Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Sábado 23 de noviembre de 2002
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Mundo
Pide el líder del Kremlin a Bush no emprender acciones bélicas unilaterales

Irak enfrentará "graves consecuencias" en caso de entorpecer su desarme: Putin

Fugaz visita del mandatario de EU; se reunió con su colega ruso en ex residencia de los zares

JUAN PABLO DUCH CORRESPONSAL

Moscu, 22 de noviembre. El presidente ruso, Vladimir Putin, pidió hoy a su colega estadunidense, George W. Bush, no emprender ac-ciones bélicas unilaterales contra Irak, pero coincidió con éste en que el régimen de Saddam Hussein enfrentará "graves consecuencias" en caso de entorpecer su desarme "completo e incondicional".

La amenaza a Bagdad, asumida por Moscú en los términos eufemísticos que suele utilizar Washington para reiterar su determinación de hacer una nueva Guerra del Golfo, es la parte medular de una declaración sobre Irak emitida por los mandatarios, tras la reunión que sostuvieron en Tsartskoye Selo, antigua residencia de los zares en las afueras de San Petersburgo.

La fugaz visita de Bush, de tres horas, deja la impresión de que no tuvo otro propósito que arrancar este compromiso a Putin, el cual de alguna manera complementa la de-claración aprobada en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), que concluyó hoy en Praga.

La alianza noratlántica expresa en dicho documento la voluntad de "realizar acciones efectivas para apoyar los esfuerzos de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) en materia de desarme iraquí".

Nada trascendió de qué ofreció Bush a cambio del respaldo de Putin, más allá de llamarlo "mi verdadero amigo".

Es poco probable que Estados Unidos haya aceptado, como quiere Rusia, considerar el problema del separatismo checheno como modalidad del terrorismo internacional, aunque no se excluye que adopte una actitud más tolerante hacia la guerra del ejército ruso en el Cáucaso del Norte, al tiempo que insista, como contrapeso, en la necesidad de buscar una solución política.

De tiempo atrás las grandes petroleras ru-sas dicen haber recibido del Kremlin garantías de que un eventual cambio de gobierno en Bagdad no afectará sus intereses, en particular los grandes proyectos ya pactados.

Como sucede con cualquier entendimiento que nunca será reconocido en público, quién sabe hasta qué punto Estados Unidos prometió satisfacer las exigencias de Rusia, en el escenario extremo que la Casa Blanca desea imponer al Consejo de Seguridad de la ONU si el informe de los inspectores de armas contiene conclusiones que, a su juicio, permitan descalificar a Irak.

Cabildero de petroleras

Otra cosa salta a la vista y es que Putin ofició hoy de cabildero de las petroleras rusas al usar el discurso de la lucha contra el terrorismo internacional para cuestionar el comportamiento de Arabia Saudita, principal proveedor de crudo a Estados Unidos.

Tras confirmar indirectamente que Osama Bin Laden está vivo, ya que según información en poder de Rusia se "esconde entre Afganistán y Pakistán", Putin enfatizó: "No debemos dar ninguna oportunidad a los te-rroristas ni a quienes los financian. Tampoco podemos olvidar que 16 de los 19 terroristas que participaron en los atentados del 11 de septiembre (de 2001, en Estados Unidos) eran ciudadanos de Arabia Saudita".

De escaso efecto inmediato, las críticas a Riad, en el contexto del compromiso de impulsar el "diálogo energético entre Rusia y Estados Unidos" que los mandatarios ratificaron hoy, parecen inscribirse en una estrategia de más largo plazo, que carecería de sentido si las petroleras rusas no logran posicionarse en la región del golfo Pérsico.

Procedente de Praga y camino a Vilnius, Bush hizo una escala en San Petersburgo apenas concluyó la cumbre de la OTAN que extendió la invitación oficial para que siete países, entre ellos las tres repúblicas bálticas, comiencen el proceso legal de adhesión para convertirse en miembros de pleno derecho en la primavera de 2004.

El presidente estadunidense dijo que quiso traer el mensaje de que la ampliación "no es contra Rusia, un país amigo y aliado en el combate contra el terrorismo".

Resignado, Putin reviró que la expansión de la OTAN hacia el este "no era imprescindible", pero se mostró dispuesto a estrechar la cooperación con la coalición noratlántica, "mientras ello se corresponda con los intereses de seguridad de Rusia".

En la sesión del Consejo Rusia-OTAN, celebrado hoy en Praga, el canciller ruso, Igor Ivanov, señaló: "Una ampliación mecánica de la alianza, sin una reorientación de su programa militar, no está en consonancia con las ideas de seguridad en el mundo, en particular en el espacio euroatlántico".

Dos jóvenes rusos militantes del ultranacionalista Partido Nacional Bolchevique expresaron su desacuerdo con la expansión de la OTAN de un modo más drástico.

Acreditados como enviados de medios rusos, interrumpieron a tomatazos la conferencia de prensa final del secretario general de la alianza, George Robertson. De pésima puntería, ningún tomate hizo impacto.

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