Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 13 de mayo de 2002
  Primera y Contraportada
  Editorial
  Opinión
  Correo Ilustrado
  Política
  Economía
  Cultura
  Espectáculos
  Estados
  Capital
  Mundo
  Sociedad y Justicia
  Deportes
  Lunes en la Ciencia
  Suplementos
  Perfiles
  Fotografía
  Cartones
  La Jornada de Oriente
  Correo Electrónico
  Busquedas
  >

Política
ASTILLERO

Julio Hernández López

COHABITAR ES EL VERBO. Al menos eso es lo que el presidente Vicente Fox ha ofrecido a los (ex) malvados emisarios tricolores del presente, que de víboras prietas y sanguijuelas han pasado a la sacra condición (casadera) de preservadores de estabilidades, constructores de instituciones y luchadores por el cambio democrático desde gobiernos anteriores.

COHABITAR QUE, SEGUN LA muy casta Real Academia Española, significa "habitar juntamente con otra u otras personas"; "hacer vida marital", o "dicho especialmente de partidos políticos o miembros de ellos, coexistir". He ahí, por tanto, la nueva boda del año, que en un descuido anda quedando en simple arrejunte, amasiato o ligue rapidín: os invito a gobernar juntos el cambio, ha dicho el legionario mayor al nuevo club de la decencia que, bajo la presidencia del caballero Roberto Madrazo, le hizo el sábado anterior una visita de cortesía. Atrás quedó el rosario de acusaciones que el bravucón candidato de sus Amigos solía lanzar a los priístas cuya representación en forma de dinosaurio llegó a patear en tapancos de mítines con botas que ahora están quedando políticamente en meras alpargatas. 2 de julio, ¿sí se olvida?; 11 de mayo: tapaos los unos a los otros. Hoy por los Amigos de Fox y los dineros del extranjero, mañana por Pancho Labastida y los dineros de Pemex.

NO TODO, SIN EMBARGO, es alegría en el galano arte de la cohabitación política. Para ejemplo está lo dicho la semana anterior por el presidente Fox en Nueva York, ante el Consejo de las Américas. Cual dama cansada de vanas promesas de regularizar su situación, la Presidencia de México exigió que se firme ya un tratado migratorio favorable a los mexicanos indocumentados que trabajan en el vecino país. Ponga el lector música romántica a su gusto para escuchar estas palabras pronunciadas con voz ronca en inglés con cara de what?: "Esto será la prueba de fuego de nuestro verdadero compromiso para una nueva y más estrecha relación", dijo el titular del Ejecutivo ante los citados consejeros no matrimoniales de las Américas.

Y ES QUE, LA VERDAD, la tierna doncella mexicana de provincia ya ha entregado varias pruebas de fuego al cowboy de sus amores. Una de ellas ha sido la pudorosa doctrina llamada Estrada y su hermana chaperona mejor conocida como política exterior mexicana, ofrendadas ambas en aras de consumar la ansiadísima cohabitación con el vecino rico y fuerte. La tal política exterior mexicana, dijo Fox, "está bajo el ataque de aquellos que rechazan lazos con Estados Unidos, y ello afecta, inevitablemente, nuestra capacidad de desempeñar un papel más constructivo en todo el hemisferio (esta columna metiche, informada por sus servicios de inteligencia de que varios legisladores no foxistas andan enojados por tales palabras, se apresura a dar la razón al hombre de las botas: hay muchos que rechazan que la relación de México con Estados Unidos se dé mediante lazos, sogas, correas, reatas, mecates y cualquier forma de sujeción o amarre: sí, esta columna remolona por hoy coincide con el preciso en que la política exterior foxista "está bajo el ataque de aquellos que rechazan lazos con Estados Unidos").

EN ESE MISMO DISCURSO, el Presidente soltó una frase con un plural preocupante: "Tanto México como Estados Unidos tenemos la responsabilidad de desempeñar un papel constructivo en América Latina" (¿tenemos, Kimosabi?). El amago de chantaje despechado fue más allá, con la advertencia de que "el no asumir ese papel podría contribuir a una posible pérdida de control en nuestro hemisferio". ¿"Posible pérdida de control en nuestro hemisferio"? Es decir, ¿el control que, juntos, México y Estados Unidos ejercen, o el que este último país ejerce sobre América Latina, con México incluido? ¿Control? ¿De cuándo acá México define su política exterior a partir de criterios de "control"? ¿O, explicado con cocacolas, con ese discurso el Presidente mexicano le quiso decir a Bush: o me ayudas a recuperar popularidad firmando un tratado de migración que opaque las broncas internas de mis Amigos financiadores, o ya no seguiré sirviendo como instrumento contra Cuba y otras naciones latinoamericanas? ¡Ah, lo que hacen las cohabitaciones mal llevadas!

OTRA RELACION MAL AVENIDA es la de los concubinatos múltiples científicamente denominados PRD. Por más esfuerzos que hacen por aparentar que hacen vida en común (hasta congresos nacionales), sus discordancias son tan sonoras que no les permiten levantar una sola voz para ganar presencia real (con fortaleza moral y programa político viable) en el escenario descompuesto de los dos partidos más importantes (PAN y PRI) que están sumidos en los escándalos de los financiamientos de sus campañas presidenciales. El liderazgo central, de Rosario Robles, se desgasta en cada maniobra en la que debe ceder ante las presiones de los grupos que la tienen como rehén desde que aceptó asumir una presidencia entre suciedades electorales no resueltas a cuya limpieza ella había condicionado su aceptación del cargo.

COHABITAR, PUES, ES el verbo.

ASTILLAS

EL SNTE DICE que no acepta la propuesta gubernamental de aumento de 4.25 por ciento al salario y uno por ciento a las prestaciones, así es que el presidente Fox deberá ir pensando qué ofrecimiento político hacerle a su amiga Elba Esther Gordillo: ¿qué tal la SEP a través de un prestanombres, como en el caso del ISSSTE?... Llegó Jimmy Carter a La Habana y fue recibido por un Fidel Castro en traje de civil y no militar. Además, el gobierno cubano prometió al ex presidente de Estados Unidos libertad absoluta para moverse adonde quiera y hablar con quien desee. Esa visita podría empujar los esfuerzos que se hacen en la patria de Carter para echar abajo el embargo dictado por la gran potencia contra la isla. También podría restarle sustento a la postura de creciente confrontación contra Castro que desarrollan George W. Bush y los presidentes latinoamericanos que se afanan en servirle de controladores a trasmano... Aventurero, el maquilador de esta sección se atrevió a pensar, antes que iniciara la llamada liguilla, que la final del futbol mexicano podría ser entre Santos y Morelia. El equipo de Televisión Azteca quedó en el camino, pero los torreonenses siguen adelante. Ahora, ¿qué tal una final entre Santos y Pumas?

Fax: 55 45 04 73 [email protected]

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año