Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 15 de abril de 2002
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TUMBANDO CAÑA

Ernesto Márquez

Luther King y la generación del sueño / y II

AL CUMPLIRSE EN este mes el 34 aniversario luctuoso de Martin Luther King, el líder negro, apóstol de la no violencia, vemos cómo su "sueño" de igualdad, hermandad y paz entre los negros y blancos de la nación más poderosa del mundo ha quedado en sólo eso: un sueño. Hoy, más que nunca, la violencia y la discriminación racial son activos fijos en una sociedad en la que las minorías sociales, sobre todo la negra, ve en la acción directa la forma de alcanzar sus reivindicaciones.

<img src= luther-king-martin" HSPACE=6 VSPACE=6 NOSAVE BORDER=2 height=183 width=249 align=RIGHT>AHORA LA PROTESTA negra no se identifica por su activismo de "paz y hermandad", doctrina de Luther King. Hoy, los ídolos de la nueva generación no son, desde luego, pastores ni profesores de universidad, sino más bien grupos radicales como las revividas Panteras Negras o exponentes de música rock o rap. Una canción del grupo Public Enemy comienza con la voz de Malcolm X recitando: "Demasiado negro, demasiado fuerte". Y Niggers with Attitude cantan algo que entienden los adolescentes de los guetos negros: "Los negros saben cómo morir, no saben otra cosa que morir, sueñan con morir". Rap en inglés significa "golpear".

EL MENSAJE CASI unánime de estos grupos (incluidos los directores de cine Spike Lee, Mattie Rich, John Singleton o Van Peeble) parece ser "guárdate tu ayuda. No la necesitamos ni queremos".

SEGUN LOS OBSERVADORES CADA vez son más los grupos que exigen "acciones directas" contra la discriminación, control autónomo y desarrollo con igualdad de oportunidades. Considerando a la vez que el racismo ya no es físico, sino cultural. El segregacionismo se ha trasladado a la economía, a la educación y a otros terrenos más difíciles de combatir por la amplitud de sus tentáculos.

MUCHOS NEGROS SE sienten extranjeros en la única tierra que conocen, y reaccionan violentamente ante ese sentimiento. Exigen que se les considere estadunidenses, que su cultura, lenguaje y sus costumbres sean tan respetadas, alentadas y reconocidas como lo son la "otra cultura, lengua y costumbres", la blanca. Algunos empiezan a creer que la única forma de conseguirlo es separándose de los blancos.

"DECIR QUE AHORA los racistas somos nosotros es una tontería", sale al paso el que fuera alcalde de Detroit Coleman Young. "No podemos serlo simplemente porque no tenemos poder, y racismo implica la capacidad de causar sufrimientos a otros. Nosotros no tenemos esa capacidad. Son los blancos quienes la poseen...

"SI EL NEGRO vive en barrios marginales, donde se permite el consumo de la droga, las bandas organizadas de adolescentes y unas escuelas en las que los jóvenes van armados, se esta procreando ese caldo de cultivo tan negativo que es el odio racial."

LOS BLANCOS SE sienten nerviosos ante esos casos: "Ellos se sentían seguros con gente como Luther King, que procedía de buena familia, había obtenido un doctorado en una universidad del Norte e invitaba a los blancos a participar en sus manifestaciones", ironiza el profesor Andrew Hacker, autor del polémico libro Dos Naciones.

HACKER RECONOCE QUE la clase media representa ahora casi 40 por ciento de la población negra, cuando en 1967 no llegaba a 10 por ciento. Pero asegura que ese cambio ha sido posible gracias a medidas legales, de discriminación positiva, que han llevado a los negros a miles de puestos en la Administración y en el ejército y que incluso han obligado a las empresas privadas a admitir y promover empleados que de otra forma no hubieran dejado entrar".

SIN EMBARGO, LA periodista Audrey Edwards y el sociólogo Craig Plite, investigadores del fenómeno social negro y autores del libro Sociología del éxito negro, han examinado las áreas donde consiguen empleo los negros y han llegado a la siguiente conclusión: "Hoy en día hay más enfermeras, telefonistas, carteros, capturistas de computadoras, policías y funcionarios de todo tipo en los que les correspondería por su peso en el conjunto de la población. Y casi tanto maestros, empleados de banca y vendedores como sería normal. Lo que no hay suficientes son periodistas, ingenieros, abogados, médicos, arquitectos o dentistas. Y aunque ha aumentado notablemente el número de negros que ocupan cargos de elección directa (miembros de las asambleas de los Estados del Congreso, alcaldes, jueces), todavía no se llega a ese 13 por ciento considerado mágico".

ALGUN OPTIMISTA ESCRIBIO que de no ser por Martin Luther King "en el país del dólar no se producirían tantas series de televisión en la que sólo trabajan negros". Es cierto que existen programas como los de Bill Cosby y las series El príncipe de Bel Air o Cosas de casa, pero eso no refleja la ubicación social de los negros en la estructura estadunidense.

SI SE VEN las series de televisión uno puede llegar a creer que es normal encontrar abogados negros en los mejores bufetes (como en La ley de Los Angeles) o cirujanos negros en los mejores hospitales. El problema es que no es verdad.

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