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Al único lugar que no pueden acceder los escoltas es al salón de plenos, ordena reglamento

Permiten a 13 diputados ingresar a San Lázaro con guardias personales armados

Navarrete Prida, Chuayffet Chemor, Vázquez Mota y Nava, entre los protegidos por guardaespaldas

 
Periódico La Jornada
Martes 22 de marzo de 2011, p. 14

Trece de los 500 diputados federales cuentan con autorización de la mesa directiva para ingresar a San Lázaro con guardias personales armados, si bien éstos no pueden acompañarlos hasta el salón de plenos, pues lo prohíbe el artículo 25 del nuevo reglamento interno.

Luego de que el 18 de febrero pasado militares asignados a la custodia de la presidenta de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Esthela Damián Peralta (PRD), encañonaron con fusiles de asalto a una pareja por un incidente de tránsito, este diario solicitó la relación de otros legisladores que llegan a trabajar con escoltas armados.

La información incluye los nombres de los legisladores, pero no el número de escoltas que tiene asignado cada quien, ni el tipo de armamento que portan.

De acuerdo con la lista proporcionada, además de la perredista, otros 12 legisladores de PRI, PAN, PRD y Verde Ecologista tienen seguridad personal, a pesar de que el mismo día del incidente que involucró a los escoltas de Damián Peralta el presidente de la mesa directiva, Jorge Carlos Ramírez Marín, aseguró que la protección especial que requerimos nos la da el fuero.

Los diputados que requieren guardaespaldas –entre militares, guardias privados y de las procuradurías de las entidades a las que pertenecen– para moverse por la ciudad y llegar seguros al recinto legislativo de San Lázaro son:

El ex dirigente del PAN y la coordinadora de ese partido, César Nava y Josefina Vázquez Mota, respectivamente, y el líder del Partido Nueva Alianza, Jorge Kahwagi Macari.

También Emilio Chuayffet Chemor (PRI), ex coordinador de los diputados federales en la 59 Legislatura, en sustitución de Elba Esther Gordillo.

Asimismo, los presidentes de la comisiones de Derechos Humanos, Alfonso Navarrete Prida, quien fue procurador mexiquense (PRI); Esthela Damián (PRD), de Vigilancia (PRD); de la Función Pública, Pablo Escudero Morales (PVEM), y del Medio Ambiente, Ninfa Salinas Sada (PVEM).

Entre quienes cuentan con personal armado a su servicio están los líderes sindicales Isaías González Cuevas, de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), y Víctor Flores Morales, de los ferrocarrileros, a quien sus guardaespaldas acompañan incluso al baño.

También la dirigente de Antorcha Campesina en el estado de México, Maricela Serrano Hernández (PRI).

En la relación de diputados protegidos por guardaespaldas están el recién designado presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en Hidalgo, Omar Fayad Meneses. Y finalmente, el diputado Alejandro Moreno Merino, quien fue secretario particular de Leonardo Rodríguez Alcaine.

Hace un año, el 20 de marzo, 15 sujetos dispararon hasta 100 tiros de fusil AK-47 contra la casa de gestoría de Moreno Merino, quien después de la agresión se presentó en la 24 Zona Militar, en Cuernavaca, y el general Leopoldo Díaz le asignó escoltas militares permanentes.

Para garantizar la seguridad de San Lázaro, la mesa directiva aceptó que la Policía Federal instalara un destacamento permanente en el basamento del edificio E, aun cuando existe una dirección de resguardo que vigila el interior del Palacio Legislativo, pero su personal está desarmado.

El artículo 61 de la Constitución establece que los diputados y senadores son inviolables por las opiniones que manifiesten en el desempeño de sus cargos, y jamás podrán ser reconvenidos por ellas, y faculta al presidente de cada una de las cámaras del Congreso velar por la inviolabilidad del recinto.

Asimismo, el numeral 4 del artículo 25 del nuevo reglamento de la Cámara define que en el recinto estará estrictamente prohibida la entrada a toda persona armada. En caso de que alguien transgreda esta prohibición, el presidente (de la mesa directiva) hará que abandone el recinto y lo pondrá a disposición de las autoridades competentes.