"La Jornada del Campo"
Número 159 Suplemento Informativo de La Jornada Directora General: Carmen Lira Saade Director Fundador: Carlos Payán Velver
AGROFORESTERIA PECUARIA
Alumnos del Instituto Tecnológico de Tizimín alimentando rumiantes con follaje de Gliricidia sepium. Armin Luna MendicutiAlumnos del Instituto Tecnológico de Tizimín alimentando rumiantes con follaje de Gliricidia sepium.Armin Luna Mendicuti

El matarratón (Gliricidia sepium): Un árbol multipropósito para la ganadería

Canul-Solis, J. R., Herrera-Parra, E. de A., Luna-Mendicuti, A. A., Alvarado-Canché, A del R., Castillo-Sánchez, L. E., López-Cobá, E. H., Campos-Navarrete, M. J., Mena-Arceo, D., Cárdenas-Medina, J. V., Flota-Bañuelos, C. COLPOS)Alayón-Gamboa, J. A (ECOSUR) Tecnológico Nacional de México, Instituto Tecnológico de Tizimín

Dentro de los objetivos del desarrollo sostenible (ODS) para el presente siglo se plantea contar con sistemas agroalimentarios sostenibles, que aporten alimentos saludables a la creciente población que los demandará en la primera mitad del siglo (2050). Esto implica transformar nuestros modelos de producción de alimentos tanto de origen vegetal como de origen animal, y será necesario acoplarlos a las cambiantes condiciones climáticas y a las distintas condiciones ecológicas y sociales, cambiando el modelo predominante de producir alimentos a gran escala, con el uso desmedido de agroquímicos y agotamiento de los recursos naturales, que han llevado a la degradación de los ecosistemas.

En este sentido, las oportunidades que existen en el trópico mexicano son muchas. Se conoce que en el trópico y subtrópico de México crecen especies de plantas arbustivas y arbóreas que tradicionalmente se han utilizado para la alimentación de los rumiantes (bovinos, ovinos y caprinos), la producción de alimentos de origen animal y otros usos alternos. La incorporación de estas especies de plantas en sistemas agroforestales es una estrategia que puede dar respuestas favorables ante el deterioro ambiental, el cambio climático y la inseguridad alimentaria de la población. En este sentido, la producción de rumiantes se puede realizar a través del uso de tecnologías agroforestales como los sistemas silvopastoriles (SSP) que fomenten, en los sistemas ganaderos, una mejor capacidad de resistir y recuperarse ante los embates del cambio climático y que permite a los pequeños productores obtener alimento para sus animales y seguir produciendo carne y leche. De igual forma, mediante los diseños silvopastoriles se pueden conservar y aprovechar de manera eficiente los recursos forrajeros locales, haciendo la producción más rentable económica y ambientalmente. La presencia de árboles en los SSP reduce el uso de fertilizantes inorgánicos, aumentan la fertilidad del suelo, favorece la presencia de más organismos microscópicos benéficos asociados a las raíces de las plantas, generan sombra para los animales, contribuyen a la salud y disminuye el estrés por calor en los animales, mejora la nutrición animal, incrementan la cantidad y calidad de forraje cosechado por hectárea, y aumenta la productividad en los predios ganaderos.

Las estrategias actuales del uso de follajes, semillas y frutos de árboles y arbustos en la alimentación de los rumiantes puede ser una opción dentro de los modelos agroforestales de producción que está impulsando el gobierno federal en los programas para la seguridad alimentaria nacional, como el de “sembrando vida”. Uno de los árboles más utilizados en los SSP, es Gliricidia sepium conocido comúnmente como matarratón o Gliricidia, que se encuentra de manera natural, desde el sur de México, América Central, hasta las Guyanas, en América del Sur. En el trópico mexicano existen diversas estrategias de uso del follaje de matarratón mediante tecnologías sencillas como cercas vivas, bancos forrajeros y cultivos en callejones dentro de potreros de pasto.

Existen diversos casos de éxito en el uso del follaje a nivel productivo. Con el establecimiento de matarratón en cercas vivas, se pueden lograr cosechas de 6 toneladas (ton) de follaje cada 90 días. También, cuando se establece a una densidad de 13 000 árboles por hectárea (ha) en potreros de pasto Angleton (Dichanthium aristatum), es posible obtener una producción promedio de 6 toneladas de follaje verde. Cuando se utiliza el matarratón con el modelo de bancos forrajeros (corte y acarreo), y podas a 60 días, es factible cosechar hasta 25 toneladas de follaje verde por hectárea. Con esta producción se podría solucionar la suplementación en un rancho de mediano tamaño (30 a 40 vacas) durante 2 meses, con la inclusión de 15% en la dieta.

Por otra parte, con los trabajos que hemos realizado como grupo de investigación en el Tecnológico Nacional de México (TecNM), hemos encontrado que, en condiciones de clima cálido subhúmedo de la Península de Yucatán, el uso de matarratón mejora no solo la calidad alimenticia de la dieta de los animales, sino que con la suplementación del follaje se mejora la rentabilidad del sistema. Cuando diseñamos sistemas agroforestales en el que se incorpora matarratón en conjunto con Tithonia (Tithonia diversifolia) y pasto estrella (Cynodon nlemfuensis) se logra incrementar la producción y mejora sustantivamente la calidad del forraje en la época de mayor crisis, que es la época seca del año, debido al aumento en la cantidad de la proteína y minerales que aportan los follajes de matarratón y Tithonia.

Además, el consumo del follaje de matarratón favorece la utilización del pasto de baja calidad y mejora la digestión de la dieta en los animales. Al mismo tiempo, por sus compuestos químicos secundarios (saponinas), ayuda para que los animales rumiantes produzcan menos gas metano durante la rumia y digestión de la dieta. Por otro lado, el uso de matarratón como un suplemento en la dieta de los animales rumiantes mejora el consumo y permite reducir el costo de producción por concepto de uso de alimento comercial. Así, su incorporación en los SSP en forma de bancos forrajeros y su uso como harina al 15%, en sustitución de la harina de soya, ha permitido alcanzar ganancias de peso de 220 gramos por día en ovinos de pelo, lo que significa una reducción de 10% en el costo de engorda por efecto de la disminución del costo del alimento. Podemos decir, que el uso de matarratón bajo un sistema agroforestal en la ganadería puede representar una importante contribución en la productividad animal, en la conservación de los recursos naturales y en la disminución del impacto ganadero sobre el cambio climático. Estas características la hacen factible para integrarla en los sistemas de producción en el trópico, porque contribuye a mejorar la sustentabilidad y la rentabilidad de la producción de rumiantes y con bajo impacto en el ambiente. •

Follaje de Gliricidia en la alimentación de ovinos en el Instituto Tecnológico de Tizimín. Armin Luna MendicutiFollaje de Gliricidia en la alimentación de ovinos en el Instituto Tecnológico de Tizimín.Armin Luna Mendicuti