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Ocho entidades, incluido el DF, deben $48 mil 65 millones, uno de cada 5 del total nacional

Bursatilización de la deuda de estados compromete sus ingresos

Nuevo León tiene la mayor carga, 8 mil 976 millones de pesos, según informes de Hacienda

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Periódico La Jornada
Domingo 5 de diciembre de 2010, p. 27

El 17.8 por ciento de la deuda que acumulan estados y municipios pertenece a las emisiones bursátiles que han emitido sólo ocho entidades del país en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), comprometiendo parte de las participaciones federales que reciben pero también y por varios años una proporción de sus impuestos locales como le tenencia vehicular.

Nuevo León, el Distrito Federal, Veracruz, Chihuahua, Chiapas, Michoacán, Oaxaca e Hidalgo acumulan una deuda bursátil por 48 mil 65 millones de pesos en conjunto, lo que implica casi un peso de cada cinco de la deuda total que los 31 estados y la capital del país alcanzaron hasta el primer semestre de este año, revelan estadísticas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

De los ocho estados que tienen deudas en la bolsa, Nuevo León tiene la de mayor monto, con 8 mil 976 millones de pesos que equivalen a 30 por ciento de su deuda total. Hidalgo registra el menor monto con 2 mil 337 millones de pesos, cantidad que sin embargo representa 56 por ciento de su deuda total. Veracruz es el tercer estado con mayor deuda bursátil con 8 mil 374 millones de pesos, pero tal cantidad equivale a 80 por ciento de todos sus adeudos.

La deuda general de gobiernos estatales y municipales se componen por los créditos que consiguen con la banca privada, en primer lugar, y enseguida con la banca de desarrollo. Ambas representan 70 por ciento del total, pero las emisiones bursátiles se han erigido en esta década como una tercera fuente de financiamiento para las autoridades locales.

Todas se han incrementado en lo que va del sexenio, pero mientras la general se elevó 70 por ciento en los últimos cuatro años al pasar de 160 mil a 269 mil millones de pesos, la que corresponde únicamente a las emisiones bursátiles se disparó 141 por ciento.

En diciembre de 2006, estados y municipios adeudaban por emisiones bursátiles 19 mil 439 millones de pesos, que se convirtieron en 48 mil 65 millones de pesos para el primer semestre de 2010 (últimos datos disponibles).

Ello, a pesar de que la crisis financiera provocó un retroceso en las emisiones bursátiles como fuente de financiamiento alterna o complementaria para los gobiernos locales como ocurrió hasta 2007, según la consultoría aregional. Y aunque la deuda de este tipo subió más que la general, también ha perdido participación ya que mientras en diciembre de 2008 representó 26 por ciento del total, para el primer trimestre de 2010 bajó a 20 por ciento y para mediados de este año se ubicó en el ya mencionado 17.8 por ciento.

De cualquier manera, como ocurre con los créditos bancarios, el pago de las emisiones bursátiles que emiten gobiernos y municipios está garantizado con las participaciones federales que reciben o ciertos impuestos locales como el de nómina y el de la tenencia vehicular, para los cuales crean fideicomisos especiales.

Los fideicomisos de administración y fuentes de pago de los financiamientos han sido el principal instrumento diseñado con estos propósitos. Por medio de mandatos irrevocables los gobiernos estatales renuncian a ciertos ingresos estables, transmitiendo sus propiedad como patrimonio a una institución fiduciaria con fines de que sea responsable de la administración y pago del servicio financiero de la emisión de certificados bursátiles a realizar, aseguran de esta forma el cumplimiento de las obligaciones financieras y disminuyendo el riesgo de incumplimiento de pago de la colocación, explica la consultoría aregional.

Por eso, las deudas bursátiles de los estados han mantenido en general calificaciones crediticias excelentes, de doble o triple A porque su pago está garantizado con recursos públicos. La única excepción la constituye actualmente Veracruz –el tercer estado que más debe en la BMV : 8.3 mil millones de pesos–, cuya calificación fue degradada porque al momento de ser lanzadas sus emisiones bursátiles estaban respaldadas por la recaudación de la tenencia vehicular, misma que fue derogada, por lo que el gobierno local violó el contrato aun cuando trató de solucionar el problema al comprometer 50 por ciento de las participaciones federales, explicó Flavia Rodríguez, directora de finanzas públicas de aregional.

Si bien la deuda bursátil llega a representar un porcentaje importante de la deuda general de los estados que recurren a la BMV, la especialista advirtió que el principal problema no es ése, sino lo que anualmente tienen que pagar por el servicio y que les impide llevar a cabo otros gastos o inversiones.