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Con golpeadores, destruyen en Xochimilco campo de Vaqueros
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▲ Cuatro décadas de futbol americano quedaron sepultadas en ese emblemático campo.Foto Alfredo Domínguez
 
Periódico La Jornada
Sábado 17 de agosto de 2019, p. 24

Después de que por 42 años fue campo de entrenamiento del Club Vaqueros de Xochimilco, donde entrenaban 450 niños y adolescentes, en 60 minutos trabajadores de la alcaldía encabezada por el morenista José Carlos Acosta, lo destruyeron.

Niños y jóvenes que se encontraban ahí fueron desalojados por la fuerza y vieron pasar el trascabo que tiró el graderío, oficinas, bancas, cafetería, techumbres y hasta el muro perimetral con la zona ecológica de Xochimilco.

A pesar de que algunos jóvenes intentaron impedir la acción, fueron enfrentados por golpeadores acompañados por policías de la alcaldía y personal de vía pública.

Los sujetos de la alcaldía eran jóvenes que vestían pantalón de mezclilla, gorras y mariconeras, los cuales se sentaron cerca de la valla de policías que se formó mientras la maquinaria pesada derrumbaba las estructuras, y pese a que se dijo que eran trabajadores, no realizaron alguna labor, solo intimidaron.

A lo lejos y con el rostro enrojecido, los usuarios veían impotentes la destrucción. Un joven gritó a los trabajadores que pararan.

Daniel Rocha, presidente del club, manifestó que el autoritarismo con que se condujo la alcaldía se debió a un adeudo de 260 mil pesos que se tenía por dos años de renta.

La moratoria, narró Rocha, no fue en esta administración, “al llegar a dirigir el club sabía que teníamos el adeudo y me reuní con Francisco Pastrana –director general de jurídico y gobierno– a quien le dije que se pagaría, pero quería que lo hiciera en cinco días”.

Hubo varias reuniones e incluso fue Pastrana quien me dijo que hablara con el alcalde y se concertó una cita.

El último intento para exponer cómo se harían los pagos fue hace mes y medio: “Llegué a las oficinas del alcalde José Carlos Acosta, la cita era a las dos de la tarde. Atendía a algunas personas. Supuse que habría que esperar y así fue. A las cinco de la tarde me dijeron que se había ido. No me quiso recibir.

Ante la indiferencia, padres, entrenadores y jóvenes deportistas decidieron bloquear Periférico Oriente para exigir a las autoridades del gobierno de la ciudad y alcaldía atender la situación.

Sin embargo, el alcalde se mostró indiferente y no atendió a los usuarios del campo de entrenamiento de fútbol americano; por la noche, su oficina de prensa emitió un comunicado para informar que se recuperó un espacio.