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Pandemia
Promueve Trump reactivar la economía pese a nuevos brotes

Celebra que en EU sólo haya 100 mil decesos

Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 27 de mayo de 2020, p. 3

Nueva York. Donald Trump se elogió porque sólo hay 100 mil muertos por el coronavirus en Estados Unidos al intensificarse el gran debate sobre reabrir el país, que continúa como epicentro de la pandemia global, y con la relección como prioridad para la Casa Blanca.

Este martes, en un tuit, Trump afirmó: Si no hubiese hecho bien mi tarea, hubiéramos perdido 1 1/2 a 2 millones de personas, opuesto a los 100 mil plus que parece será el número. Eso es 15 a 20 veces más de los que perderemos. ¡Yo cerré el ingreso desde China muy temprano!

Para variar, cada frase de este mensaje es falso y engañoso, de acuerdo con los hechos más que documentados: no hizo bien su tarea al no aceptar lo que los expertos recomendaron, la cifra de millón y medio a 2 millones es de un modelo académico que calculaba el número de muertes sin ningún tipo de medidas de mitigación (algo que nunca está dentro de las posibilidades) y no cerró el acceso a Estados Unidos de inmediato.

Vale recordar que en marzo, Trump declaró que el Covid-19 estaba bajo control y que no llegaría a causar más de 15 muertes en Estados Unidos. En pocas semanas el país se volvió el epicentro mundial de la pandemia. Y mientras el número de muertes se aproximaba a 100 mil el pasado fin de semana, dejando a familias en luto por todo el territorio, el presidente se fue a jugar golf.

Pero desde que estalló la pandemia en Estados Unidos, Trump y sus estrategas hicieron todo para evitar la imposición de medidas de cuarentena –una demora que expertos calculan que costó decenas de miles de vidas– y al fin, obligados a hacerlo por pronósticos cada vez más atroces, casi de inmediato han buscado cómo reabrir el país.

Expertos en salud pública, incluso dentro del gobierno federal, han advertido en forma reiterada que una reapertura prematura tendrá consecuencias mortales. Pero con casi 40 millones de desempleados y pérdidas empresariales masivas que ponen en jaque su relección en noviembre, la urgencia para reabrir es lo que guía las decisiones de la Casa Blanca.

Uno de los asesores económicos de Trump, Kevin Hassett, lo dijo claramente, con vocabulario revelador, cuando el domingo comentó en CNN: “Nuestros recursos de capital no han sido destruidos… y nuestros recursos de capital humano están listos para regresar a trabajar”, y argumentó que la crisis se puede y debe superar, rápidamente.

El mandatario, después de insistir que las iglesias y otros centros de culto religioso deberían ser designados esenciales y reabrir por todo el país junto con casi todos los sectores, el lunes amenazó con trasladar la sede de la Convención Nacional Republicana de Carolina del Norte si el gobernador demócrata de esa entidad no garantiza que se podrá realizar de manera plena el evento de cuatro días.

De inmediato, los gobernadores de Florida y de Georgia, ambos republicanos y alineados con el presidente, ofrecieron ser anfitriones, pero no mencionaron que los dos estados –entre los más agresivos en anular las medidas de mitigación– están entre una docena de entidades donde se registra una alza en contagios y muertes por Covid-19.

Al mismo tiempo que los políticos debaten estos temas, unos 30 millones de niños que no tienen acceso a suficiente alimentación siguen esperando la asistencia federal de emergencia aprobada en marzo. Casi un tercio de hogares con hijos reportaron carecer de alimentos suficientes o de la calidad deseada por falta de fondos, informó la Oficina del Censo Federal la semana pasada, reportó The New York Times.

Pero para Trump, con las dimensiones económicas de la crisis comparables con la Gran Depresión y 100 mil decesos por la pandemia más mortífera en un siglo, la única opción, al parecer, es continuar con lo que algunos analistas llaman su guerra contra la realidad y promover la ilusión de que el país está a punto de superar la crisis económica y de salud pública por medio de discursos y mensajes en redes sociales.

Así, por primera vez Twitter se vio obligado a insertar dos ligas sobre tuits de Trump con la advertencia: Busca los hechos, con el fin de aclarar que su mensaje podría no tener sustento en la verdad, en este caso al proclamar que las medidas para realizar el voto por correo era una maniobra que llevaría al fraude electoral.