Opinión
Ver día anteriorLunes 12 de junio de 2023Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Desde el otro lado

Indiciado y culpable, pero...

N

o por sabido deja de sorprender. Es la conclusión a que se puede llegar después de conocerse los 38 cargos por los que el ex presidente Donald Trump será arrestado la próxima semana. Algunos causan asombro. Uno, lo insólito de que, en su casa ubicada dentro de un hotel de su propiedad, guardara documentos ultrasecretos en cajas de cartón, en los que se revelan la ubicación y características de las instalaciones nucleares y militares de Estados Unidos, amén de los planes de contingencia en caso de un ataque. El colmo: las cajas estaban en baños, cuartos de servicio y salas de conferencias, y miles de huéspedes y personal de servicio del hotel tenían acceso, y cualquiera podría sustraerlos.

En el marco de este lamentable episodio son imprescindibles las lecturas sobre el espionaje antes, durante y después de la guerra fría, en las que se documenta la doble vida de funcionarios de todos niveles que espiaban a su propio gobierno a cuenta de gobiernos enemigos. Descartando que el ex presidente lo fuera, es imperdonable la irresponsabilidad con que manejó dichos papeles violando el Acta por Delitos de Espionaje. Pero si todo esto sorprende, no menos sorpresiva es la respuesta de la gran mayoría de los seguidores de Trump, quienes acusan al gobierno de organizar una cacería política, sentando en el banquillo de los acusados al sistema de justicia. Según se da cuenta en diarios y emisiones informativas, más de dos terceras partes de quienes pertenecen al Partido Republicano lo respaldan, incluidos varios de quienes le disputan la candidatura de ese organismo a la próxima elección.

No es extraño que el perpetrador de un delito despierte la simpatía de quienes, sin mayores elementos de juicio, consideran que el victimario es la víctima de una cacería política. Hay abundantes pruebas que apuntalan a la culpabilidad de Trump, entre ellas retener información reservada al Departamento de la Defensa, conspiración, obstrucción de la justicia y mentir sobre la posesión de documentos clasificados. Todo ello deberá ser probado sin duda alguna, según advirtió el fiscal responsable de la investigación, añadiendo que todo acusado es inocente mientras su culpabilidad no sea suficiente y fehacientemente probada. Trump deberá enfrentar al menos otras dos acusaciones por otros delitos. Pero lo más interesante es la probabilidad de que su popularidad siga creciendo y de que, al margen de que se le encuentre culpable, pudiera, incluso estando en la cárcel, ser el candidato de su partido a la presidencia.