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La institución londinense sólo paga los estudios, explica Esteban Ezekiel Hernández

Joven bailarín busca apoyos para aprovechar una beca del Royal Ballet

Necesito recursos para transporte, hospedaje y alimentación y así concretar mi gran sueño

 
Periódico La Jornada
Miércoles 18 de agosto de 2010, p. 6

Convertirse en integrante del cuerpo de baile del Royal Ballet, de Londres, es el gran sueño del joven bailarín mexicano Esteban Ezekiel Hernández Fernández.

“Para unirme a esa compañía primero debo realizar mis estudios ahí –manifiesta el intérprete de 16 años–. Ahora tengo la oportunidad de formar parte de la institución gracias a una beca en la que pagan mis estudios, pero no tengo los recursos para el transporte, el hospedaje y la alimentación durante mi estancia en Londres.”

Esteban Hernández busca apoyos de las instancias culturales de México para viajar a la capital británica, pues los cursos en la Royal Ballet School comienzan en septiembre.

Como ejecutante, el joven tapatío ha obtenido varios premios y reconocimientos por su excelente técnica, así como las medallas de oro en el Youth Ballet Prix, en San Petersburgo, Rusia, y en Danza Clásica, en Alemania, y la Fundación Jerome Robbis, en Filadelfia.

Alumnos latinos en Filadelfia

El pasado junio, Esteban Hernández terminó sus estudios de tres años en la Rock School for Dance Education, en Filadelfia.

Al respecto, expresa: “En la escuela tuve excelente entrenamiento, pero creo que ya es tiempo de cambiar un poco las cosas, y ahora que me ofrecen esta beca para estudiar en el Royal, quiero aprovecharla.

Mi estancia en Filadelfia me ayudó mucho a desarrollarme en un ambiente profesional.

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Esteban Ezekiel Hernández durante su estancia, hace unos días, en la Rock School for Dance Education, de FiladelfiaFoto Cortesía de la escuela

A las 10:30 horas empezaba su primera clase de ballet, sobre técnica, con duración de hora y media; luego tomaba clases especiales de saltos y otros movimientos exclusivos de los varones en las obras; enseguida tenía 30 minutos para comer y después tenía ensayos hasta las 15:30 horas; después otra clase de ballet de dos horas y finalmente una de bailarín con pareja.

De acuerdo con Esteban Hernández, la comunidad latina en esa escuela estadunidense de ballet ha crecido luego de que su hermano Isaac inició sus clases en esta disciplina. Ahora que estuve allá había como siete estudiantes latinos.

Hijo de bailarines profesionales, Esteban comenzó su carrera con su padre, Héctor Hernández, quien le daba clases de danza clásica a él y a su hermano mayor, Isaac, en el patio de su casa.

Me empezó a gustar el ballet cuando tenía ocho años, porque veía a mi papá dar clases a mi hermano en mi casa y un día le dije que me enseñara. Así fue como empecé, recuerda el bailarín.

Comenzar a temprana edad, explica, le permitió adaptar el cuerpo a las posiciones que se necesitan para el ballet.

Aunque Esteban no tiene una obra favorita, porque cada ballet es único y diferente, el que más disfruta ejecutar en un escenario es La Bayadera.