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Distinguen a Siri Hustvedt con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019

La autora estadunidense ‘‘contribuye al diálogo entre humanidades y ciencias’’

Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 23 de mayo de 2019, p. 4

Madrid. La escritora estadunidense Siri Hustvedt fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019 por el conjunto de su obra, que el jurado definió como ‘‘una de las más ambiciosas del panorama actual de las letras”.

Desde la publicación de su primera novela, Los ojos vendados (1992), la ensayista y poeta ha experimentado con los géneros y el idioma hasta convertirse en autora de vanguardia y en constante renovación; además de reivindicar el feminismo.

Tras conocer la noticia de la concesión del reconocimiento, que también lo tiene su compañero de vida desde hace décadas, el escritor estadunidense Paul Auster, Hustvedt explicó: ‘‘Los premios llegan del cielo. Mi padre dijo una vez algo acerca de la noción luterana de la gracia. La gracia, dijo, es algo que no te mereces y que no necesariamente te has ganado, pero la respuesta correcta a la gracia es el agradecimiento. Diría que esta se trata de una pequeña y más humana forma de gracia, así que mi respuesta debe ser de agradecimiento, de sorpresa y felicidad”.

Eso afirmó en un encuentro con periodistas en el Instituto Cervantes de Londres, donde estaba ayer para promocionar su novela más reciente.

El jurado estuvo integrado por personajes de la literatura y la cultura de España y América Latina, entre ellos Xosé Ballesteros, Xuan Bello, Blanca Berasátegui, Jordi Gracia, Leonardo Padura, Pablo Remón, Laura Revuelta, Ana Santos y Juan Villoro, en una sesión presidida por el director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado.

Después de deliberar eligieron a Hustvedt, escritora nacida en Minnesota en 1955 y con orígenes familiares noruegos. En el acta del jurado se sustenta: ‘‘Su obra es una de las más ambiciosas del panorama actual de las letras. Incide en algunos de los aspectos que dibujan un presente convulso y desconcertante, desde una perspectiva de raíz feminista. Y lo hace desde la ficción y el ensayo, como una intelectual preocupada por las cuestiones fundamentales de la ética contemporánea. Traducida a más de 30 idiomas, contribuye con su obra al diálogo interdisciplinar entre las humanidades y las ciencias”.

El feminismo, forma profunda de humanismo

Siri Hustvedt se licenció en historia y alcanzó el grado de doctor en 1986, en la especialidad de literatura inglesa por la Universidad de Columbia, con una tesis sobre Charles Dickens (Figures of Dust. A Reading of Our Mutual Friend), en la que aparecen sus autores de referencia como Kierkegaard, Emile Benveniste, Roman Jakobson, Mikhail Bakhtin, Freud, Lacan, Mary Douglas, Ricoeur o Julia Kristeva.

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▲ La novelista Siri Hustvedt en el Festival del Libro de Brooklyn en 2014.Foto © Luigi Novi/Wikimedia Commons

La galardonada, quien se ocupa de cuestiones esenciales de la ética contemporánea y la epistemología, ha publicado ensayos y artículos en revistas académicas y científicas, como Contemporary Psychoanalysis, Seizure: European Journal of Epilepsy, Neuropsychoanalysis y Clinical Neurophysiology. Su colección de 32 conferencias y artículos pronunciadas y publicados respectivamente entre 2005 y 2011, Vivir, pensar, mirar es una muestra de su amplio y profundo aprendizaje en varias disciplinas. En ellos desarrolla algunos de sus temas preferidos, relacionados con la literatura, la filosofía, la sicología, el sicoanálisis y las neurociencias.

La escritora se ha dedicado a la defensa y reflexión en torno al movimiento feminista. Una de las luchas que ha tenido que librar es que se le defina como ‘‘la mujer de Paul Auster”. Y se explicó:

‘‘No se trata de algo personal. Es algo que entiendo. Se trata más bien de algo que tiene que ver con el hombre, la mujer y el sexismo, con la idea continua de que la identidad de una mujer se forma y se vincula a la de un hombre, de un modo en que no ocurre con el hombre.

‘‘En mi caso, el reconocimiento ayuda a derrotar esa idea, pero eso no quiere decir que desaparezca. Aunque en mi caso desaparezca, no desaparece para otras mujeres que trabajan en ese contexto.”

Y añadió: ‘‘Las olas del feminismo siempre reaparecen. Y en ocasiones surgen como respuesta a un retroceso social, como hemos visto ahora con la aparición de un populismo ‘nativista’ que está profundamente presente en Estados Unidos y que ha aparecido también en España, por el resultado de las últimas elecciones. Necesitamos el feminismo porque la historia no ha terminado. Y porque, al menos para mí, es una forma muy profunda de humanismo. Es un modo de afrontar la liberación de los seres humanos de las restricciones impuestas por el género’’.