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Vamos a tener que proteger la inspiración de nuestras almas ante la IA: Sheryl Crow

Evolution es el nuevo disco de la cantante y compositora // No era mi intención hacer un álbum; simplemente no pude evitarlo, cuenta

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▲ Siempre he sido fiel a mis convicciones, señala la también actriz.Foto tomada del Facebook de la artista
The Independent
Periódico La Jornada
Miércoles 10 de abril de 2024, p. 6

La cantante y compositora Sheryl Crow realizó recientemente un viaje con hongos mágicos. Fue en la Universidad Johns Hopkins en Maryland, donde desde 2016 se estudia un tratamiento contra la depresión con la administración de dosis de silocibina, químico que contienen esos níscalos.

Sólo una cosa lo estropeó: el viaje empleó una lista de reproducción seleccionada y diseñada para mejorar la experiencia alucinógena. En cambio, sus oídos la llevaron a un espacio analítico. La lista de reproducción me quitó la capacidad de emprender el viaje, reflexiona. “Pensé, oh, están tocando Here Comes the Sun (Los Beatles), ¿entonces se supone que debo estar viendo colores brillantes? Si no entiendes mucho sobre música, creo que puedes disfrutarla más...”

Crow, de 62 años, luce brillante en su estudio de Nashville, cuna del country. Vive en un rancho que comparte con sus dos hijos adoptivos, Wyatt y Levi, a quienes crió como madre soltera. Su estudio está encima de un establo (con 10 caballos), pero, como está insonorizado, no se oyen resoplidos ni relinchos en su nuevo disco, Evolution, que está disponible dede el fin de semana.

En realidad, no debería haber ningún disco nuevo. En 2019, aseveró que Threads, que incluía duetos con Neil Young y Stevie Nicks, sería su último álbum, un anuncio inquietante, porque volvía a tener problemas de salud después de un diagnóstico de cáncer de mama en 2006 y un tumor cerebral en 2011. No era mi intención hacer un disco, dice; simplemente no pudo evitarlo. Esta vez no lo produjo: eso me pareció demasiado, como ir a trabajar. Fue profesora de música en la década de 1980 y todavía sueña vívidamente que está de regreso en el aula enseñando a los niños de jardín de infantes cómo leer notas o igualar el tono.

El futuro de la música tiene un elemento aterrador en este momento para ella ahora que la inteligencia artificial (IA) está por llegar. Hay mucho en su nuevo disco al respecto. Repasando lo que la IA va a significar en la comunidad artística, realmente me impactó pensar que vamos a tener que empezar a proteger la inspiración de nuestras almas; la diferencia entre nosotros y la IA es que tenemos un alma. Tenemos empatía, compasión.

Nos alimentamos con más mentiras

¿Ha escuchado una versión IA de su propia voz?– se le pregunta.

No, pero hoy día puedes visitar cualquiera de estos sitios y captar la voz de alguien. Para mí, es algo más amplio, afirma. “La inteligencia artificial carece de conciencia en un momento en el que los algoritmos ya fortalecen lo que sentimos que es la verdad. Simplemente nos alimentará con más mentiras…”

Crow creció en la zona rural de Misuri como hija de un padre conservador y una madre liberal y, de adulta, tiende a decir lo que piensa. Nunca fue exactamente genial, se quejó de la violencia en Pulp Fiction y Reservoir Dogs cuando eran las únicas películas de las que se hablaba (Sigo diciendo exactamente lo mismo sobre las armas, 30 años después).

Tuvo una disputa con Walmart cuando el tema Love is a Good Thing señaló que vendían armas de fuego a adolescentes; hubo otro con el bando de Michael Jackson cuando acusó a su mánager, Frank DiLeo, de acoso sexual (Crow pasó dos años como corista de El rey del pop; los tabloides incluso afirmaron que se le había acercado para tener su bebé).

“Lo interesante fue que, en aquel entonces, lo hacía (decía lo que pensaba) y luego miles de personas me decían: ‘¡no puedes hacer eso!’”, sostiene. Ella era una mujer de los años 90 que escribía la verdad de la experiencia femenina mucho antes de que un hashtag la convirtiera en un movimiento.

La industria de la música está dirigida por hombres y la realidad era que no había espacio para que nadie hablara de ello, así que lo enmascarabas en la música, agrega. Gracias a Dios vamos avanzando poco a poco.

¿Está orgullosa de haber hablado? Crow reponde que no diría orgullosa. Supongo que siempre he sido fiel a mis convicciones.

En 2020, apeló a la conciencia de Donald Trump en su canción In the End, pero estos días se ha rendido y difunde su atención más ampliamente que esta persona parecida al anticristo. Cualquiera que elijamos para ser nuestro líder tiene aspectos de lo que existe en todos nosotros, y eso es lo que me aterroriza. He estado en esto el tiempo suficiente para saber lo que era tener buenos líderes. Pero tengo esperanza.

Ha leído The Fourth Turning Is Here, de Neil Howe, sobre los ciclos de rebelión, levantamiento y renovación espiritual de Estados Unidos. Y se lamenta de la falta de escritura política en las canciones pop. Miro a los artistas que escuche cuando crecía, Marvin Gaye, Edwin Starr y Buffalo Springfield, y canciones que realmente estaban en la radio, que abordaban lo que estaba pasando en el mundo. Obviamente, lo vemos ahora en la música rap. Pero encuentro que la mayor parte de lo que escucho en la radio estos días trata sobre sexo. El sexo es genial. No digo que no sea...

Hubo un ciclo de beber, fumar mariguana...

Crow fue una cristiana nacida de nuevo desde temprana edad y se fue a vivir con un compañero con quien estaba comprometida a los 21 años. Se conocieron en una banda. Hubo un ciclo de beber, fumar mariguana, arrepentirse y repetir. Un día él le dijo: si no vas a cantar para el Señor, ¿tal vez no deberías cantar en absoluto?, recuerda.

En su lugar, eligió sus versiones de Huey Lewis, rompió el primero de muchos compromisos y se mudó a Los Ángeles, donde se abrió camino a toda velocidad para llegar al concierto que le cambió la vida con Michael Jackson.

Después de recuperarse del cáncer de mama, en 2006, tuvo una conversación con su madre que le cambió la vida. “Ella le aconsejó: ‘sé mamá’. Acude a un banco de esperma. Adopta un bebé. Estamos contigo’. Me di cuenta de que la única persona con la que me estaba comparando decía: ‘no lo hagas como yo lo hice’”. Fue como si ella me diera permiso. Pero creo que fue un momento angelical, porque no era propio de mi mamá decir simplemente: ‘ve a tener un bebé’. Todo tomó rumbo cuando miré mi vida y dije: ‘¿y ahora qué?’”

Es conmovedor pensar que una estrella de 44 años con nueve premios Grammy aún pueda cambiar su vida gracias a la bendición de una madre. Crow ha construido una pequeña capilla frente a su estudio. Su propio tipo de espiritualidad ha sido un viaje, añde: mucha meditación. Tal vez sea una evasión, pero es donde puedo encontrar la paz. Le encanta la idea de los seres iluminados y es un poco panteísta. Pero hay muchas religiones orientales que predican el desapego, y eso me parece casi imposible, dice con una gran sonrisa blanca. Estoy apegada a lo que veo. Y me preocupo.

Traducción: Juan José Olivares