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No se sabe aún si es posible recuperar los cuerpos

Por hallazgo de submarino, decreta Macri tres días de duelo en Argentina

Para los familiares de los tripulantes, el descubrimiento fue fruto de su constante lucha

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▲ Foto de los restos del ARA San Juan, distribuida por la oficina de prensa de la Armada argentina.Foto Afp
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 18 de noviembre de 2018, p. 24

Buenos Aires. Después de confirmar que se encontraron los restos del submarino ARA San Juan, desaparecido con sus 44 tripulantes el 15 de noviembre de 2017, el presidente Mauricio Macri decretó ayer tres días de duelo nacional, mientras continúan las sospechas sobre las circunstancias de la desaparición y las familias ratifican que fue su lucha de todo este tiempo, incluyendo el encadenamiento de varios de ellos ante la casa de gobierno, lo que obligó a continuar una búsqueda que se intentó abandonar.

El submarino fue hallado al este del golfo de San Jorge, que corresponde a la provincia patagónica de Chubut, a 907 metros de profundidad. Fue localizado por el buque Seabed Constructor, de la empresa estadunidense Ocean Infinity, que desde el 6 de septiembre llegó a trabajar en la zona tras firmar un acuerdo con el gobierno, logrado por la protesta permanente de los familiares en las calles. Sus imágenes, que los mostraban en invierno y bajo la lluvia encadenados a las rejas ante la casa de gobierno y vigilados por policías, recorrieron el mundo.

El ARA San Juan perdió contacto a las 7:19, hora local, el 15 de noviembre de 2017, cuando navegaba en medio de un temporal muy fuerte. Esto fue ocho horas después de que el jefe de operaciones de la nave informó sobre un principio de incendio en el tanque de baterías número 3, provocado presuntamente por el ingreso de agua por el sistema de ventilación.

La Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares reportó rápidamente desde su sede en Austria una anomalía hidroacústica compatible con una explosión en la zona de búsqueda, como reveló el vocero de la armada el 23 de noviembre.

En las primeras búsquedas, participaron 28 buques especializados, nueve aeronaves y un total de 18 países con diferentes apoyos, además de 4 mil hombres. El último buque extranjero en abandonar el área fue el ruso Yantar, que investigó 17 puntos posibles durante casi cinco meses, hasta el 2 de abril de este año.

Lo que nadie pudo informar es si los restos de los 44 tripulantes, entre ellos una mujer, puedan ser recuperados. El ministro de Defensa, Oscar Aguad, indicó ayer que no existe la posibilidad de reflotar el submarino, pero los familiares demandan que se recuperen los restos y se examine la nave para saber qué sucedió.

Un trascendido surgido entre versiones confusas es que el submarino fue impactado por un torpedo de la armada británica, que está en las cercanas Islas Malvinas ocupadas por Reino Unido. En este caso se difundieron documentos de una investigación periodística que constatarían que en 2016, en una misión en la zona, el Ara San Juan descubrió el paso de un submarino nuclear británico.

Nosotros no bajamos los brazos nunca, aseguró el abogado Luis Tagliapietra, quien perdió a su hijo Alejandro y se encontraba abordo del Seabed Constructor junto con otros dos familiares en el momento del hallazgo. Tagliapetra es uno de los querellantes en la causa por la desaparición del submarino.

Otro de los familiares más activos, José Ramallo, desde la base de Mar del Plata expresó su sospecha de que el gobierno sabía dónde estaba la nave y estiraron la noticia. “Estamos desilusionados… Teníamos la sensación de que hace un tiempo lo sabían y nos lo venían ocultando. Ahora lo que queremos es que lo refloten y saber qué pasó”.

Otros deudos también opinan que el gobierno sabía que el submarino estaba ahí, y tuvieron expresiones duras hacia el presidente y el ministro de Defensa: Siempre nos mintieron, expresan entre llantos, con una mezcla de dolor, indignación y la turbulenta paz de saber al menos dónde están los restos de los suyos.

Pero todo comienza ahora. Hay un juicio en marcha; abogados querellantes tienen muchas demandas, entre ellas que científicos y los rusos ya habían señalado dónde podía estar el submarino y que era posible rescatar a los tripulantes con vida. Hay que saber además sobre las maniobras que se realizaban esos días en el Atlántico sur con la presencia de naves extranjeras en la zona, como se comprobó después, y a pesar de que los legisladores negaron dichas maniobras. Otra historia comienza a partir de mañana.