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Golpe de estado en Honduras

La decisión tiene carácter inmediato y fue avalada por las 33 naciones presentes

Expulsa OEA a Honduras por la negativa de golpistas a restituir a Manuel Zelaya

Confirma el mandatario constitucional que volverá hoy a su país; hay riesgos, advierte Insulza

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Protesta teatral de simpatizantes de Zelaya cerca de la casa de gobierno en TegucigalpaFoto Reuters
 
Periódico La Jornada
Domingo 5 de julio de 2009, p. 19

Washington, 4 de julio. La Organización de Estados Americanos (OEA) decidió hoy expulsar a Honduras del organismo, luego de que las autoridades que asumieron el poder tras el golpe de Estado se negaron a restituir en la presidencia a Manuel Zelaya.

La expulsión tiene carácter inmediato y fue avalada de manera unánime por los 33 países representados en la OEA (el número 34 era Honduras).

En su Asamblea Extraordinaria sobre la crisis política en el país centroamericano, el organismo continental consideró que no existía otra alternativa después de que “el régimen de facto” instalado en Honduras rechazó el ultimátum dado por la OEA para devolver el poder.

Luego que los miembros del organismo votaron la expulsión de Honduras, dieron la palabra a Zelaya, quien reiteró que este domingo regresará a Honduras. Llamó a sus simpatizantes a manifestarse sin armas, para que quede claro que cualquier brote de violencia será obra de lo que llamó sus opositores gratuitos.

Zelaya aseveró que la comunidad de Estados americanos, Naciones Unidas, así como organismos financieros internacionales han defendido el proceso democrático que lo eligió como presidente, y recordó la forma en que el domingo pasado fue secuestrado en su casa y enviado en avión a Costa Rica. Nuevamente culpó a las elites del poder del golpe de Estado y sostuvo que el pueblo hondureño lleva seis días bajo un régimen de represión.

La presidenta argentina Cristina Fernández recalcó que tras la restauración democrática en América Latina que, dijo, tuvo un costo altísimo, parecía mentira que en estos momentos los Estados americanos hayan tenido que reunirse para repudiar un golpe militar en el hemisferio.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, apoyó desde el comienzo de la sesión extraordinaria, que el organismo celebró este sábado, la expulsión de Honduras del organismo hemisférico al constatar que no existe ninguna disposición de las autoridades de facto de Tegucigalpa a restituir en la presidencia a Manuel Zelaya.

Sin embargo, Insulza agregó más tarde que el planeado retorno de Zelaya a su país lo pondría en peligro. Él (Zelaya) tiene que decidir sobre eso. Pienso que hay riesgos. Si me pregunta si será un regreso seguro, por supuesto que no, dijo Insulza a la prensa.

El secretario general estimó que si Zelaya decide realizar su anunciado retorno “sería bueno tratar de obtener garantías (sobre la integridad física de Zelaya por parte del gobierno de facto)”.

Este sábado venció el plazo de 72 horas que la OEA dio a Honduras para restituir al mandatario constitucional.

Insulza afirmó que la renuncia a la OEA anunciada el viernes en la noche por las autoridades de facto de Honduras, no tiene efecto jurídico, pues viene de un gobierno no reconocido por el organismo.

Durante la Asamblea General extraordinaria, en la sede de la OEA en Washington, Insulza explicó que “no existe de parte del gobierno de facto ni de la Corte Suprema de Justicia ninguna disposición a modificar la conducta asumida” tras el golpe de Estado.

Según los estatutos de la OEA, el artículo 21 se aplicará cuando un país miembro rompa el orden democrático y la medida sea aprobada en votación por dos tercios de sus 34 miembros.

El secretario general presentó ante la asamblea un informe de su visita a Tegucigalpa realizada el viernes pasado, donde estuvo reunido con miembros del Poder Judicial, pero no con autoridades del Ejecutivo de facto.

Insulza no tuvo éxito en su intento de que las autoridades de Honduras cumplieran con el plazo de 72 horas para restituir a Zelaya impuesto por la OEA la semana pasada.

Agregó que la víspera, cuando se reunió con miembros de la Corte Suprema hondureña, percibió un clima creciente de polarización en Honduras, que hace necesario buscar un diálogo político interno, aunque para ello primero se tiene que restablecer la institucionalidad en el país.

Nicaragua desmintió hoy en Washington presuntos intentos para suministrar armas a seguidores de Manuel Zelaya y afirmó que existen planes macabros de los sectores golpistas en Honduras para acusar a su país, a Venezuela y a Cuba de un baño de sangre durante el retorno del mandatario a Tegucigalpa.

Nicaragua quiere desmentir, no es cierto, es falso que nuestro país, Cuba y Venezuela estén suministrando o pretendan suministrar armas a ningún grupo irregular en Honduras, afirmó el embajador nicaragüense ante la OEA, Denis Moncada,.

“Son los golpistas los que suministrarán armas a las fuerzas tenebrosas de (el Ejecutivo del gobierno de facto Roberto) Micheletti, los que haciéndose pasar por simpatizantes del presidente Zelaya dispararán contra las fuerzas policiales, militares y simpatizantes del mismo Micheletti para responsabilizar del baño de sangre al presidente Zelaya al momento de su llegada”, sostuvo Moncada.

La expulsión de un país de la OEA tiene consecuencias directas en materia político-diplomática, estipuladas en el artículo 9 de la Carta de la OEA, según el cual el país sancionado podrá ser suspendido del ejercicio del derecho de participación en las sesiones de la Asamblea General, de la Reunión de Consulta, de los Consejos de la Organización y de las Conferencias Especializadas, así como de las comisiones, grupos de trabajo y demás cuerpos que se hayan creado.