron sobre el tiro de esquina y cedió de tacón, aunque al servir el centro no hubo nadie para rematar y todo se redujo a una vistosa jugada.

Los Potros meten la pierna fuerte, procuran armar cada pase, aseguran toda llegada, pero las imprecisiones echan por la borda el esfuerzo porque no hay goles, se quedan en el ya merito, como cuando otra vez Kikín remató de cabeza, con potencia, pero el portero Armando Navarrete alcanzó a desviar y se llevó las palmas del público.

Empezaron a caer primero algunas gotas que los goles, pese a los gritos constantes del estratega del Atlante, Miguel Herrera, y el insistente manoteo del técnico americanista, Carlos Reinoso, quienes se mantuvieron al borde de su zona técnica, mientras sus jugadores persistían en sus errores y descuidos.

Cada vez más los toques en corto y el acaso exagerado aseguramiento de cada avance desvanecían las llegadas de peligro, esas que los aficionados disfrutan, pero que ahora les negaban sus equipos a los poco más de 15 mil asistentes al coso de Santa Úrsula Coapa, así, ni cómo quitarse el frío de la tarde.

El primer tiempo estaba a punto de terminar sin nada que festejar, pero el silbante Rodríguez le dio un motivo a la afición visitante para que, al menos, sonriera con el mal ajeno al expulsar a Jesús Molina, quien apenas pegó en el botín de Fonseca, este aprovechó sus dotes actorales para rodar por el suelo, en señal de intenso dolor.

Instantes después el público se dio el gusto de convertir en una prolongada silbatina el sentimiento que provocaron los primeros 45 minutos del encuentro, tan disputado que ya contabilizaba seis cartones amarillos y uno rojo.

Para la parte complementaria los anfitriones salieron con intensidad, con una estrategia diferente para tapar el hueco dejado por la expulsión de Molina, pero no se imaginaban que los cancunenses les tenían reservada una sorpresa.

Y es que Juan Cuevas probó su velocidad por izquierda, dejó que se alargara el esférico hasta la línea final, desde donde recortó a la defensa, envió un centro medido a los pies de Osvaldo Martínez, quien apenas tuvo tiempo de acomodarse y fusilar al portero Navarrete, imposibilitado de hacer nada para evitar el 1-0, que detonó el estallido azulgrana en la tribuna.

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Desconsuelo de Matías Vuoso en el AztecaFoto Víctor Camacho

Mal y de malas los dueños de casa, ya que Christian Benítez debió salir para ser atendido de una cortada y tardó varios minutos en regresar, tiempo que, por supuesto, no aprovecharon los visitantes hasta que el silbante detuvo el partido para autorizar, el ingreso del jugador ecuatoriano.

Atlante tuvo otro oportunidad en los pies de Jorge Hernández, quien careció de la madurez para aumentar la ventaja de los suyos ante el malestar de Miguel Herrera, quien compartió susto con sus jugadores, cuando instantes más tarde Benítez ingresó al área grande atlantista y trató de fusilar al portero Muñoz, quien en su día de suerte alcanzó a despejar.

La insistencia de los visitantes se mantuvo, al minuto 75, cuando de nueva cuenta Kikín ejecutó un remate que fue rechazado otra vez por Navarrete, lo que aprovechó Fonseca, quien volvió a rematar con la portería sola, pero en jugada de fotografía se lanzó de palomita Jorge Reyes para salvar a su equipo de la segunda anotación.

Todo lo contrario a la tónica aburrida de la primera parte, el cierre fue a tambor batiente, con llegadas de peligro, como la del minuto 86, momento en que Aquivaldo Mosquera estaba solo ante la portería defendida por Muñoz, quien finalmente salvó el honor.

Y otra, luego, cuando el Hobbit Bermúdez pudo vestirse de héroe con un remate elevado, potente, que Navarrete mandó a tiro de esquina al rozar el esférico con las uñas, luego de estirarse al máximo, que si no modificó el marcador, por lo menos deleitó a los aficionados, todos, aunque los visitantes sumaron su jubileo con el clásico ole… ole…ole.

Está en el bache

En la reunión con los medios, Miguel Herrera fue diplomático al apuntar que la verdad no jugamos bien, jugó mucho mejor el América, pero al final de cuentas la victoria era importante para los chavos, que debían ganar confianza y lo de hoy fue bueno.

Respecto del arbitraje, el timonel atlantista señaló que la primera parte se cortó mucho la dinámica del juego al mostrarse demasiadas tarjetas, y aunque no criticó directamente la actividad del silbante Marco Antonio Rodríguez finalmente dijo que a lo mejor está en ese bache en el que no todo lo que hace le sale bien.

El estratega del América, Carlos Reinoso, se mostró abatido por la derrota en casa, aunque se dijo cierto de que los jugadores tuvieron una buena actitud, además de que él se siente firme porque llegó al club para cumplir con un proyecto que por desgracia no ha cuajado.