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Negocios y empresas

La caída de Boeing

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ay empresas que son tan grandes y poderosas que parece que vivirán durante siglos. Sin embargo, los gigantes también desaparecen si no se adaptan a las nuevas realidades.

Un caso de burocratización y descuido es el de Boeing Company, una de las principales empresas aeroespaciales del mundo. Fundada por William Edward Boeing, en 1916 en Seattle, fue pionera en la aviación comercial y militar.

Durante la Primera Gran Guerra comenzó su expansión, al vender 51 hidroaviones a la Marina de Estados Unidos en 1917. En esa década también desarrolló un servicio de correos entre Canadá y Seattle, el cual se extendió.

A lo largo del siglo XX, a través de fusiones y adquisiciones, obtuvo el liderazgo en la producción de aeronaves. Su mayor crecimiento lo alcanzó con la fusión de McDonnell Douglas en 1997, cuando integró a cerca de 200 mil empleados.

A finales de ese siglo se convirtió en el principal contratista de la NASA, que en 2014 le comisionó el desarrollo de una nave espacial para llevar astronautas al espacio, ya que la agencia dependía de Rusia para este servicio.

Sin embargo, la compañía se durmió en sus laureles y la competencia con otras firmas privadas, como Space X de Elon Musk, limitó sus negocios con el gobierno y mostró sus deficiencias en el sector aeroespacial, caída de la cual no se ha repuesto.

Para colmo de males, algunos aviones 737 MAX han presentado graves fallas, con dos accidentes entre 2018 y 2019, en los que murieron 346 personas. Los problemas de diseño y procesos internos ocasionaron la suspensión de vuelos de 287 aviones durante 20 meses, con pérdidas multimillonarias para la empresa y sus clientes. Otro signo de descuido es el desprendimiento de la puerta de una aeronave en pleno vuelo, después de que habían hecho ajustes y pruebas a lo largo de meses.

Boeing Company es una empresa estratégica para Estados Unidos y no la dejará quebrar. Si fuera el caso, Airbus tendría en Occidente el monopolio de la producción de grandes aviones. Boeing se ve en la necesidad de restructurar sus operaciones, desprenderse de varios negocios y despedir a miles de trabajadores, con un alto costo social.