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Paredes, Armando Neyra y César Augusto Santiago han sido legisladores desde 1979

En manos de varios caciques, el control de la bancada del PRI en San Lázaro

Los jóvenes, a quienes se conoce como dinojuniors, son hijos de ex gobernadores

 
Periódico La Jornada
Lunes 15 de marzo de 2010, p. 7

A partir de su no renovación, el grupo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que controla la Cámara de Diputados tiene como sus principales operadores políticos a personajes que han hecho de la representación popular cacicazgos propios. De sus 237 integrantes, Beatriz Paredes Rangel, el líder obrero mexiquense Armando Neyra, y César Augusto Santiago han sido diputados federales o senadores desde 1979.

De sus 36 años de carrera en la política, Paredes ha sido legisladora durante 13 años, desde que fue diputada local en Tlaxcala a los 21.

La burbuja priísta –el entorno del coordinador del grupo, Francisco Rojas, y Paredes–, así como el Bronx, que agrupa a los legisladores rijosos y desde donde parten los improperios en los debates, están compuestos también por quienes han sido diputados al menos en dos y tres legislaturas, o provienen de la alta burocracia. Los jóvenes son sólo los hijos de ex gobernadores, a quienes se les conoce como dinojuniors.

Son los priístas que no sólo han votado por reformas que, como el incremento a 15 por ciento del IVA en la 56 Legislatura, y el rescate bancario, sino que escenifican sainetes desde la tribuna y en el salón de plenos, como Óscar Levín y Víctor Flores, que forman parte de la misma bancada.

Levín, quien el jueves pasado para cuestionar la alianza PAN-PRD sostuvo que es pervertida, casi gay, en una discusión el 24 de octubre de 1995, para cuestionar indecisiones del blanquiazul en el debate de la reforma política, dijo: “Es el complejo de la gatita Flora, si uno la saca a pasear llora y si uno la mete a casa también llora. Hay una especie de obsesión panista por las indefiniciones, de retrasar todo hoy para ganar mañana, un mañana por cierto muy incierto en su estrategia”.

Víctor Flores –cuyo currículum dice que es licenciado en contaduría privada– se ha hecho célebre no sólo por arrancarle la máscara de cerdo que Marco Rascón se puso en el primer Informe de Ernesto Zedillo, sino por hacer regalos espléndidos a sus compañeros de bancada y pasearse por los pasillos de la Cámara con sus guardaespaldas.

A pesar de sus modos, fue nombrado presidente del Comité de Amistad México-Japón en la 59 Legislatura.

En la actual legislatura, Emilio Chuayffet Chemor coordina a los 45 diputados mexiquenses –el grupo más grande entre la bancada–, y sus compañeros reconocen que representa los intereses del gobernador Enrique Peña Nieto.

Chuayffet, quien fue alcalde de Toluca en 1982 –a los 31 años–, comenzó su carrera política como secretario auxiliar en la Secretaría del Trabajo en 1974, recién egresado de la licenciatura en derecho, y Ernesto Zedillo lo despidió de la Secretaría de Gobernación por la matanza de Acteal, Chiapas, el 22 de diciembre de 1997. En la pugna interna que derivó en sustituir a Elba Esther Gordillo de la coordinación del grupo priísta en la 59 Legislatura, él asumió el control de la bancada y operó el desafuero de Andrés Manuel López Obrador.

Sami David David es tres años mayor que Beatriz Paredes, y forma parte de los cachorros de la Revolución. Egresado de ciencias políticas por la Universidad Nacional Autónoma de México, fue diputado por primera vez en 1982, luego en 1988, senador en 1994, otra vez en 2003, legislador local en 2006 y federal nuevamente ahora. Fue el flamante secretario particular del secretario de Gobernación Enrique Olivares Santana y después titular de la policía política de esa dependencia.

Compañero de Paredes en la 51 Legislatura, José Ramón Martel enfocó su carrera en la burocracia, en la construcción de vivienda y en la operación política del PRI.

Agente del Ministerio Público en Veracruz, en sus inicios como profesional, Amadeo Flores Espinosa ha sido diputado desde la 56 Legislatura, y fue secretario de gobierno en la administración de Manuel Cervera Pacheco. Y también es ganadero y agricultor.

Entre los líderes de sector, resaltan el de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, Isaías González Cuevas, y el aliado de Paredes, Cruz López Aguilar, de la CNC.

Pedro Ávila Nevárez es el diputado priísta más viejo en la Cámara: el viernes cumplió 73 años. Diputado federal suplente de Manuel Aguilera Tavison, en 1962, sin embargo la primera vez que encabezó una fórmula fue en 2003. Presidente de la Federación de Juventudes Villistas del Estado de Durango en los cincuenta de la década pasada, su perfil es crítico dentro de su bancada.

De otra generación, el más joven de los priístas es hijo del ex gobrnador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero. Otros dinojuniors son Narcedalia Ramírez Pineda, hija del ex gobernador de Oaxaca, Heladio Ramírez López; Roberto Albores Gleason, hijo del ex gobernador de Chiapas, Roberto Albores Guillén.

Y, con menos prosapia, Alejandro Guevara Cobos, y Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, hijo del Zar de la basura, y quien es diputado gracias a que una mujer encabezó la fórmula para dejarle la curul.