Sociedad y Justicia
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Muchos opositores fueron juzgados como los represores; siguen en la cárcel

Revolución inconclusa, lucha contra el apartheid, dice experta sudafricana
 
Periódico La Jornada
Domingo 21 de noviembre de 2010, p. 38

Más de 20 años después de la abolición oficial del régimen del apartheid, Sudáfrica aún no ha terminado de cerrar las heridas que dejó el racismo; incluso, muchos de los activistas que pelearon contra los gobiernos opresores siguen en la cárcel, mientras el país comienza a repetir algunos de los esquemas sociales y económicos de ese entonces.

Advirtió lo anterior la analista política sudafricana Liepollo Lebohang, quien en entrevista con La Jornada habló sobre el largo proceso de búsqueda de justicia y respeto a los derechos humanos de las mayorías negras en su país, que ha devenido en una especie de revolución inconclusa.

Luego de que el 17 de junio de 1991 se decretara el fin del sistema de exclusión racista del apartheid –sostenido por más de cuatro décadas–, se integró la llamada Comisión de la Verdad y la Reconciliación (TRC, por sus siglas en inglés), cuya labor era investigar los abusos y crímenes cometidos en dicho periodo.

Miles de personas fueron asesinadas o desaparecidas, pero, desgraciadamente, la TRC puso a la gente que resistió al colonialismo y peleó contra él en el mismo nivel que los perpetradores de la violencia, recordó Lebohang.

A final de cuentas, se absolvió a los imperialistas y se criminalizó a los militantes que los combatieron. Fue una gran incoherencia. Algunos políticos blancos y algunos de los asesinos que ejecutaron las órdenes fueron a prisión, pero no los más importantes. La mayoría de ellos murieron de viejos, durmiendo, a sus 80 años.

En cambio, hay cientos de activistas que todavía están en prisión –algunos desde la época del apartheid– y ninguno de los gobiernos posteriores fue capaz de hacer algo por ellos. Son hombres que dieron su juventud y su vida por una causa, y todavía siguen encarcelados, lamentó.

Aunque no descarta que en algún momento se reabran las causas interpuestas contra los represores, Lebohang sabe que ese punto no llegará sin luchar, y que actualmente no hay condiciones para eso.

Se trata de una revolución inconclusa que consiguió libertad política y económica, pero que en muchos aspectos ha retomado el mismo funcionamiento y las mismas estructuras que los gobiernos antiguos , señaló.