Opinión
Ver día anteriorDomingo 4 de octubre de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Cinema Europa 2009
L

a muestra anual de cine europeo que presenta la Cineteca Nacional aumenta y diversifica hoy su propuesta: 14 películas de estreno y 10 cortometrajes, exhibidas del 8 al 29 de octubre no sólo en la ciudad de México, sino también en Guadalajara, Monterrey, Puebla y Cuernavaca.

Aunque no se señale de manera explícita, el propósito de este tipo de eventos es romper, mínimamente, con el virtual avasallamiento de la exhibición comercial por parte del cine hollywoodense. La mayor parte de las cintas que se exhibirán provienen de los 27 países de la Unión Europea, algunas son coproducciones, y al no contar con una distribución ulterior garantizada, sólo se podrán disfrutar durante su breve recorrido. Hay 10 películas de ficción, 3 documentales, y una notable cinta portuguesa que ingeniosamente participa de ambos géneros.

En el terreno del cine documental, la selección es impecable: Cocinando la Historia, de Péter Kerekes, describe y reseña con afilada ironía la manera en que se organiza la alimentación de los soldados en diversas guerras muy recientes. El saldo es perturbador: 6 guerras, 10 recetas recurrentes, 60 millones de muertos. Comer para poder vivir; sobrevivir para poder matar, esta lógica elemental del impulso bélico la desarrollan los personajes con un distanciamiento asombroso.

En tiempos de guerra el imperativo de la alimentación deja en plano muy secundario las consideraciones y dilemas morales; estos vendrán después, aun cuando no inquieten sobremanera a muchas conciencias ni a los estómagos satisfechos.

En René, la realizadora checa Helena Trestikova filma durante 20 años la vida atribulada y las sucesivas estancias carcelarias de un delincuente de poca monta. A través del cálido retrato y de la confidencia directa del protagonista, se registran paralelamente los momentos más dramáticos de la historia checa, sus transformaciones políticas y su saldo de represión y censura. El trabajo de Trestikova es riguroso y visualmente muy atractivo.

El documental finlandés La estancia de la nación, de Jukka Kärkkäinen, registra un mosaico de historias sobre la soledad, el desencanto y la incomunicación en ámbitos domésticos que son el microcosmos de una nación carente de entusiasmos colectivos. Un hombre obeso enclaustrado en su domicilio, un anciano paranoico e hipocondríaco, una pareja que hace de la soledad compartida un resignado bálsamo conyugal, todo recrea un paisaje desolador atravesado por formidables destellos humorísticos. Y el plato fuerte –aplaudido por algunos cinéfilos, denostado por otros espectadores– es la intensa reflexión del portugués Miguel Gomes sobre el oficio del cine y el no menos jubiloso oficio de vivir, entremezclado todo en una sucesión de festividades musicales en la provincia portuguesa, con una historia de amor contrariado que es mero pretexto narrativo para combinar caprichosamente viñetas de una vida rural anterior a los apremios de la globalización mercantil y cultural. Un documental asediado por pequeñas ficciones que son a la vez el largo registro musical de existencias muy concretas.

Entre las películas de ficción de Cinema Europa destacan Zift, del búlgaro Javor Gardev, thriller político animado por una alegoría recurrente: la concentración en una cárcel de una organización social totalitaria, donde la traición y el oportunismo son las estrategias indispensables para la sobrevivencia. Zift significa asfalto, también mierda, y la cinta describe el itinerario de un ex presidiario en una sociedad pos comunista que no ha logrado librarse por completo de las viejas máculas del régimen político cancelado.

En el terreno del cine político, Il divo, de Paolo Sorrentino, es el fascinante retrato de un bufón encumbrado a la esfera más alta del poder en Italia: Silvio Berlusconi, dueño y manipulador de los medios de comunicación al servicio del Estado, emblema insuperable de la telecracia y de la impunidad política. Otros títulos interesantes son Strella, del griego Panos H. Koutras; Opio, diario de una mujer poseída, del húngaro Janos Szász; Es difícil ser amable, de Srdan Vuletic (Bosnia Herzegovina); Marzo, del austriaco Klaus Händl; Tormenta, del alemán Hans-Christian Schmid; Hermanos de sangre, del belga Arno Dierickx; y Momentos imborrables, del sueco Jan Troell. El ciclo inicia el próximo jueves. Mayores detalles en www.cinetecanacional.net