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Ver día anteriorLunes 24 de mayo de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Aprender a morir

Cuidados paliativos

A

partir de las propias convicciones, dolor y sufrimiento finales pueden tener sentido para algunos, no para todos, y menos si son prolongados por la imposición de criterios médicos. Se puede tener un profundo sentido ante diversos aspectos de la vida, pero no necesariamente ante el propio, incurable y prolongado sufrimiento. De ahí la importancia de los cuidados paliativos personalizados.

A diferencia del Documento de voluntad anticipada que cualquier defeño puede suscribir ante notario público por mil 700 pesos más IVA –informa Soledad Escamilla, titular de la Coordinación Especializada en Materia de Voluntad Anticipada de la Secretaría de Salud del DF–, el formato oficial de cuidados paliativos es gratuito y para uso exclusivo de pacientes en etapa terminal debidamente establecida.

No obstante que dicho texto, hasta ahora, es respetado sólo en hospitales dependientes del Gobierno del Distrito Federal y no en instituciones federales, y a pesar de los lineamientos para el cumplimiento de la Ley de Voluntad Anticipada en instituciones privadas de salud del DF, en vigor desde el 5 de julio de 2008, y las reformas a la Ley General de Salud publicadas en el Diario Oficial el lunes 5 de enero de 2009, la coordinación ha atendido a pacientes del IMSS y del ISSSTE, entre otros.

La Secretaría de Salud del DF, abunda Escamilla, ha puesto especial énfasis en los cuidados paliativos, que consisten en el cuidado activo y total de los pacientes cuya enfermedad ya no responde al tratamiento curativo. Se centra en el control del dolor y de otros síntomas, y en la atención de aspectos sicológicos, sociales y espirituales. Constituye un punto intermedio entre las decisiones precipitadas y la prolongación inútil de la agonía u obstinación terapéutica.

Por ello, desde 2008 la Coordinación Especializada en Materia de Voluntad Anticipada promueve e imparte diplomados en cuidados paliativos, avalados por la UNAM, a personal médico y a otros especialistas. Son 200 horas, por lo que según estándares internacionales estos diplomados alcanzan el nivel de avanzados.

La formación de paliativistas en México apenas comienza, concluye la funcionaria, pero sin la sensibilidad de personas como Armando Ahued, titular de Salud del DF, la construcción de cimientos para la atención integral del paciente terminal sería más remota.